Las imágenes fueron publicadas en la revista italiana ’Chi’.
Un turista sacó las fotos, las vendió a 150.000 euros a la mencionada revista que las publicó ayer en tapa, y se las ofreció a los diarios británicos, quienes las rechazaron.
La revista muestra a la princesa Kate, en bikini y luciendo pancita durante unas vacaciones privadas en la isla Mustique.
La Casa Real ha manifestado su “decepción” por la publicación pero no ha confirmado si tomará medidas legales.
Según el Palacio de Saint James las imágenes fueron tomadas durante "unas vacaciones privadas". En este sentido, ha subrayado que se trata de "una clara violación del derecho a la privacidad", según un portavoz consultado por la BBC.
En las fotos se puede ver a Kate, embarazada de cuatro meses, luciendo un bikini azul que deja ver su embarazo. La princesa pasa un brazo por el hombro de su marido mientras William la abraza por la cintura. La revista italiana titula el reportaje como ‘Kate y William, luna de miel para tres’.
Desde "Woman´s Day`,
una publicación australiana donde también las publicarían, aseguran que las fotos fueron tomadas en un lugar público.
“Ella está mezclada con los turistas”, dice la editora, Fiona Connelly, y las fotos fueron tomadas por una persona que paseaba por la playa. “No hay fotógrafos escondidos en los arbustos ni están dentro de una villa privada”, explica.