Stéphanie de Lannoy abandonará la que hasta ahora era su residencia familiar, el Castillo Anvaing para vivir con su marido en Colmar-Berg, la residencia oficial de los Grandes Duques de Luxemburgo. La ceremonia religiosa, tendrá lugar en la Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo.
Luxemburgo amanece este sábado con el cielo parcialmente nublado, con una temperatura que ronda los 15ºC. Se trata de la boda del último príncipe heredero europeo soltero y, por eso, todo el país se ha engalado y puesto sus mejores galas para disfrutar del que, sin duda, será un día inolvidable.
“He encontrado a mi príncipe azul”, aseguró la condesa en una entrevista conjunta que ofrecieron días antes del enlace. Y es que no hay duda de que el hijo de los Grandes Duques se ha casado por amor y no es de extrañar que ahora crean aún más en los cuentos de hadas.
La ceremonia costará 350.000 euros tal y como hizo público el Gobierno del primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, siempre transparente en todo lo que tiene que ver con la monarquía constitucional del país.
¿La novia no se parece un poco a Marcela Coronel con la cara más rellenita?
Fuente:
Causa Abierta