lunes, 4 de mayo de 2026

Sigue el genocidio de jubilados. PARA ELLOS NO HAY PLATA, PERO SÍ PARA LA RUNFLA GOBERNANTE QUE COBRARÁ UN 123% MÁS EN SUS SUELDOS

 

*ANSES informó cuánto es la jubilación mínima de mayo: otra vez quedó bajo la línea de la pobreza*. Se ubicó en $393.174 y asciende a $463.174 con el pago del bono de $70.000, que sigue congelado desde 2024. Con estos datos, los jubilados no logran acceder a la Canasta Básica Total.  https://elauditor.info/actualidad/anses-informo-cuanto-es-la-jubilacion-minima-de-mayo--otra-vez-quedo-bajo-la-linea-de-la-pobreza_a69f22699fd0ce16cd360af46

3-  *Suba del 123%: más de 1.000 funcionarios cobrarán dicho aumento en junio*. Es por el descongelamiento de salarios. Beneficia a ministros, secretarios, subsecretarios y otras autoridades. Milei dijo que a él fue al que "peor le fue" en términos salariales.  https://www.clarin.com/economia/suba-123-1000-funcionarios-cobraran-sueldos-8-millones-junio_0_NhFOezZXGr.html


El equipo económico quiere usar parte del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para mover la economía. La implementación de la idea es incipiente, pero ya abrió otro conflicto en el gabinete: la ministra Sandra Pettovello que tomó el control del organismo, enfrenta cuestionamientos.

"Hay ruido con la Anses, hay ruido con Pettovello", reconoció un diputado libertario al tanto de las discusiones del equipo económico, que como reveló LPO, está preocupado por reactivar la economía.

El razonamiento es pragmático. Sin margen fiscal y con un mercado financiero todavía chico, el FGS aparece como uno de los pocos lugares con volumen para mover la economía real., por ejemplo, con créditos a tasas subsidiadas.

No sería la primera vez. La idea con aroma kirchnerista tiene antecedentes que van desde la Tarjeta Argenta de 2012 para jubilados, hasta su reconversión en préstamos en efectivo en 2017, cuando el dinero empezó a acreditarse en cuentas bancarias. Después vinieron los Créditos Anses, con montos más altos y plazos más largos. La pandemia frenó ese circuito y recién en 2021 se reactivó de forma más acotada.

Salvar el proyecto, soltar a Milei

El punto de quiebre fue 2023. En plena campaña, bajo la conducción de Sergio Massa, el crédito desde Anses se expandió de manera masiva. Se ampliaron montos, se bajaron tasas y se incorporaron trabajadores formales con líneas específicas. Los préstamos llegaron hasta un millón de pesos para asalariados y 600 mil para jubilados. Fue una política explícita de estímulo al consumo en clave electoral. Ese movimiento quedó instalado como parte del llamado "plan platita".

En plena campaña, bajo la conducción de Sergio Massa, el crédito desde Anses se expandió de manera masiva. Se ampliaron montos, se bajaron tasas y se incorporaron trabajadores formales con líneas específicas. Fue una política explícita de estímulo al consumo en clave electoral. Ese movimiento quedó instalado como parte del llamado "plan platita".

Ese antecedente explica por qué hoy todas las miradas apuntan a Sandra Pettovello. Bajo su órbita quedó la Anses que dirige Guillermo Arancibia, un técnico serio pero con margen acotado. Pettovello le restringió la comunicación con la prensa y supervisa cada una de sus decisiones.

Ahí aparece la tensión. La ministra tiene la llave del FGS. El recuerdo del uso electoral de esa herramienta pesa. En el oficialismo saben que abrir esa caja implica moverse en un terreno incómodo, donde la necesidad económica choca con el relato político.

Entre las opciones también se analiza utilizar parte de los fondos del FGS para dar créditos hipotecarios, una manera de mover la construcción, hoy entre los sectores hundidos. Pero hay un problema legal. El Decreto 1039 modificó la ley previsional y le quitó al FGS la posibilidad de otorgar préstamos directos. Se eliminaron los incisos que habilitaban invertir en hipotecas y financiar beneficiarios. También se cerró la puerta a créditos subsidiados. El argumento oficial fue preservar la rentabilidad del fondo y dejar el crédito en manos del sector privado.

El diputado Guillermo Michel presentó un proyecto para que la Anses financie la deuda de las familias.

Esa restricción obliga a buscar alternativas. Una de las que circula es el Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas del diputado peronista Guillermo Michel. El proyecto plantea usar el FGS para refinanciar deudas de tarjetas y prestamistas. Habla de préstamos de hasta 1,5 millones de pesos, con cuotas atadas a la tasa Tamar y un límite del 30% del ingreso. Convertir el proyecto en ley habilitaría a usar al FGS para aliviar la situación de mora de las familias y liberar capacidad de consumo.

Mientras tanto, la actual conducción de la Anses tomó un camino distinto, que incluso contradice el relato libertario. Mientras el discurso oficial planteaba reducir la presencia estatal en empresas, los números muestran lo contrario. El FGS aumentó su participación en varias compañías, en algunos casos mas que duplicando su posición, como reveló la periodista Florencia Donovan en su columna de este sábado en La Nación.

Los datos surgen de las presentaciones de las empresas que cotizan en Wall Street. Galicia informó que la Anses pasó de tener el 16,8% a 22,5% del grupo. La participación estatal en Loma Negra saltó de 5,33% a 9,2%. TGS pasó de 24% a 25,33%. En YPF la tenencia de acciones paso del 1,46% a 8% del paquete que está en manos del mercado. En Banco Macro avanzó de 28,8% a 29,75%. Y en Byma trepó de 3,34% a 8%.

En el mercado, esa dinámica se lee con doble lente. Por un lado, algunos operadores destacan que el FGS está comprando acciones a precios que consideran bajos. Una señal alcista para el Merval. Por otro, advierten un riesgo político: las empresas buscan recomprar esas participaciones para evitar que, en un eventual cambio de signo político, el Estado gane influencia en sus directorios. "Señal mixta", apuntó a LPO un analista del mercado, "bullish por valuaciones, más ruido por gobernanza" completó. (LPO)

El Gobierno reabrió (con muchas limitaciones) la sala de prensa en Casa Rosada y con censura a los periodistas de TN y El Trece (CON VIDEOS)

 




Los once días en los que la Casa Rosada estuvo vedada a los periodistas acreditados representaron el clímax del tenso vínculo entre el Gobierno y los medios de prensa. Finalmente, el acceso a la prensa a la sede de Balcarce 50 se permitió hoy, aunque las restricciones se incrementaron.

A partir de hoy, no se les permitió a los acreditados circular por los pasillos ni permanecer en el patio central, el llamado “Patio de las Palmeras”, desde donde se observaba el movimiento de los funcionarios. Tampoco se habilita recorrer el pasillo que lleva al despacho del asesor presidencial, Santiago Caputo, que conecta el primer piso con la planta baja del edificio.

Tal como se anunciaba, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dio una conferencia de prensa. Sin explicaciones sobre la causa judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito, el ministro coordinador justificó las restricciones, aunque dejó entrever que tendrán una duración limitada. “Somos el Gobierno que más ha impulsado la libertad de prensa, de no mediar inconveniente todo va a volver a la normalidad”, afirmó. Ante una pregunta de LA NACION, Adorni agregó que los nuevos protocolos “se irán revisando” con el correr de los días. Expresó que la conferencia era en sí misma “un primer paso” hacia “la normalidad”, si es que no se repite ninguna irregularidad, o una “grabación clandestina”, como calificó la emisión del canal TN con imágenes de los pasillos y puertas de oficinas de Balcarce 50. Esa grabación motivó, por cuestiones de “seguridad nacional”, la prohibición del ingreso de los periodistas, según reiteraron desde el Gobierno.

Las nuevas condiciones pueden verse desde la entrada. Luego de ingresar por la reja que da a Plaza de Mayo, funcionarios de Casa Militar (distintos a los que solían verse hasta la semana pasada) revisan una lista para permitir el paso. Los periodistas ingresan por la esquina del edificio, y allí son palpados y revisados nuevamente, con scaner y detector de metales. Deben dejar sus credenciales de prensa al retirarse.

Crónica de una semana sin preguntas en la Casa Rosada
Crónica de una semana sin preguntas en la Casa Rosada

Ya en el primer piso, donde se encuentra la sala de prensa, un vidrio esmerilado impide la visión del balcón que da al Patio de las Palmeras. La puerta para acceder a ese balcón, y ver desde arriba a quienes entran y salen por el salón de los Bustos, también está cerrada. Incluso para ir al comedor, en el primer subsuelo, los periodistas deben dar una vuelta adicional, ya que la escalera que utilizaban (cercana al despacho de Caputo) está bloqueada.

La restricciones en la Casa Rosada no son, por cierto, una novedad para el gobierno libertario. Una de las primeras cuestiones que se modificaron con la llegada de La Libertad Avanza fue el acceso a determinados salones y despachos. El Salón de las Mujeres, en el primer piso, que solía estar abierto y donde se llevaban a cabo actos y conferencias, fue convertido en oficinas con las ventanas tapadas y mucho misterio.

Algún colega que, acostumbrado a antiguas libertades, quiso filmar dentro del salón, fue amonestado por Casa Militar, y pasó varios días sin poder ingresar a la sede oficial. Lo mismo ocurrió con el antiguo Salón de los Pueblos Originarios, en la planta baja, hoy renombrado como Salón Malvinas, sin acceso para la prensa. Nadie más pudo ingresar sin autorización, al Salón de los Científicos, que también en el primer piso conecta el ala donde está la sala de prensa con los salones Norte y sur.

Con el correr de los meses, las restricciones de paso y circulación para los periodistas se incrementaron. Por orden del Gobierno, los periodistas tienen desde hace meses prohibido acercarse al Patio de las Palmeras cuando el Presidente entra o sale de la Casa Rosada. Se adujeron cuestiones de “seguridad”, y ya no hay chances de ver al Presidente, salvo en contadas ocasiones, como aquella intempestiva salida a ese mismo patio para cantar, a voz en cuello, la marcha de San Lorenzo, junto a la fanfarria de los Granaderos. Esa imagen, con las nuevas medidas, será imposible de visualizar.

La nueva conducción de la Casa Militar, encargada de la seguridad presidencial y encabezada desde marzo de 2024 por el coronel Sebastián Ibañez, se caracterizó desde entonces por cumplir a rajatabla las instrucciones de la Secretaría General de la Presidencia, sin el mínimo diálogo informativo, diálogo que sí estaba vigente durante el mandato de su antecesor, Alejandro Guglielmi. Muchos despachos que solían estar abiertos durante los gobiernos anteriores, como el del Ministerio del Interior, se cerraron para los periodistas hasta nuevo aviso luego de la salida de Guillermo Francos. Más distantes, ni el actual ministro del Interior, Diego Santilli, ni el hoy jefe de Gabinete, Manuel Adorni, abren las puertas para los acreditados en la mayoría de sus horas de trabajo.

A diferencia de la gestión de Gabriela Cerruti, vocera durante el gobierno de Alberto Fernández, que solía tener conferencias de prensa semanales, Adorni se propuso hablar diariamente, para ser “la voz del Presidente”. Un Presidente que nunca concedería una rueda de prensa en sus más de dos años de mandato, y sí dos saludos breves: el primero, apenas llegado al poder, y el segundo en junio de 2024.

La saludable rutina de intercambios, con preguntas y respuestas muchas veces irónicas por parte del funcionario, se mantuvo por largos meses, hasta que Adorni comenzó su campaña como candidato a legislador porteño. Allí se espaciaron, a la espera de que el futuro jefe de Gabinete “siga siendo el vocero”, como prometían los funcionarios, antes y después de los problemas judiciales que comenzaría a tener a partir del 8 de marzo pasado.

En plena guerra con los medios, el Gobierno endureció en mayo de 2025 los requisitos para la continuidad de los periodistas acreditados. Además de achicar la cantidad de acreditaciones (las redujo a dos titulares y un suplente por medio, un total de 25 por turno, y dejó a decenas de medios pequeños sin autorización), introdujo una serie de requisitos vía resolución, que incluyó la firma de una declaración jurada y la obligatoriedad de entregar datos verificables sobre la llegada masiva de cada medio. También estableció un “código de vestimenta” formal para las conferencias de prensa, y una prohibición de “transmitir en vivo, registrar imágenes o videos, tomar fotografías o ingresar”, en espacios no autorizados, a riesgo de considerarlo “falta grave”. En este punto se basó el Gobierno para prohibir el ingreso a periodistas de TN por haber filmado pasillos y frentes de oficina en Casa Rosada, según fuentes oficiales sin pedido previo. Una prohibición que, el jueves 23 del mes pasado, se extendió a todos los medios.

A principios de abril, la divulgación periodística de una supuesta red de propaganda orquestada por el Kremlin para publicar en medios nacionales noticias favorables a la Federación Rusa, contra Ucrania y su entonces aliado, el gobierno de Milei, derivó en la prohibición de ingreso a la Casa Rosada de periodistas acreditados de un puñado de medios, entre ellos A24.com, Ambito Financiero, El Destape y Tiempo Argentino.

La controversia se resolvió el viernes 17, con el reingreso de los periodistas, aunque dos días después la emisión del programa que Luciana Geuna conduce en TN derivó en la última escalada, con denuncia penal de Casa Militar contra TN y la prohibición general. Un cierre que mereció el repudio de entidades periodísticas, dirigentes de la oposición y representantes de organizaciones de la sociedad civil, mientras el Presidente defendía la medida y atacaba a los medios en las redes sociales.

El jueves por la noche, el Gobierno anunció que devolvería el acceso a la prensa para este lunes. Y prometió la conferencia de prensa a cargo del propio Adorni, que se confirmó esta mañana. Un vínculo conflictivo, que más allá de las promesas de “normalidad” futura hechas por el jefe de Gabinete, seguirá con la tensión como denominador común.

Presten atención... "Los animales son seres sintientes y con conciencia" (VIDEO)

 


Por lo menos... ¿Ya habrá terminado de pagar la última cuota de su disfraz de honradez?

 





"Y bueno, se le dio todo junto..."

 







La pileta con cascada de un piojo resucitado 😁😂🤣










La planilla detalla 9780 dólares para la “bomba de calor mas pile”, lo que parecería ser un equipo para climatizar el agua, a lo que se sumó una cascada por 3500 dólares.

Además, los documentos confirman la existencia de un espacio de relajación con el ítem “apoya cabeza jacuzzi x 2” por 90 dólares. El césped del parque y el sistema de riego también sumaron más de 4000 dólares en gastos.

En el sector de la pileta invirtió 13.810 dólares, de los cuales la construcción de la parrilla insumió 6500 dólares, el frente, encargado a la firma Fidel Inoxidables, sumó otros 7310 dólares.

Adorni contrató carpintería a medida. Las planillas revelan pedidos extra de carpintería por 8037 dólares, luego otro por 19002 dólares. Más adelante se registró un cuarto pedido para bibliotecas y estantes por 7500 dólares y un pedido final al carpintero Marcelo por 9200 dólares más.

La cocina y los aires

La instalación de una isla en la cocina costó 4900 dólares y en el rubro de aires acondicionados, instalación y ventiladores sumó casi 4000 dólares más. Se detallan también gastos en bachas de cocina, dosificadores y mármoles.

En total, la planilla certifica entregas de dólares en efectivo en sumas redondas de 30.000, 40.000 o 20.000 dólares, que en total alcanzan los 225.000.

El 18 de julio quedaba un saldo final de 20.929 para completar el costo total exacto de USD 245.929. Tabar testificó que esos 20.000 dólares restantes también le fueron abonados en efectivo al finalizar el trabajo.

Tabar reveló que entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 fue contactado por Adorni y Angeletti para coordinar trabajos de carpintería en otro inmueble, identificado como “Miró”, el departamento de Caballito que adquirió luego para mudarse.

Matías Tabar contratista de Manuel Adorni se retira de Comodro Py luego de declarar por las refacciones en una de sus propiedades
Matías Tabar contratista de Manuel Adorni se retira de Comodro Py luego de declarar por las refacciones en una de sus propiedadesNicolás Suárez

Allí se encargaron mesas de comedor de madera y mármol, muebles vajilleros y racks de TV, los cuales fueron abonados 100% en efectivo y en dólares. Tabar dijo que poco antes de su declaración testimonial, Adorni intentó contactarlo telefónicamente con mensajes temporales WhatsApp para ofrecerle ayuda o ponerlo en contacto con su equipo.

Tabar, asesorado legalmente, rechazó el ofrecimiento para no quedar implicado en el armado de una estrategia de encubrimiento. El constructor aportó fotos, renders y la planilla de gastos que son parte del expediente.

Antecedentes

Tabar explicó que es vicepresidente de Grupo AA Arquitectura SRL, sociedad que constituyó junto con Facundo Heine, aunque señaló que esa firma no tuvo gran actividad. Aclaró que, en la práctica, desarrolla trabajos de construcción, refacción y remodelación junto con Josefina Canitano, esposa de Heine, y que su actividad comercial anterior era un negocio de computación iniciado en 2000.

Refirió que, luego de la pandemia, comenzó a realizar obras de remodelación en el country, a partir de un primer trabajo que llamó la atención dentro del barrio. Tabar señaló que antes de ser contratado para el lote 380 había tenido una aproximación indirecta por intermedio de Graciela Parada, a quien identificó como una persona vinculada a operaciones inmobiliarias dentro del country.

Según declaró, Parada le transmitió que un interesado —que era Adorni— quería comprar una casa que Tabar tenía junto con su socio en el lote 25. La oferta era un anticipo de aproximadamente 30.000 o 40.000 dólares y el resto en cuotas, hasta llegar a los 180.000 y 200.000 dólares, pero Tabar dijo que rechazaron la propuesta.

Luego, en agosto de 2024, Adorni lo contactó directamente por WhatsApp. Le dijo que estaba por adquirir la casa del 380 del country Indio Cua y que quería que Tabar y su equipo la vieran para evaluar posibles refacciones. Tabar fue a la vivienda con Josefina Canitano y se reunió allí con Adorni y Angeletti.

Según declaró, en ese momento la casa todavía no había sido adquirida formalmente por ellos, sino que estaban evaluando la operación. El testigo explicó que la vivienda se encontraba en buen estado estructural, pero no respondía al gusto de los futuros compradores.

Aportó fotografías del estado inicial de la casa y señaló que algunas imágenes provenían de la publicación inmobiliaria. Indicó que la casa tenía aproximadamente 400 m² construidos y que no se agregaron metros nuevos, sino que se trabajó sobre lo ya existente.

La entrada del lote 380 del country Indio Cua
La entrada del lote 380 del country Indio Cua

Por ese motivo, sostuvo que no se tramitó expediente municipal ni se presentaron nuevos planos, ya que se trató -según su versión- de una remodelación sin ampliación de superficie.

Dijo que hubo intención de firmar un presupuesto, aunque finalmente no se habría firmado. El presupuesto inicial ascendía a 128.150 dólares, pero luego se descontaron algunos trabajos que inicialmente estaban previstos, especialmente la carpintería de PVC y un grupo electrógeno a gas.

Con esas exclusiones, el presupuesto de base quedó en aproximadamente 85.050 dólares. A ello se agregó la remodelación de la pileta por unos 9000 dólares, por lo que el presupuesto inicial aceptado habría rondado los 94.000 dólares.

Los trabajos inicialmente pactados comprendían, entre otros, la remodelación de la entrada y pérgola, el garaje, la construcción o modificación de la galería, pintura interior, enduido y la reparación de paredes, además del cambio de pisos por porcelanato.

El revestimiento exterior acordado fue tipo Tarquini, se cambió la puerta de entrada, se colocaron revestimientos y se hicieron mejoras en la escalera y la parrilla, se remodeló la pileta, se efectuaron trabajos de cocina —especialmente mesadas, isla y desayunador—, ajustes de iluminación y otras mejoras generales.

También se modificó la pileta, que fue rellenada o reformulada para hacerla menos profunda, con revestimiento de piedra en el interior y mármol travertino en el exterior. La obra habría comenzado en octubre de 2024, luego de algunos inconvenientes vinculados con la posesión del inmueble.

Según Tabar, duró aproximadamente 10 meses y la mudanza ocurrió en julio de 2025. Durante ese período Adorni habría concurrido con cierta frecuencia al barrio, ya que alquilaba otra vivienda dentro del country, posiblemente en el lote 1 o 2, perteneciente a una vecina de Tabar.

Tabar afirmó que el primer pago fue de 35.000 dólares en efectivo, entregado personalmente por Adorni en la casa. Sostuvo que todos los pagos posteriores también fueron realizados en efectivo y en dólares, entregados por Adorni sin recibos, facturas ni comprobantes.

Según la declaración, con el avance de la obra comenzaron a incorporarse trabajos adicionales. Tabar explicó que esos extras se fueron “mezclando” con el presupuesto original, porque Adorni le pedía que coordinara con carpinteros, proveedores y otros rubros.

En esa dinámica, Tabar habría actuado como administrador o intermediario: pedía presupuestos, los transmitía a Adorni, recibía dinero en efectivo y luego pagaba a los distintos proveedores o contratistas.

Entre los trabajos adicionales mencionó especialmente la carpintería. Indicó que se hicieron numerosos muebles a medida: racks de TV, muebles de baños, mesas de luz, mobiliario general, muebles de living, comedor y otros elementos. Señaló tres pedidos de carpintería.

También mencionó otros extras, como microcemento, canillas, bomba de calor para la pileta, barandas, zinguería, electricidad, bachas, aires acondicionados, parquización, aberturas, luminarias, parrilla, frentes de parrilla y otros rubros.

Tabar estimó que el costo total de la obra, incluyendo el presupuesto original, los adicionales, los trabajos de carpintería, materiales y subcontrataciones, ascendió finalmente a unos 245.000 dólares.

Aclaró que ese importe incluía todo lo que él administró o coordinó respecto de la casa. También señaló que al finalizar la obra quedaban pendientes aproximadamente 20.000 dólares que cobró al terminar en efectivo, en dólares y sin emisión de recibos.

Tabar fue enfático en que ni él ni los proveedores habrían emitido facturas a nombre de Adorni o Angeletti. Dijo que, en el rubro de la construcción, “la mayor parte” de los trabajos se realiza sin factura, y que tampoco extendió recibos por las entregas de dinero.

Tabar identificó a varios proveedores y personas que intervinieron en la obra, el carpintero, el electricista y el plomero, entre otros. También declaró que conservaba fotografías, videos, renders, presupuestos, remitos, comprobantes de compras, póliza de seguro y carpetas digitales vinculadas con la obra.

El contratista exhibió imágenes del estado inicial, del proceso de remodelación y del resultado final, incluyendo vistas de la pileta, galería, parrilla, interiores, muebles, aberturas, iluminación y terminaciones.