Cuatro mujeres que trabajaron en el hotel Alto Calafate denunciaron a Periodismo para todos que estuvieron trabajando en negro, sin que les hicieran aportes jubilatorios y que las despidieron sin previo aviso y sin indemnización.
Karina Brites, contó que entró en la categoría de "eventual", o sea que la llamaban cuando la necesitaban. Luego, a los 2 meses, la pasaron a la categoría de personal para la temporada.
"Nos dijeron de un día para el otro que nos quedamos sin trabajo y nada. Entregan los uniformes y listo chicas", relató Danisa López.
Gisela Díaz trabajó 2 años y medio como "eventual", aunque aseguró que "en realidad era efectiva". Y agregó: "Me echaron de un día para el otro y no me pagaron ni indemnización ni aportes. Nos habían hecho los descuentos pero cuando fuimos al Anses nunca los habían pagado".
"Mi hija me estuvo manteniendo 3 meses", contó entre lágrimas Andrea Ríos, otra de las empleadas despedidas.
Las mujeres contaron además que las obligaban a "reciclar" el shampoo y el papel higiénico, juntando los restos que quedaban de los envases abiertos. Relataron también que la Presidenta iba a visitar el hotel y supervisaba algunas obras, aunque una de las empleadas aseguró que nunca saludaba.