
Gaby Álvarez palpita su libertad absoluta, luego de haber atropellado a dos motociclistas hace un año. "Lo último es lo peor", asegura el ex RR.PP., quien cuando salga de las sombras se convertirá en empresario del fútbol.
Gaby Álvarez mira y cuenta las horas del reloj. Después de más de un año tras las rejas por haber atropellado a dos motociclistas cuando viajaba a Punta del Este, su libertad es inminente y sólo se demora por los pasos lerdos de la Justicia. Pero claro, para él, la espera es interminable y un mes más equivale a un siglo. "Lo último es lo peor, pero no por la ansiedad. En todos lados ponen que me voy a ir ahora. ¿Adónde me voy a ir? Hasta fines de marzo no voy a ningún lado", contó.
El ex RR.PP., que ya goza salidas transitorias, la aventura en el penal Las Rosas le cambió la cabeza. "La idea al salir es continuar con mi vida y mantener un bajo perfil. Una vez que cumpla con la condena que dispuso la justicia uruguaya no quiero que me jodan más", dijo en una entrevista a la revista 7 días, aludiendo a los acosos constantes de la prensa. "Quiero reencontrarme conmigo mismo", tiró.
Su nueva vida estará ligada al mundo del fútbol, a raíz de un ofrecimiento de su abogado, Alejandro Balbi, quien además es dirigente del club Nacional de Montevideo. “Estoy aprendiendo a ver jugadores. Dentro de lo posible de mi realidad presencio entrenamientos y puedo dar consejos al grupo que represento, pero no voy a los estadios”, comentó el pelado...
Más allá de lo que determine la Justicia en cuestión de semanas, seguramente el accidente golpeará las puertas de su conciencia hasta sus últimos días. Sin embargo, él remarca que ese peso lo llevará en paz. “No me considero un asesino. Yo no maté a nadie; fue un accidente. Asesino para mí es quien planea salir a matar, no yo”, sostuvo.
Es verdad, fue un accidente, pero perfectamente evitable. Por lo visto, la Justicia uruguaya en estos casos, no es muy distinta a la nuestra.
Fuente: Diario Show