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miércoles, 2 de marzo de 2022

"¿Tanto te duele el ojete?" (CON VIDEO)

 





jueves, 17 de febrero de 2022

El traidor y la "Peñaflor"

 





Fragmento de una nota de Perfil del 20/5/2013



Fue el golpe más planificado y más comentado de la historia nacional: los militares, con el general Jorge Rafael Videla a la cabeza, tomaron el poder el 24 de marzo de 1976 luego de una conspiración que duró nueve meses, fue alentada por diversos sectores civiles y provocó alivio o satisfacción en muchos argentinos, de acuerdo con las informaciones de la época.

Según me dijo Videla en la serie de entrevistas que culminaron en el libro Disposición Final, la conspiración golpista comenzó nueve meses antes, a principios de julio de 1975, cuando él fue nombrado jefe del Estado Mayor Conjunto y comenzó a recibir a los civiles que querían conversar con él como también lo hacían con el jefe de la Armada, Emilio Massera.

La prensa reflejó ese consenso social a favor del golpe. No sólo los diarios más conservadores sino también medios considerados de centroizquierda, como La Opinión, del notable periodista Jacobo Timerman, que hasta había creado un vespertino, La Tarde, dirigido por su hijo Héctor, actual canciller de la presidenta Cristina Kirchner.

“Jacobo Timerman era un amigo. Como dueño de La Opinión había colaborado con Lanusse y siguió colaborando con nosotros, ¡y de qué forma! Colaboraron padre e hijo: el hijo con La Tarde. ¡Hay que ver las tapas de La Opinión y de La Tarde cómo nos apoyaban!”, dijo Videla.

“Luego —agregó— pasan a ser enemigos, cuando descubrimos que Timerman padre era socio de los Graiver y que, por lo menos, conocía el origen malhabido de los fondos que David Graiver le aportaba para La Opinión. Entre otros fondos, parte importante del secuestro de los hermanos Born”.


sábado, 17 de julio de 2021

miércoles, 28 de abril de 2021

Esteban Bullrich dio detalles de su enfermedad y saltó la arpía diabólica

 

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No somos iguales 

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sábado, 27 de junio de 2020

Nunca se supo por qué



lunes, 30 de diciembre de 2019

Chiques, ¿en serio están asombrados por el tuit de hoy de la hotelera?


domingo, 3 de marzo de 2019

lunes, 31 de diciembre de 2018

¡Qué vergüenza que sos Kicillof!


"Sory, kerneristas. La única verdad es la realidad"


El diablo te espera con los brazos abiertos... Escucha telefónica de Timerman reconociendo quién puso la bomba en la AMIA (Video)




¡Qué contrato pegó!



¡Qué confuso!




domingo, 30 de diciembre de 2018

DE INDISPENSABLE LECTURA. Por esta nota los KAKAS están lapidando a Natasha Niebieskikwiat en las redes sociales

Murió a los 65 años

Héctor Timerman, el canciller que le dijo en todo “sí” a Cristina Kirchner

Pasó sus últimos días envuelto en la causa por encubrimiento a los autores del atentado a la AMIA por la firma del memorándum con Irán.

Caminaba ya con mucho esfuerzo y hubo preguntas que no pudo contestar porque se mostraba agobiado, exhausto en su extrema delgadez. Sin embargo, ese martes 17 de octubre, durante la indagatoria que le tomó el juez Claudio Bonadio en los Tribunales de Comodoro Py, Héctor Timerman sí pudo desenfundar el temperamento arrogante que siempre mostró. Entonces hizo una pausa ante el magistrado para señalar, con énfasis, que "nunca" estuvo en Aleppo, y que si esa reunión con el canciller del ex presidente Mahmud Ahmadinejad hubiera existido "no era un ilícito porque tenía derecho" de hacerla.

Timerman murió negando como siempre lo hizo haber participado de aquella presunta reunión en la ciudad siria que Alberto Nisman aseguró que sí existió, y que fue la cocina en la que se gestó el controvertido memorándum de entendimiento de Cristina Kirchner con Teherán, firmado en 2013. Por ese acuerdo, el fallecido fiscal los apuntó por encubrimiento a los persas acusados por la voladura de la AMIA en 1994.

Timerman murió en la madrugada de este domingo a los 65 años de un cáncer que lo fue devorando y cuyos síntomas coincidieron con el final de su gestión como canciller de Fernández de Kirchner, a quien mostró una devoción casi obsecuente a un alto precio personal, social y judicial. De hecho, con ella tuvo una meteórica carrera política sin experiencia, después de haber mamado una vida entre el periodismo, la gestión empresaria y de pertenecer a un acaudalado sector de la colectividad judía, que nunca le perdonó su rol protagónico en el pacto con Irán.

Timerman tuvo dos hijas en su largo matrimonio con la empresaria Anabel Sielecki, hija del fallecido empresario polaco Manuel Sielecki, fundador de los laboratorios Phoenix, a su vez casado con la condesa Lily.

Hijo del respetado periodista Jacobo Timerman, a los 22 años dirigió el diario de su padre La Tarde. Corría el año 1976 -y si bien al abrazar la "fe kirchnerista" luego lo negaría-, el diario de los Timerman pregonaba una postura pro golpista, contra lo que titulaba como el “extremismo”, la “subversión” y los “sediciosos”: desde sus páginas defendió la dictadura de Jorge Rafael Videla. Una postura que cambió tras el secuestro, tortura y posterior liberación de su papá.

Exiliado en Estados Unidos, recibió trato privilegiado y obtuvo rápido la ciudadanía, a la que renunció cuando en 2004 asumió como cónsul general en Nueva York, ya que era incompatible. Fue activo militante de derechos humanos. En Nueva York -donde vive un hermano, más que influyente, y quien en los inicios del kirchnerismo vinculó a Cristina con la colectividad judía de EE.UU.- Timerman cofundó Américas Watch. Además, fue parte de la junta directiva del Fondo por la Libertad de Expresión, con sede en Londres, y miembro del Consejo de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.


Héctor Timerman junto a Axel Kicillof, en una de las últimas fotografías que trascendieron.

Lo que hizo después es por demás curioso. Fue uno los ministros más activos del gobierno de Cristina en sus prédicas contra Washington en los momentos de tensión bilateral. El caso más resonante con ribetes de papelón tuvo lugar el 10 de febrero de 2011, cuando la Aduana incautó en Ezeiza la carga militar de un avión del Pentágono. Alicate en mano, Timerman osó a abrir una valija militar estadounidense cuyos códigos secretos fueron violados. Por el avión pediría el propio Barack Obama, cuando la relación ya estaba en descenso. Timerman se calzó los guantes por Cristina y encabezó choques verbales con una retórica en la que Estados Unidos presuntamente encabezaba el mal y el imperialismo.

Nueva York había sido su segunda casa. En los '80 hizo allí un master en relaciones internacionales. Llegó a publicar columnas en The New York Times, Los Angeles Times, y las revistas Newsweek y The Nation. Ya de vuelta en Buenos Aires, siguió como periodista y empresario: cofundó las revistas Tres Puntos y Debate. Colaboró con Noticias y el diario Ámbito Financiero.

Seguidor del ARI de Elisa Carrió, compitió por una banca en Diputados. Pero en 2003 abrazó el kirchnerismo y llegó por primera vez a un Gabinete nacional a una velocidad inusual y de la mano de su "enamoramiento" político con "el proyecto", en especial con Cristina, ya que el fallecido Néstor Kirchner no mostraba hacia él la menor simpatía.

Lo nombraron Cónsul General en Nueva York en 2004 y embajador en EE.UU. en diciembre de 2007. Cristina lo designó canciller en junio de 2010 tras despedir a Jorge Taiana. En diciembre de 2011, luego de su reelección, la entonces presidenta lo confirmó en su cargo.

Sin amistades en el Gobierno, más bien apartado y a veces soportando estoico los destratos de su jefa, Timerman abrió la Cancillería a la "colonización" de los militantes de La Cámpora y seguidores de Axel Kicillof. Se peleó de boca y a través de comunicados con Estados Unidos, el Reino Unido, la Unión Europea, y con todo aquello que le pedía su jefa. Fue un ferviente militante anti Clarín. Pero el punto de inflexión fue su trabajo secreto y codo a codo con un reducido grupo de la Rosada.

Durante la dura polémica que levantó la firma del memorándum en 2013 y su aprobación como ley del Congreso, llegó a decir que no le debía nada a Israel pese a que este país había intercedido por su padre durante la dictadura. Por entonces, miembros de la dirigencia y colectividad judía lo consideraban persona no grata en los sitios de reunión y sinagogas. En 2015, él mismo renunció a la AMIA, de la que era socio. Y lo más curioso: acusó a la entidad que fue víctima del atentado terrorista de 1994 de "impedir la investigación" del ataque por oponerse al acuerdo con Irán. (Clarín)




@edufeiok le canta la justa a la jefa de la banda y sus esbirros




Trabajadores de Crónica ubican al "evolucionado"

Pero... ¿qué se puede esperar de este ser ruin?



Mariana Moyano (alias cucarda) "Cuenta verificada"

Y al instante...

 En el fondo me admiran...
Imágenes de "Cucarda" 

 No estaba enterada de la existencia de lavarropas negros



¿No hay que hablar mal de los muertos? ¡La muerte no redime!