En Tierra de Nadie, la noticia estalla en el corazón de la Policía Bonaerense: cayó el comisario de la Seccional Primera de Florencio Varela junto a otros cuatro efectivos. No estamos hablando de un error de procedimiento, sino de una banda con uniforme acusada de exigir 4.000 dólares de coima a un vecino. Lo interceptaron, le dijeron que el cobre que llevaba era robado y, bajo presión, le sacaron los ahorros en dólares y hasta el material que transportaba.
Lo más increíble de esta historia es cómo cae la cúpula: la propia víctima le contó lo sucedido a un amigo sargento, quien no dudó en denunciar a sus propios colegas. El fiscal Federico Pagliuca cayó de sorpresa en la comisaría junto a Asuntos Internos y encontró el nido de corrupción. La carátula es demoledora: Robo agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido por miembros de una fuerza de seguridad. Los que tenían que cuidarnos, terminaron actuando como una banda de delincuentes comunes.














































