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miércoles, 22 de abril de 2026

El Topo Adorni, la columna de Alejandro Borensztein en Clarín

 


Por Alejandro Borensztein. 

Por más que todos queremos dejar de hablar de Adorni, no hay caso. El tipo logra que no podamos soltar. Algo raro se esconde detrás de todo esto.
Adorni, el infiltrado.

Parece mentira. En lugar de bajar un cambio y esperar que pase el tsunami, este muchacho insiste en meter los dedos en cuanto enchufe se le cruza para seguir chamuscándose, como el Coyote.

Cuando la semana ya se terminaba, cuando el sábado y el domingo le ofrecían al Jefe de Gabinete la posibilidad de disfrutar de 48 horas sin que nadie lo critique, cuando el River-Boca se podía llevar todas las marcas y sacarlo de la tapa de los diarios, no va que el tipo agarra el celu y se tuitea todo encima.

Primero se burló de la comitiva que llevó Kicillof a Madrid como si él no tuviera ningún quilombo con el concepto “comitiva de viaje al exterior”. Y luego tiró otro tuit contra Fernando Espinoza por el departamento que el estadista de La Matanza tiene en Puerto Madero. Como si Adorni no estuviera suficientemente complicado con la temática inmobiliaria. Lo único que le faltaba al cliente de la ya inmortal escribana Doña Adriana Nechevenko era tuitear contra el Colegio de Escribanos.

Podría haber tuiteado sobre el estrecho de Ormuz o el Artemis II, pero no. El tipo va y tuitea sobre viajes y departamentos. Se ve que esa es la especialidad de la casa.

Evidentemente, no estamos ante un conflicto político. Acá solo hay dos posibilidades: Adorni no está recibiendo la medicación correcta o es un Topo nivel Alberto Fernández.

Esta última hipótesis es la más probable dado el daño que su permanencia le está provocando al gobierno. Un infiltrado que el peronismo ha colocado en el corazón de LLA.

¿Cuál es la evidencia empírica, como le gusta decir a Javi, que avalaría la teoría del Topo? Muy simple: todo el peronismo está rezando para que Milei mantenga a Adorni en su cargo. Una prueba difícil de refutar. Fin, diría el Topo libertario.

Tanto es así de eficaz la labor de este nuevo infiltrado que logró eclipsar todo lo que hace mal el kirchnerismo. Es curioso porque justamente los K empezaron a producir materia prima para el entretenimiento, pero no logran llamar la atención porque Adorni absorbe todo con la fuerza de un agujero negro.

Es verdad que Cristina y su gente todavía no ofrecen en el mercado productos premium como en su momento fueron lo de Insaurralde en Marbella, lo de Alperovich abusando mujeres o lo de José López revoleando bolsos, por nombrar solo algunos de los hits kirchneristas. Pero algo de mercadería fina peronista ya hay en la calle.

Por ejemplo, Miguel Ángel Pichetto, el compañero de Macri en la fórmula presidencial 2019, abandonó Occidente, volvió a saltar el muro de Berlín y se reinsertó en el kirchnerismo reclamando la unidad del peronismo y convocando a todos, explícitamente a Cristina, Massa y Kicillof. Se olvidó de nombrarlo a Alberto, pero se supone que también hay un lugarcito para él. Si todavía guardan un lugar para Firmenich cómo no van a tener uno para Alberto que les hizo casi tanto daño como los Montos.


Sin embargo, lo de Pichetto no movió la aguja. Lamentablemente no le dio bola nadie. Semejante voltereta del ex socio de Macri no pudo ni siquiera contra la supremacía mediática de la escribana de Adorni.

También Kicillof aportó lo suyo pero tampoco doblegó el efecto Adorni. Lo que hizo el gobernador de la provincia era para tapa: viaje a Madrid a boludear en una falsa Internacional Socialista con una comitiva digna de un monarca. Fueron Wado de Pedro, Trota, Valdez, Bianco, Rossi, Menéndez, Rey y muchos más. No está claro si viajaron a intercambiar ideas con los españoles o a invadirlos.

Incluso llevaron a Cecilia Nicolini, la mina que se ocupó del negocio de la vacuna Sputnik durante el gobierno de Alberto. Tal vez viajó para reclamar la segunda dosis que nunca llegó.

Pese a todo, el viaje de Kicillof tiene un punto a favor. Ahora que en España se puso de moda reivindicar la dictadura de Francisco Franco no viene mal una comitiva de sudamericanos que reivindique las dictaduras de Hugo Chávez y Fidel Castro.

La cuestión es que a pesar de lo divertida que resulta la gira europea del gobernador bonaerense, el tema no llegó a la tapa de los diarios y apenas hubo alguna que otra mención en la señales de noticias.

Transitamos un momento político raro en el que un departamento pedorro en Caballito de 150 metros cuadrados es más poderoso que cualquier otra cosa. Esto nos permite reflexionar sobre lo importante que es construir e infiltrar un Topo. El viejo truco del Caballo de Troya nunca falla.

Si bien este plan del kirchnerismo viene rindiendo sus frutos, también tiene alguna contraindicación: los escándalos de Adorni superan en repercusión a otros problemas del gobierno que tal vez sean más graves y que le podrían hacer más daño que Adorni. Nada es perfecto en esta vida.

Por ejemplo, el ministro Caputo sigue acuñando frases. Esta semana dijo: “Los próximos 18 meses van a ser los mejores que se hayan visto en las últimas décadas”. Esas son las cosas que todos esperamos que diga un ministro de economía para salir corriendo a encanutar todos los dólares baratos que se puedan comprar y minar la poca confianza que eventualmente hubieran construido. La memoria de los pueblos está mucho mejor impresa en el cerebro que la memoria de los dirigentes.

Justo en el mes en que la inflación supera el 3% mensual, esa frase era la frutilla del postre que necesitaba la oposición. Pero evidentemente dos jubiladas prestándole plata a Adorni pesan más que una pavada dicha por un ministro de la Nación.

A propósito de Caputo. Así como hace unos años lanzamos desde esta página el best seller “Alberto Fernández, de la A a la Z” con la selección completa de todas las pelotudeces que dijo el “expresidente” y fue todo un éxito, ya podríamos ir preparando “Luis Caputo, de la A a la Z”. Incluye grandes éxitos como “comprá campeón” o “las elecciones de 2027 van a ser un paseo en el parque”.

Por suerte todavía no se le ocurrió decir que Boca tiene ganada la Copa Libertadores porque seguro nos quedaríamos afuera en cuartos.

Remató la semana Kicillof diciendo que lo de YPF ya cicatrizó. Caramba. Puede ser que a él ya se le pasó el dolor, pero pensemos en el Fondo Burford, en los Eskenazi y sobre todo en la sospechosa figura que está detrás de todo esto, escondida detrás de testaferros. Daría la impresión que queda mucho culo por cicatrizar.

Culos que el caso Adorni no nos permiten ver con precisión.

En fin, hoy es domingo. Que el Topo no nos tape lo importante.

Vamos Boquita.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Alejandro Borensztein: "Últimas peleas del año", humor político

 Alejandro Borensztein

Últimas peleas del año
Cuando ya parecía que no iba a pasar más nada, la política nos regaló los últimos enfrentamientos del año para matizar las fiestas. Todos contentos
Patricia Bullrich y José Mayans. En su intervención, él dijo que ella "es una inoperante”.
La semana pasada explicamos que, cuando llegan las fiestas de fin de año, la humanidad se divide en dos grandes grupos. Por un lado, los que deseamos que todo pase lo más rápido posible. Irse a dormir antes de Nochebuena y despertarse después de año nuevo sería perfecto. Mucho más que eso no porque ya sería estar muerto. Lo ideal es apuntar al 2 de enero así se evita la juntada post año nuevo con las sobras de la noche anterior, un evento tan lamentable como los del 24 y el 31.
Del otro lado de la grieta están los que se pasan las fiestas yendo del vittel toné al turrón y del vermouth a la sidra pasando por la ensalada rusa, la mayonesa de atún, el matambre, el pollo, la pavita, la mousse, el helado, el pan dulce y las garrapiñadas. Grandes simuladores del amor y la alegría en plena gula.
Este último grupo que sobreactúa felicidad se divide, a su vez, en dos subgrupos: los que cierran la noche con la deplorable costumbre de bailar con una copa en la mano (incluso hay quienes bailan temas de ABBA) y los que terminan la velada sacando a relucir viejos resentimientos familiares que desembocan en agravios y hasta en violencia física. No está claro si a este último subgrupo pertenece Mayra Mendoza, pero no hay ninguna duda de que allí milita Juan Grabois.
Por lo menos así lo demostró esta semana. Se supone que Grabois tenía la ilusión de sublevar a las masas oprimidas contra Milei y derrocarlo, pero se ve que las masas estaban ocupadas con el tema de las fiestas y les dió paja salir a hacer la revolución.
No pudiendo convencer al proletariado, Grabois se fue a Quilmes a luchar contra Mayra Mendoza en defensa de los trapitos que cuidan los coches y extorsionan a los automovilistas. No habrá sido la revolución bolchevique de 1917 pero algo es algo.
Se ve que el tipo no se quedó satisfecho con la sublevación en Quilmes porque al día siguiente se fue a protestar a Lanús, donde también gobierna La Cámpora.
Mayra lo destrató públicamente y Grabois le contestó: “la interna entre La Cámpora y Kicillof me la paso por las bolas”. Habría que esperar la opinión del arzobispado pero, en principio, podríamos decir que el tipo no sería ese eclesiástico que nos vende.
No está claro si lo más desagradable de todo esto es Máximo, Kicillof o las bolas de Grabois. Lo que si está claro es que Grabois va a terminar rosqueando en esa interna Máximo-Kicillof que dice pasarse por sus intimidades porque ya hizo lo mismo con Massa. En abril de 2023 lo insultó de arriba a abajo y en octubre lo militó y lo votó con las dos manos. Son tan violentos como obvios. A veces también dan ternura.
La realidad demostró que el Congreso, en su última sesión del año, también está lleno de gente del subgrupo que arranca festejando y termina revolcada en el barro. Empezando por el senador José Mayans que en su intervención navideña dijo “Patricia Bullrich es una inoperante” ¿Qué necesidad? Puede ser que la exministra lo sea pero la realidad es que ella asumió como senadora hace 15 días. Todavía no tuvo tiempo de demostrarlo.
Mayans debería darle a ella la misma oportunidad que la democracia le dio a él. Tal vez no tanto tiempo porque recordemos que el tipo asumió como senador el 10 de diciembre de 2001 y ya lleva 24 años y 18 días en el cargo. A la pobre Bullrich, todavía no pasaron dos semanas, y ya la está tratando de inútil. No es justo.
Para colmo Mayans representa a una provincia que viene siendo gobernada por Gildo Insfrán desde el 10 de diciembre de 1995. O sea, desde hace 30 años y 18 días. Si Mayans se autopercibe como un defensor de los valores democráticos y republicanos, es evidente que no fue muy eficiente en esa tarea.
Mayans podría argumentar que Bullrich ya ejerció distintos cargos en distintos gobiernos de distintos partidos. Puede ser, todos tenemos un pasado.
Tal vez el lugar de Pato sea el Senado. También Grabois ahora es diputado y en una de esas el tipo descubre allí su verdadera vocación, abandona el Vietcong y termina siendo un referente parlamentario más trascendente que Don Lisandro De La Torre, nunca se sabe.
Entre otras peleas navideñas en el Congreso, se destaca la que sucedió entre la senadora Victoria Huala (PRO) y la senadora Cándida López (kirchnerismo). Todo empezó porque López estaba leyendo su discurso lo cual, obviamente, no está bien. Lo mínimo que se espera de un senador, o sea de alguien que tiene la vocación de ser la voz de su provincia, es que sepa hablar. En eso Huala tiene razón pero es un poco ingrata. Debió ser más piadosa y valorar que al menos su colega López demostró que sabe leer de corrido. No cualquiera en ese recinto.
La respuesta de la senadora Cándida López no se hizo esperar: “callate mamarracho” le dijo a Huala y todo terminó a los gritos, como siempre. Previsible. Lo único que no se entiende es por qué le pusieron “Cándida”.
Lo interesante del tema es que unos días antes, la senadora Cándida López trató de apurarse en ocupar un despacho y cuando llegó descubrió que le habían cambiado la cerradura. Allí se produjo un forcejeo entre militantes kirchneristas, personal de seguridad y cerrajeros. En el mencionado discurso leído, la senadora denunció que en la trifulca había recibido algunas agresiones y “tocamientos impúdicos” (literal).
Desde una mirada más macro podríamos decir que, entre las bolas de Grabois y las partes impúdicas de la senadora López, es evidente que el kirchnerismo está en un quilombo.
Toda esta gente debería aprender del ministro Caputo que no se pelea con nadie, excepto con la mesura. Pero como la mesura no tiene familia no hay ofendidos.
Esta semana Caputo acuñó otra genialidad. Hay que reconocer que el tipo es un poeta que te regala una frase por semana. Esta vez dijo “hay que ir eliminando la dependencia argentina de Wall Street”. Caramba.
Hablemos claro: el tipo no tiene reservas, en el Veraz tiene alerta roja, tiene vencimientos en enero por 4.000 palos verdes y ahora dice que no quiere depender de Wall Street. Es al revés, macho. Es a Wall Street que no le interesás. Se parece a mi amigo, el gordo Tito, cuando dice que no va a darle pelota a Pampita y que si ella lo llama él ni la piensa atender.
En fin, así se va yendo el año entre peleadores, inoperantes y cancheros. Y lo peor es que todavía falta el lechón del 31.
Por eso amigo lector, llegó la hora de tomarse una buenas vacaciones. La última vez que lo hice, Alberto estaba en la Rosada con un dedito en alto y el otro en Tinder, Massa era el ministro de la inflación y del curro de la brecha cambiaria, Milei era diputado, Macri manejaba Juntos por el Cambio, Larreta tenía la presidencia al alcance de la mano, Cristina veía en Máximo un estadista, Chiqui Tapia vivía feliz y nadie sabía quién era Scott Bessent. Todo cambia.
Por eso lo único que existe es el presente y un poquito el pasado para aprender y tenerlo de referencia.
Amigo lector, le deseo lo mejor para usted y su familia.
Felicidades para todos.
Fin de temporada.

martes, 23 de septiembre de 2025

Que se vayan a la Moncloa de su hermana, por Alejandro Borensztein (Humor político)

Que se vayan a la Moncloa de su hermana 👀

Mal momento para los moderados, los republicanos y los acuerdistas. Deberán tener paciencia. Son rachas.

Está visto que cuando algo se pone de moda no hay cómo pararlo. Solo cabe ser paciente y esperar a que la pesadilla termine. Ya sea que se trate de los pantalones Oxford, los parripollos, la deplorable canción “Dale a tu cuerpo alegría, Macarena” o la renovación del peronismo.  

La experiencia nos enseña que, todo lo que alguna vez estuvo de onda, tarde o temprano desaparece.

Hoy la moda es confrontar. No hay adversarios, solo enemigos. No hay diálogo posible, solo agravios. La Patria nunca fue el otro, siempre fui yo.

Mala época para los moderados, los acuerdistas, los sensibles, los ñoños republicanos, los socialdemócratas, los demócratas cristianos y demás mandriles que no tienen otra opción más que cerrar el upite y aguantar hasta que las bestias peludas se vayan extinguiendo, como suele pasar con todos los dinosaurios.

Como consuelo para los moderados y demás sectas, queda pensar que toda la prosperidad que alcanzó el mundo moderno se consiguió gracias a ellos. Los extremos nunca lograron nada. No se conoce un solo país que se haya desarrollado y alcanzado algún grado de bienestar siendo gobernado por extremos.

Por supuesto, mientras esperan que pase la racha confrontativa, aquellos republicanos que tienen laburo y capacidad de ahorro, compran dólares. La cantidad que haya y al precio que sea. Como siempre. Serán moderados pero no son giles.

Para mayor tranquilidad de toda la gente que prefiere la civilización, es sabido que al final del camino la locura extrema se va a acabar. Lo único que no sabemos es si eso va a ocurrir antes o después de la Tercera Guerra Mundial, pero seguro que al final va a pasar. Como todo.

Aunque nosotros los argentinos no vayamos a participar de ninguna guerra (bastantes problemas tenemos acá adentro como para andar complicándonos la vida allá afuera) es obvio que la moda de la confrontación nos pegó de lleno.

Ya nos venía pegando desde que el kirchnerismo decidió reconocer como argentinos solo a los que votaban por ellos, que eran muchos pero no los suficientes. Ahora todo se exacerbó. La gente se insulta como nunca. En la calle, en los medios, en las redes, en el Congreso, en la Casa Rosada. No se salva nadie.

Juan Grabois acaba de dar una clase magistral de lo que estamos diciendo, el sábado a la tarde twiteo: “Caputo, la c… de tu madre”. Un exquisito este muchacho. Candidato al Nobel de la Paz.

Sin embargo, la historia nos enseña que peleándose con todos, bravuconando y diciendo burradas tipo “comprá campeón” a la larga las cosas terminan mal. Al fin y al cabo, aquel 2 de julio en el que Caputo pasó a la historia con su inolvidable frase, el dólar valía 1.230 pesos. Hoy el “dólar campeón” cotiza a 1.500 pesitos y no saben cómo hacer para frenarlo.

La nueva ocurrencia del ministro Caputo fue “vamos a vender hasta el último dólar”, dicho en el mismo tono desafiante con el que lo hubiese dicho Al Pacino en Scarface. Todos sabemos que Caputo está cantando falta envido con dos cuatros y una sota.

En realidad, la frase correcta debió ser “vamos a vender hasta el último dólar… que tiene el Estado Nacional”. Vivísimo el tipo. De su canuto o el de sus amigos no va a salir un puto verde. Así cualquiera se hace el macho.

Sumado a eso, hay que decir que el Banco Central tiene algunos dólares, pero son pocos. Como mucho 100 o 150 dólares que tendrá su presidente Santiago Bausili en el bolsillo. El resto son los ahorros de los argentinos que los bancos privados tienen encajados en el Central o la promesa de Trump de prestarle lo que sea necesario. Yo no me fiaría demasiado del actual presidente de EEUU. Un día lo amenaza a Putin y al día siguiente le da una palmadita en la espalda. Trump, Putin, todo lo que está de moda.

¿Qué esconde esto? Afuera un quilombo padre. Adentro la misma milonga de siempre: no hay confianza ni la habrá hasta que algún acuerdo garantice que nada raro va a pasar el día que cambie el gobierno, Dios no lo permita.

El problema es que las palabras acuerdo, consenso, pacto o cualquier cosa por el estilo se ha convertido en mala palabra. El pacto de la Moncloa que hicieron los españoles, piedra fundacional de su democracia moderna y su prosperidad, es considerado por la mayoría de los dirigentes argentinos como un ejemplo de lo que no debe hacerse. Hoy en día no hay peor insulto que mandar a un tipo a la Moncloa de su hermana.

Acá no habrá un sope hasta que no le garanticen a la sociedad que nadie va a cambiar las reglas del juego. Hasta que no haya un acuerdo sobre temas básicos que garantice alguna continuidad. Eso se logra sentándote a la mesa con el tipo que más odiás porque sentarte con uno que piensa parecido es fácil. Como hizo Nixon con Brézhnev y Mao o Rabin con Arafat o tantos ejemplos más. Toda gente desconocida para nuestros presidentes y expresidentes.

Tanto Cristina como Macri como ahora Milei están convencidos de que no lograron lo que querían por no haber sido lo suficientemente duros o extremos. Tres genios. Siempre hay que aclarar que en estas comparativas nos salteamos a Alberto porque el Topo no se mancha.

Cristina en 2011 fue reelecta con el 54% de los votos y tenía el control de ambas cámaras. Ahí decidió ir por todo y volvió con nada. Para más datos, cumple condena en Constitución.

Macri arrasó en las elecciones de medio término en 2017. ¿Qué pasó después? Ya lo sabemos. Moraleja, no hay manera de imponer un proyecto con medio país en contra.

Ahora, según todos los medios, Milei se va a poner al hombro la campaña para las elecciones de octubre. “Ahora van a ver lo que es bueno” le dijo a todos sus dirigentes en una reunión secreta en Olivos en la que les bajaron línea durante tres horas mientras circulaban sandwichitos de miga con las puntas levantadas. Para que no trascendiera nada les sacaron los celulares y los pusieron en bolsas negras. Al pedo porque igual se supo todo. Basta con leer el Clarín de ayer.

Seguramente en los próximos días vamos a ver al presidente Milei arriba de un escenario, desenfrenado y cantando “Hola a todos, yo soy el León… rugió la bestia en medio de la avenida”.

Una mala y una buena. La mala es que todo este delirio no hace más que espantar la guita y hacer que los dólares se rajen a cualquier otro lado más normal, más civilizado y sobre todo más previsible.

La buena es que por lo menos no va a cantar “Dale alegría a tu cuerpo, Macarena”.

No hay mal que por bien no venga.

Alejandro Borensztein (Clarín vía Notiar)

 

lunes, 1 de septiembre de 2025

🗣️ "Veinte años no es nada"... Clarín cumple 80 años (por Alejandro Borensztein - Humor político)


🗣️| *Veinte años no es nada* Clarín cumple 80 años. Solo pensar en lo que pasó en los últimos 20 ya es para morirse. ✍️| *ALEJANDRO BORENSZTEIN* [Humor Político] Siendo que esta columna ocupa cada domingo la página 2 del diario Clarín, hoy deberíamos reflexionar sobre los 80 años que estamos cumpliendo, dijo el mosquito. Sin embargo estos últimos 20 años han sido tan entretenidos que el análisis de los primeros 60 lo podemos dejar para otro día. Mirando a vuelo de pájaro podríamos decir que, desde el mismo momento en que llegó al poder, el kirchnerismo nos regaló un divertimento que fue in crescendo *hasta transformarse en un disparate fuera de control*. De otro modo no se entendería que hayan rematado su faena con el desembarco en la Rosada de este *verdadero delirio multicolor llamado Javier Milei and The Libertarios Jazz Band*. Por mucho que se enojen y protesten los kirchneristas, Javier Milei es la consecuencia directa de Cristina Fernández de Kirchner. Macri habrá aportado lo suyo y ni hablar Massa, pero indudablemente *sin Cristina no habría Milei*. La contracara de esta idea es que mucha gente piensa que no habrá retorno de Cristina sin Milei, aunque eso todavía esté por verse. A favor de Javi deberíamos decir que él no es el único que podría asegurarnos la vuelta del kirchnerismo. Hubo, hay y seguramente seguirá habiendo algún que otro salame en condiciones de lograrlo. En cualquier caso, no hace falta esperar a que el diario cumpla 100 años para entender que toda esta locura que estamos viviendo hoy es la natural desembocadura de ese *ancho y caudaloso mamarracho protagonizado por Cristina, Alberto, Sergio, Axel, Máximo y gran elenco*. En ese contexto, en estos últimos 20 años los argentinos hemos ganado en conocimiento y experiencia. Por ejemplo, la razón por la que todos entendemos de taquito el affaire Spagnuolo es porque los Kirchner supieron entrenarnos. Antes, aparecía una sospecha de corrupción y había que esperar años hasta que se develara el misterio, se encontrara a los culpables y todo saliera a la luz. *Con el kircherismo aprendimos a detectar los choreos al toque*. A su manera, esta gente hizo docencia. Cómo no vamos a comprender ahora de qué se trata el asunto de las droguerías y el gobierno, o las denuncias de Spagnuolo con los coimeros y los porcentajes de las cometas, si los argentinos ya *maratoneamos todas las temporadas de la serie de Lázaro Báez?* La gente de mayor edad conoce el truco de la corrupción desde hace mucho tiempo, tal vez desde el menemismo o desde la Banelco del gobierno de De La Rúa. Pero las generaciones más jóvenes aprendieron cómo era esta joda cuando Jorge Lanata la mostró desde la pantalla de Canal 13. Hoy no hace falta esperar que intervenga la justicia ni que se investigue demasiado para que todos sepamos exactamente de qué estamos hablando cuando aparecen escuchas telefónicas combinadas con compras del Estado y autos de alta gama. Es como un combo. Un clásico de la política nacional. Y un insumo esencial para los medios de comunicación. De qué viviríamos los que nos ganamos la vida en los medios si cada tanto no apareciera *un trucho en Nordelta que vende algo al Estado*, tiene aceitados contactos con funcionarios, un par de jueces amigos y colecciona motos o autos tuneados? No debe haber ningún argentino de bien, y de no tan bien, que no haya visto el documental “José López y sus pícaras monjitas” o que no tenga en su biblioteca las obras completas de Julio De Vido o de Amado Boudou. Ahora dicen que habría un video de uno de los nuevos Menem manejando el Porsche o la Ferrari propiedad del tipo de la famosa droguería. Nada nuevo. ¿Cuál sería la novedad si ya todos vimos a Insaurralde en el yate Bandido? Influyen estas cosas en las preferencias políticas? Solo cuando se viene en banda la economía. Mientras la cosa más o menos se sostiene te podés chorear cualquier cosa que no le va a importar a nadie. Es la corrupción la materia sobre la que más aprendimos en todos estos años? Sí, pero no es la única. *El dólar y sus derivaciones inflacionarias también son una especialidad nacional que se repite cíclicamente*. “No te la pierdas, campeón” dijo el crack de Caputo y al toque 1.300.000 argentinos que ya vieron esta película muchas veces, se compraron 3.408 palos verdes durante el mes de julio, según cifras oficiales del Banco Central. Y si no fuera porque el gobierno tiene a los bancos agarrados de los encajes la cifra de agosto sería mucho más grande. *Para chorear con el Estado hacen falta contactos con el poder político* pero para la joda de los dólares no necesitás conocer a nadie. Solo te tienen que sobrar unos mangos y ser vivo o haber leído el diario durante algunos años. Veamos en detalle. Hoy cualquier banco de primera línea te paga el 0,11% diario colocando la guita en alguno de sus fondos. O sea que si usted amigo lector es un tipo o una mina común y corriente al que le sobra un millón de dólares, puede venderlo fácilmente por home banking y hoy le van a dar 1.370 millones de pesos. Colocados esos pesos en cualquiera de los Fondos que el mismo banco ofrece se pueden levantar 1.500.000 pesos… por día! O sea, más de 1.000 dólares diarios garantizados por el mejor gobierno de la historia argentina, según las propias palabras del presidente Milei, por el mejor ministro del mundo, Luis Caputo y por el coloso Sturzenegger. Más seguridad imposible. Obviamente todo tiene un riesgo que los argentinos ya hemos aprendido a asumir. *Solo es cuestión de saber salir a tiempo para hacerse de las ganancias y volver rápido al dólar*. Aquí se abren dos grupos: los que tiene el celu de Caputo y serán avisados a tiempo y los que, sin tener ese número salvador, ya huelen cuando se está por ir todo al carajo. Por supuesto no van a faltar los damnificados que caerán de todos modos. Daños colaterales. Cómo se explica que este fenómeno vuelva a ocurrir otra vez en 2025? Fácil. Hay 79 años de ejemplares de Clarín en donde se puede leer y entender cómo funcionan los gobiernos argentinos. Esta nota debería ser un homenaje al cumpleaños del diario. No todos los días se cumplen 80 pirulos. Pero tambien hay que decir que no todos los días tenés un presidente arriba de una pickup apedreado en el conurbano por militantes kirchneristas. Mucho menos tenés todos los días dirigentes que justifican el ataque diciendo que el presidente se la buscó porque fue a pasear a una zona que no le pertenece, que es del peronismo. Tampoco tenés todos los días una expresidente presa que habla cuando no debería hacerlo y calla cuando su palabra sería importante. Tampoco ocurre todos los días que un funcionario diga que en su propio gobierno se cobran coimas y se queje de que a su Jefa la estafan porque solo le llega el 3% cuando le correspondería algo más. La lista de cosas que no pasan todos los días es larga. Esta página lleva 18 años en el aire. Poca cosa comparada con los 80 que estamos festejando. Por eso vaya el final para homenajer a todos lo que han construido y siguen construyendo este diario. Dedicamos texto y abrazo a cada periodista y a cada laburante que, día a día, ponen su esfuerzo para que Clarín siga siendo el gran diario argentino. Chapeaux. Felicidades.

domingo, 3 de agosto de 2025

"Y ahora qué acelga, campeón?", por Alejandro Borensztein (Humor Político)

 


🗣️| *Y ahora qué acelga, campeón?* Javier Milei, Luis Caputo y Federico Sturzenegger, un trío que se complica solo. ✍️| *Alejandro Borensztein* [Humor político] Antes que nada una reflexión que, aunque repetida, siempre es válida: cada vez que a Milei se le complican las cosas reaparece Cristina y *te recuerda por qué la mayoría del pueblo lo hizo presidente*. Es mágico. A veces también lo logra Kicillof, eventualmente Massa y siempre Alberto, pero cuando lo hace Ella es imbatible. Te mete un tuit de los que solo Cristina sabe hacer e *inmediatamente todos recuperamos la memoria*. Presa y todo, sigue siendo la más grande. Lejos. Ni hablar cuando habla de economía. No hay nadie que *explique mejor el presente que la jefa* del pasado. Sin embargo, nunca hay que desatender a Javi porque el tipo es un especialista en *complicarse solito*. A falta de uno que sepa de política, alguien del gobierno debería acercarle al menos una metáfora futbolera. Por ejemplo, la suerte del campeón no dura toda la vida. Veamos. Nos hemos cansado de escuchar a Javi tratar de mandriles a todos los economistas que hablaban de atraso cambiario. El 10 de febrero el presidente redobló la apuesta, en una nota que le concedió a Antonio Laje, diciendo que el dólar, que en ese momento estaba a 1075 pesos, podría estar perfectamente en 600. Dos meses despúes, el 16 de abril con el dólar a 1160 pesitos y el préstamo del FMI en el bolsillo, Milei dijo que iba a comprar reservas cuando el dólar bajara a 1.000. Se ve que a esta gente le gusta complicarse la vida porque el 2 de julio, y ya con el dólar a 1.230, el ministro de economía Luis Caputo pasó a la historia diciendo: “_compra campeón, no te la pierdas_”. La frase quedó guardada para siempre en la misma góndola en la que todavía está aquella memorable del exministro Lorenzo Sigaut (1981): “_el que apuesta al dólar, pierde_”. Cabe decir que ahí mismo, pero en un estante más abajo, está la colección de frases que utilizaba Cristina para desalentar la compra de dólares y recomendar el ahorro en pesos. De hecho, el 6 de junio de 2012 le ordenó a sus ministros por cadena nacional que vendieran sus dólares. “Vos Aníbal, primero y con bonete” le dijo a uno de los ídolos del zafarrancho K y, de ahí en más, se supone que todos obedecieron. *Todos menos José López que era flor de vivo*. Una pena, lo bien que le hubiera ido a ese muchacho de no haberse pasado de merca aquella fatídica noche del convento. Volviendo al presente, el pasado 23 de julio hizo su aporte a la tranquilidad nacional el ministro Sturzenegger, alias el coloso, cuando dijo que “el riesgo país en realidad es el riesgo kuka”. Finalmente, este jueves el dólar tocó los 1.380 mangos y Milei decidió llevar calma explicando que simplemente fue un complot instrumentado entre la Vicepresidenta Villarruel, el kirchnerismo y tres de los bancos más grandes del país. Una pavada. Aparentemente todos operando contra el gobierno bajo las órdenes de alguien cuyo nombre no reveló pero que seguramente es uno de los mandriles que habitan en su cabeza. Por suerte el viernes todo volvió a la normalidad: bajó de 1.380 a 1375. Hasta acá, los hechos irrefutables y fehacientes que ocurrieron tal cual se describen cronológicamente. Ahora veamos cómo toda esta data le llega a la gente utilizando nuestro ejemplo de siempre: *la rotisería de Quique y su cuñado Tito*. Como ya se ha contado tantas veces, ambos son socios desde jóvenes. Quique heredó la rotisería de su viejo y Tito se casó con la hermana de Quique. Se conocieron en los 70 militando en la juventud guevarista, en los 80 apoyaron a Alfonsín, en los 90 eran antimenemistas pero aprovecharon la onda para juntar dólares y en los 2000 sacaron la guita del banco a tiempo y así zafaron del corralito y la pesificación. Desde la llegada de Kirchner la vienen surfeando como pueden. Salvo en momentos muy particulares, siempre hicieron lo mismo: *vender lechón, vittel toné, lengua a la vinagreta, comprar dólares y encanutarlos. Simple*. Al principio los guardaban en una cajita escondida debajo de la heladera exhibidora de ensalada rusa, mayonesas de pescado y salpicón de pollo. Después alquilaron una caja de seguridad en un banco y con los años se sofisticaron y abrieron una cuenta en Colonia. Durante años la tuvieron en negro hasta que aprovecharon el blanqueo de Macri y *ahora son dos boludos más que pagan impuestos, como hacemos todos los boludos*. De haberle hecho caso a cualquiera de los gobiernos argentinos, desde los 70 hasta que votaron a Javi (porque los dos votaron a Javi), De haberle hecho caso a cualquiera de los gobiernos argentinos, desde los 70 hasta que votaron a Javi (porque los dos votaron a Javi), *hoy no tendrían un sope*. Quique está seguro de que Milei termina mal, Tito le tiene algo de fe. “*No la ves*” le dice cada vez que llega el fin de semana, hacen la caja y discuten qué hacer con la guita. El año pasado Tito lo convenció a Quique de quedarse en pesos cuando el dólar se fue a 1.400 mangos. “*Aguantemos*”, le dijo Tito y fueron poniendo los pesos a plazo fijo durante todo el año. Confiaban en que el crawling peg del 2% funcionaría como una tablita que garantizaría el valor del dólar. De hecho, así había juntado sus primeros dólares el papa de Tito en la época de Martínez de Hoz. “_Creeme Quique, estos son capaces de cualquier cosa con tal de mantener el dólar quieto … hay que aprovechar y quedarse en pesos_”. Tanto rompió Tito las pelotas que se quedaron en pesos. Acertaron. Con el dólar bajando y la tasa subiendo, a fin de año se habían ganado una bocha en dólares. Cuando llegó diciembre, Quique sintió la misma desconfianza que siente desde Celestino Rodrigo, “_basta Tito, no seamos golosos… salgamos ahora, compremos los dólares y durmamos tranquilos_”. Así fue que el 5 de diciembre juntaron el capital en pesos más los intereses y compraron a 1.050 pesos el doble de dólares que hubiesen comprado 6 meses antes a 1.400. Golazo. El quilombo se armó cuando Caputo desafió al mundo y dijo “*comprá campeón, no te la pierdas*”… Tito, que todavía cree en Milei, quería quedarse en pesos. Quique no cree en nadie. “_No abusemos de la suerte Tito, todo al verde y a otra cosa mariposa_”. Esta vez ganó Quique. Compraron a 1.230 y un mes después clavó 1.380 pesos. “_Zafamos otra vez_”, le dijo Quique y arrancó la motoneta.“_Haceme caso Tito, cuando Sturzenegger dice que el riesgo país es el riego kuka, ya te está reconociendo que no hay confianza porque siempre puede venir un gobierno que de vuelta todo y empiece la joda otra vez. Pasó siempre y no hay ningun indicio de que no vuelva a pasar. ¿O acaso el gobierno está dialogando y acordando con las fuerzas políticas para que la alternancia democrática no cambie las reglas de país? Noooo, al revés… los están puteando a todos. Insultan a los peronistas, a los radicales, al PRO. Creen que van a gobernar para siempre. Y las cosas nunca son así. En Uruguay cambia el gobierno y no pasa nada. Acá cambia el gobierno y cambia todo_” “_Lo sé yo, lo sabés vos Tito, lo saben los empresarios, lo sabe Wall Street, lo saben todos. Hasta Caputo lo sabe, ¿viste su última declaración jurada? Tiene toda la mosca afuera. Como nosotros. Ni él mismo cree en él_.” “_También Sturzenegger. Será un coloso pero no es ningún boludo. Tiene toda la biyuya en dólares y arafue_.” “_No jodamos Tito. Hagamos lo que hicimos siempre que es lo que mejor sabemos hacer: buena ensalada rusa, buenas empanadas, buen vittel toné y comprar buenos dólares_. _Obviamente, siempre cara grande_”.

domingo, 6 de julio de 2025

"Escándalos: el bochorno de YPF y la suspensión del Campeonato de Mandriles", por Alejandro Borensztein (HUMOR POLÍTICO)