"Hola Julia, te
quería contar un hecho horrible de inseguridad que me pasó. Me asaltaron
a mano armada en un vagón del subte B, junto con mi mamá, a las 10 de la mañana,
entre las estaciones Florida y Carlos Pellegrini. No fue un simple punga que me
robó sin que yo viese, fue un tipo armado, ebrio y muy drogado que se sentó
adelante de nosotras y me mostró el arma, comenzó a pedirme mis cosas. Terminó
robando mi alianza y de mi vieja, ambas de oro. Nos amenazaba ya que yo me quedé
aturdida, y no le daba lo que me estaba pidiendo, como celular y plata, sólo le di
mi alianza por miedo y estaba quedando muy nervioso, temía por nuestras
vidas. Encima estaba acompañado, por si lo agarraban a él nunca tendría nada
encima. Ni arma ni cosas robadas, o mejor aún, agarrar al otro que era menor y
que demoraría en el juzgado lo que yo demoro en el supermercado. Las
personas, algunas escaparon caminando hacia el otro vagón, otras miraban en
choque. Luego se escapó, siguiendo, intentando robar a otras personas en su
camino, hasta la salida del subte. Yo lo seguí con miedo que me viera, no grité
"ladrón, me robó" por miedo que disparase para cualquier lado, en plena escalera
mecánica llena de gente, le dije a un policía. Él detuvo los vagones, el cual
recorrí sin que él chorro estuviese ahí. Ya se había tomado el otro tren que
había salido en el mismo momento. Lo más increible de eso, es que te tienen
que pasar estas cosas para que te des cuenta como funcionan ciertos submundos,
como por ejemplo de los policías de los subtes. Resulta que no tienen radio, un
ladrón como ese, posible asesino, puede pasar por adelante de otro policía en
otra estación sin que éste sepa nada porque no se pueden avisar por radio,
parece que viviésemos en los 60. Un absurdo y los chorros saben que funciona así
y son libres de ir y venir. De esto también se rescata que cada vez la
situación en la calle está más peligrosa, ya que ni el propio policía me creía
(ni a todas las personas que le conté) que el tipo tuviese un arma. ¿Qué va a ser
del futuro si roban armados en plena mañana de un miércoles dentro de los trenes
andando, con semejante impunidad, violencia y prepotencia? No se puede usar una
simple alianza, no la respetan. No se puede entrar en un vagón con poca gente.
No se puede confiar en la policía de los subtes, están para cuidar de la
boletería, el resto puede morir.
Gracias, soy tu lectora, un beso!" ¿Algo más para decir?