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viernes, 28 de noviembre de 2025

El muerto se ríe del degollado... ¡Mirá quién lo critica! (VIDEO)

 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

¡No se salva ninguno! ♪ ♫... Y en el mismo lodo / todos manoseaos... ♫ ♪

 







jueves, 2 de octubre de 2025

¿Me parece o no están todos? 🤔🤔 (VIDEO)


jueves, 1 de mayo de 2025

martes, 1 de octubre de 2024

jueves, 1 de agosto de 2024

EL MALQUERIDO... Y no es el de Benavente de don RaimundO con su hija Acacia 😂😂

¿Este tipo todavía tiene el tupé de llamar ensobrado a alguien? Y además, ¿tiene alguien que lo quiera?

"Los alfajores" le deben estar cayendo muy mal...





lunes, 20 de mayo de 2024

Cuarenta años de periodismo ensobrado

 



Dinero por debajo de la mesa a cambio de hablar bien o mal, o no hablar, de figuras políticas o empresariales encumbradas o con aspiraciones: aunque cualquiera puede ser ensobrado (políticos, jueces, policías), el calificativo se consolidó en torno del periodismo y los periodistas. El ensobramiento y su prima hermana, la pauta oficial, ya habían sido conversados durante la última campaña electoral, pero después de la controversia entre el presidente Javier Milei y el periodista Jorge Lanata volvieron con todo. Para entender mejor esta discusión es imprescindible ofrecer algo de contexto.

El sobre es, o era, un tema tabú. Para quienes lo reciben, por supuesto. Y también para los que no, porque terminan siendo víctimas de la generalización. Tampoco es menos incómodo para quienes los reparten. Como dijo esta semana el periodista Hugo Alconada Mon en El País: “El poder jamás se queja de los periodistas serviles y acomodaticios porque esos son los primeros que se subordinan, difunden la propaganda oficial y rinden pleitesía”.

En Argentina, el origen de los sobres –sin factura, registro ni historia oficial– remite al regreso de la democracia, en los años ’80 y, sobre todo, a los ’90, tras la privatización de la radio y la televisión impulsada por el presidente Carlos Menem. Pero las décadas siguientes fueron también muy intensas.

Guinzburg y Fontova encarnaban a dos periodistas ajustando en vivo sus opiniones. Los comentarios eran más benévolos según qué tan fluida fuese la llegada de sobres.

A priori, los sobres podrían clasificarse por el origen de los fondos, públicos (los gobiernos de turno) y privados (algunos empresarios); y por la evidencia de su existencia (“estas empresas que confían en el país…”) o su ocultamiento, lo que es más frecuente. De hecho, la discusión de hoy es acerca de éstos últimos: los clásicos sobres por debajo de la mesa.

Sí, clásicos. En agosto de 1994 se emitió en el programa Peor es nada un sketch en el que Jorge Guinzburg y Horacio Fontova encarnaban a dos periodistas ajustando en vivo sus opiniones sobre el nivel de corrupción de la clase política. Los comentarios eran más críticos o benévolos en función de qué tan fluida fuese la llegada de sobres, alcanzados desde fuera de cámara por manos anónimas o directamente llovidos desde el techo. La parodia, transmitida por Canal 13, llevaba un título que, por varias razones, hoy sería cancelable: Tarad y Mongobardi.

Tres años después, en Los dueños de la Argentina II, su libro sobre la época, Luis Majul comentaba el sketch diciendo: “Es necesario aclarar que este tipo de retribuciones a periodistas y medios no constituyen delito, pero son consideradas una falta gravísima por los casi setenta códigos de ética periodística que existen en el mundo”. En diciembre de 1992, la revista cultural La Maga, dirigida por Carlos Ares, había dedicado su tapa a “La corrupción de los medios y los periodistas” y le había puesto precio al contenido de los sobres, con información de un relevamiento de Poder Ciudadano y el Foro para la Comunicación Social a partir de reuniones con periodistas, agentes de relaciones públicas y dirigentes políticos.

  • Sobre para un periodista parlamentario pagado por un legislador, entre los 300 y los 5.000 dólares.
  • Sobresueldo pagado por un funcionario, entre los 1.000 y los 2.000 dólares.
  • Contrato de asesor para el periodista o un familiar en el Concejo Deliberante [la actual Legislatura porteña], 700 dólares.
  • Nota de 5 minutos en un programa televisivo de alto rating, 8.000 dólares, y en un noticiero central, 15.000.

En aquella lejana edición de La Maga, periodistas como Lanata, Mariano Grondona, Pepe Eliaschev y Magdalena Ruiz Guiñazú, entre otros, también reconocían la corrupción en el gremio, aunque no lo consideraban mayor a la existente en otras actividades y la atribuían a los bajos sueldos, la cercanía con el poder y la falta de ética.

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miércoles, 17 de abril de 2024

"LOS AMIGOS", ALIAS "EL HAMBRE Y LAS GANAS DE COMER"... Con críticas a Milei, Lanata y Longobardi volvieron a encontrarse en vivo

 

Los periodistas tuvieron una conversación en el marco del llamado de unión en contra del accionar del Presidente; coincidieron en que “hay que ponerle un punto”


Las acusaciones del presidente Javier Milei contra el periodista Jorge Lanata -a quien llamó “mentiroso” y acusó de recibir “sobres” por parte de la política- llegarán a la Justicia este miércoles, según confirmó el conductor de Radio Mitre. “No me interesa el juicio ni la reparación; si el Presidente se retractara, yo no haría nada, pero no lo veo en su carácter”, expresó en diálogo con Marcelo Longobardi en Radio Rivadavia.

El apoyo en contra de las declaraciones del jefe de Estado hizo que ambos volvieran a juntarse luego de una pelea que data de 2021, cuando compartían espacio radial y protagonizaban un pase todas las mañanas. Si bien no mencionaron el tema, sí marcaron la necesidad de que el periodismo “se una” para ponerle un punto a este tipo de actitudes. “Recién pasaron cuatro meses de gobierno, imaginate en dos años. Hay que ponerle un punto y no esperar más”, argumentó Lanata.

Y agregó: “¿Qué se puede hacer? No tengo idea, pero hay que hacer algo ahora porque después puede ser peor, nadie piensa que esto va a mejorar. Muchos te dicen: ‘Él es así' y no, es un hombre grande. No nos podemos conformar con que ‘es así'”.

Al mismo tiempo, se refirió a que hay un sector del periodismo “acrítico respecto de Milei” al que da “vergüenza ajena” escuchar. “En algún momento se va a terminar, como pasó antes. Siempre hubo oficialismo de última hora que después se diluyó”, consideró al deslizar una crítica hacia las gestiones anteriores. En esta misma línea, habló sobre los gobiernos de Cristina y Néstor Kirchner, y los comparó con el del actual Presidente. “Él [Milei] tiene algunas cosas parecidas a los Kirchner en cuanto a que, frente a un tema, dobla la apuesta. Nadie duda de su honestidad, pero en la personalidad hay cosas que sí son comparables”, detalló.“No lo veo dictatorial; es monárquico y se comporta como tal”, agregó, frente a los cuestionamientos que hablan de una “dictadura”. Además, coincidió con Longobardi en que es un presidente “de facción”, ya que, al haber ganado, “lo hace una parte en detrimento de otra”. “No escuché el momento en el cual se hablara de una Argentina completa y se gobernara de ese modo”, lamentó.

En un análisis sobre los constantes ataques del Presidente a otros profesionales del medio -como Joaquín Morales Solá o Jorge Fernández Díaz- a los que acusó de “ensobrados”, aseguró que “no la pegó con ninguno” porque son “tipos inacusables”. “No tengo claro si es una línea política o es deliberado, pero sí creo que es un ejemplo de intolerancia, de un camino autoritario por el cual no se llega a ningún lugar y hay que cambiar de algún modo”, sentenció. Y continuó respecto de las agresiones que él mismo recibió: “Está mal lo que hizo y lo que espero frente a eso es que sea borrado, que haga algo para que no se mantenga ahí. Se equivocó, como cualquiera puede equivocarse. A mí no me importa nada que sea el Presidente, no me gusta que la gente mienta sobre mí y voy a tratar de cambiarlo”.

Asimismo, dijo que nadie de la Secretaria de Medios ni de otra cartera del Gobierno se comunicó con él para expresar disculpas por las acusaciones. “No los veo llamándome ni por error. Por eso vamos a un juicio y lo lógico es que lo pierda o lo gane. Los abogados creen que lo podemos ganar; que tenemos razón no tengo dudas”, afirmó.

Las acusaciones de Milei

El conflicto entre el Presidente y Lanata comenzó cuando el periodista se manifestó en contra de la asistencia del embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, en la reunión con el Gabinete que tuvo lugar el pasado domingo, horas después del masivo ataque de Irán. “No me parece que un embajador extranjero esté en una reunión de Gabinete”, había expresado en su programa en Radio Mitre.

Minutos después, el primer mandatario respondió acusando de “larretista” a Lanata y desmintiendo la información que el Gobierno había compartido horas antes. “Críticas sí. Mentiras no. ¿Decir la verdad requiere sobre?”, cuestionó al dar comienzo a la disputa y a las posteriores acciones legales.

La pelea entre Lanata y Longobardi

Los dos conductores se habían distanciado en 2021, cuando ambos formaban parte de la programación de Radio Mitre y hacían un pase entre sus programas. Según trascendió, las demoras de Longobardi para entregar a tiempo generaron molestias en Lanata, que comenzó con un curioso accionar: quedarse en silencio la misma cantidad de minutos que su antecesor se pasara.

En la última edición del pase en aquel año el fundador de Página 12 se mantuvo sin emitir palabras durante tres minutos, por lo que las autoridades decidieron suprimir ese intercambio para evitar roces. Pocos días después, en la mesa del programa de Juana Viale, Lanata reveló que existían tensiones desde hacía por lo menos diez años y aseguró que su colega “tiene un problema con avanzar sobre el programa de los demás”. (LN)


martes, 2 de abril de 2024

jueves, 19 de octubre de 2023

Hablemos de $obre$ y otras yerbas... (con video)

 



"Por lo tanto, Alberto Fernández, que es un hombre de carácter, no es un títere, digamos..."


jueves, 14 de febrero de 2019