

A esta altura parece que ya no saben dónde encajar a Iglesias...
[POLÍTICA] La renuncia de Werthein a la Cancillería entrará en vigencia desde el lunes: según TN, Milei elegirá entre Carlos Ruckauf, Fulvio Pompeo, Federico Pinedo y Fernando Iglesias. https://t.co/Ssd5WhHYwX pic.twitter.com/NQwnImZ6X8
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SE BAJO WERTHEIN
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El Canciller presento la renuncia efectiva a partir del lunes 27 de octubre, el día después de las elecciones
Los libertarios le echan la culpa del desastre de la ultima reunión con Donald Trump, el presidente de EEUU pic.twitter.com/loBUATdQ0F

Clarín


Alfredo Sábat
Javier Milei tiene razón. Con la asertividad que lo caracteriza, dijo que lo de Estados Unidos “no es un rescate”. Es así. El involucramiento de Donald Trump es, de hecho, una intervención. En el mercado cambiario, en la economía, en la política y en las elecciones argentinas.
Los dos lo han dejado claro. Y nada es casual. La mano trumpista llega justo cuando al gobierno libertario se le han desestabilizado variables cruciales y mientras atraviesa su más profunda crisis intestina.
Ninguna de las partes oculta ni disimula la feroz disputa interna en la que están involucradas las más importantes figuras del oficialismo.
Así, el “amigo americano” asoma, para muchos actores gubernamentales, económicos y políticos, como un posible estabilizador de un sistema con demasiados factores fuera de control. Aunque nadie sabe con cuánta profundidad conoce la realidad del Gobierno y del país. Por lo visto hace tres días en la Casa Blanca, los detalles no son lo suyo.
“Esto no puede seguir así. El Presidente va a tener que tomar decisiones importantes”, esa frase es una de las pocas cosas, sino la única, en la que coinciden el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el (¿ex?) superasesor Santiago Caputo.
Ambos representan hoy los extremos de un conflicto interno que involucra a otros miembros destacados del entorno presidencial, en el que resalta la hermanísima Karina Milei y sus más íntimos colaboradores, empezando por el invisibilizado Eduardo “Lule” Menem.
El conflicto tiene una larga historia, pero en la última semana la disputa tocó cimas nunca alcanzadas, en medio de la crítica situación cambiaria y financiera y ante la inminencia de unas elecciones sobre las que abunda la incertidumbre.
Francos ha dejado trascender en más de una conversación en privado las muchas dudas que tiene sobre su continuidad. Ya no dice que “todo depende de lo que decida el Presidente”. En los últimos tiempos manifiesta abiertamente su fatiga y su fastidio por las dificultades para realizar su función. En casi todas, aparece la sombra del gurú.
“No se sabe si quiere irse o viene por mi cargo y yo a esta altura de mi vida no estoy para estas cosas. Se tiene que ordenar esta situación. Tengo que tener una charla a fondo con el Presidente”, le escuchó decir a Francos una de las personas que mejor lo conoce. En ese punto aparece una de las grandes incógnitas sobre el objetivo de la hiperactividad de altísimo perfil, en el país y en el extranjero, desplegada por Santiago Caputo.
La pregunta clave en la Casa Rosada, entre actores económicos y en embajadas de países centrales, es si el asesor “está pavimentando su salida del Gobierno o alfombrando su ingreso formal”. El gurú contesta con una enigmática sonrisa.
No obstante, ante algunos interlocutores ha dejado frases punzantes y desliza imputaciones serias hacia adentro del Gobierno, además de manifestar su certeza de que después del 26 habrá cambios en el gabinete. Roles, funciones, permanencia y poder real están en juego.
La visita presidencial a la Casa Blanca hizo estallar todo, luego de que el soñado cierre anticipado de campaña en Washington terminó en un accidentado acto del que Milei se llevó más exigencias que logros concretos, además, de oficiar de sumiso partenaire. La sinceridad brutal con la que Trump condicionó su ayuda al triunfo electoral oficialista desató nuevas tormentas para un gobierno sin paraguas.
La manifestación más nítida de la disputa, ya desembozada, fue la andanada de críticas que sobre el canciller Gerardo Werthein dispararon destacados integrantes del ejército de comunicadores oficialistas que le responden a Caputo. Las Fuerzas del Cielo adjudicaron al ministro de Exterior las gaffes washingtonianas, que desataron un súbito rebrote de desconfianza en los mercados. Justo cuando habían ido a buscar una dosis de confianza.
“Es una lástima que los egos interfieran con el trabajo”, respondió Caputo, el joven, luego de que se lo acusara de imputar a otros los fracasos y de apropiarse de éxitos, propios y ajenos. La respuesta oficia como contragolpe ante los cuestionamientos que le llegaron mientras practicaba una especie de diplomacia paralela.
El gurú gestionó encuentros de un lobista estadounidense presuntamente cercano a Trump con políticos argentinos y, además, desarrolló una agenda alternativa en Washington durante la visita presidencial. Desde su círculo amplifican los tropiezos que sufrió Milei en la visita a la Casa Blanca.
La pertenencia de Werthein al ala karinista y el acercamiento del jefe de Gabinete a la hermana presidencial y golpeada armadora electoral no son ajenos al conflicto de poder. Como le adjudican haber dicho a Mauricio Macri, “el triángulo de hierro se ha convertido en un campo de batalla”. Los exmacristas devenidos en candidatos mileístas dicen sufrirlo en la campaña electoral, marcada por el escándalo que terminó con la postulación de José Luis Espert por el presunto esponsoreo del narcotráfico en 2019.
Caputo evita la confrontación con Karina Milei, pero se le han escuchado duras críticas a su entorno, donde resaltan “Lule” y Martín Menem (presidente, por ahora, de la Cámara de Diputados).
“Con algunos hay un tema de egos, pero el problema es con otros por su voracidad por satisfacer consumos postergados. Han hecho un gran daño a un gobierno que no vino a hacer eso”, señaló Caputo recientemente. “Ustedes saben que yo sé”, podría ser la traducción de semejante declaración de principios. Demasiado parecida a una advertencia.
Parece imposible no relacionar la mención a la satisfacción de “consumos postergados” con los escándalos de este año, como el del pago de supuestas coimas por parte de proveedores de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) que se conocieron por los audios del exdirector de ese organismo Diego Spagnuolo, a la vez examigo y exabogado de Javier Milei. Lo mismo que el caso de la contratación de una empresa de seguridad por parte del Banco Nación. En ambos apareció el apellido Menem y el vínculo con Karina Milei. Heridas profundas para el capital simbólico de los anticasta.
Con ese estrépito de fondo transcurren los días agitados previos a las cruciales elecciones legislativas, a las que el gobierno estadounidense fijó como valla por superar exitosamente para contar con su asistencia. La posibilidad de un resultado negativo estremece a la Casa Rosada y a buena parte del establishment. La brutal advertencia de Trump subió el nivel de exigencia.
Por eso, en paralelo a la asistencia y a las promesas de ayudas que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, va engrosando y embelleciendo a medida que las dudas recrudecen, se ha desarrollado una intensa actividad de lobby y presiones. Representantes formales e informales de EE.UU. han fatigado teléfonos de actores políticos aliados o identificados como amigables hacia el Gobierno, moderados y afines al libre mercado y el equilibrio fiscal. Salvo contados casos, la autoridad de los gestores nunca es clara.
En esa agenda se inscribió, en un lugar desatacado, la difundida reunión que Santiago Caputo gestionó entre tres presidentes de bloques de Diputados Cristian Ritondo (Pro), Miguel Pichetto (Encuentro Federal) y Rodrigo de Loredo (UCR) con el asesor trumpista Barry Bennet. Pero hay muchas otras.
Al menos dos gobernadores aliados de la administración mileísta y asesores de otros tres mandatarios provinciales, que algunas vez tuvieron buena relación con el Gobierno, fueron contactados por agentes estatales norteamericanos y miembros de agencias de relaciones públicas de Estados Unidos con oficinas en América Latina.
Los contactados admiten las gestiones en estricto off the record. Más ante la proximidad de las elecciones y cuando saben que nada podría ser viable hasta después del 26. La construcción de una malla de contención por si el resultado electoral es negativo para Milei o el armado de una base más amplia para avanzar con las reformas pendientes, si el oficialismo sale airoso, son los objetivos con que se presentan los gestores. Así de frágil ven todo.
Los interlocutores locales han tenido dificultades para identificar la frontera entre la seducción y la presión para que hagan su aporte a la gobernabilidad, se comprometan a apoyar reformas de fondo y den soporte político-institucional a la gestión, según sea el caso, en cuyo trasfondo subyace la posibilidad de sumar funcionarios a la administración nacional. La promesa de paraísos (no necesariamente fiscales) que incluirían inversiones y un futuro venturoso para sus provincias convive con la contracara del amenazante infierno que podría desatarse. Ya dijo Trump que si los candidatos de su admirador argentino pierden, no será generoso.
Altos funcionarios del Gobierno enfrentados al gurú Caputo ponen en duda la calidad y la eficacia que podrían tener los vínculos establecidos por fuera de los canales oficiales. Los adjudican más a intereses privados que a razones de Estado.
La excentricidad de las gestiones de Trump y de Milei, más la disputa interna que atraviesa al equipo de colaboradores mileístas, dificulta el acercamiento a algunas verdades.
De todas maneras, la intervención estadounidense se ofrece, tácitamente o explícitamente, como garante de una nueva etapa del Gobierno, aunque no despeja dudas.
La confianza en la capacidad de persuasión del rescatista norteamericano es amplia, pero no tanta sobre la posibilidad de que aporte soluciones duraderas y benéficas. Sin contar las muchas prevenciones de quienes piden conocer las condicionalidades no explicitadas de la asistencia trumpista.
“Milei escucha a muy pocos o a casi nadie que lo contradiga, así que Trump podría ser el único que lo haga cambiar algo para ampliar su base de sustentación política”, señaló el embajador de una potencia europea con intereses en el país
“Si Milei no cambia, por más esfuerzos de EE.UU. esto no va a funcionar”, afirma una fuente macrista que dijo Mauricio Macri, tras la última reunión que mantuvo con el Presidente. Cuentan que el “presi”, como volvió a llamarlo Milei, salió más preocupado que satisfecho. ”Javier parecía abierto a escuchar, pero a cada cuestionamiento concreto respondía con una justificación”, fue una de las imágenes que se llevó al fundador de Pro.
“No estoy convencido de que se den cuenta dónde están. Y, encima, al que la tiene clara, que es Guillermo Francos, lo están limando todo el tiempo”, se habría lamentado Macri. Tal vez eso explique su acotado aporte proselitista, limitado a los candidatos amarillos y a sostener el temor al fantasma kirchnerista.
“Hasta el último día antes de las elecciones va a haber ruido. Después el Presidente tendrá que tomar decisiones muy importantes para adentro y para afuera. Esperemos que no sea luego de una derrota”, admite sin poder ocultar su preocupación un importante funcionario.
Su esperanza, como la de varios otros oficialistas, radica menos en el reconocimiento por parte del electorado de los logros del Gobierno que en el temor a la vuelta al pasado y en que la intervención estadounidense reavive expectativas favorables y no despierte un orgullo nacional herido. También, que las feroces disputas internas, ya indisimuladas, no sigan escalando e impacten en los electores. No es poco dada la precariedad del conjunto.
🔴 El canciller Gerardo Werthein desmintió negociaciones con EEUU por un préstamo
— Al Toque (@altoque_ok) September 22, 2025
🗣️ "Se ha hablado de un préstamo de 30 mil millones de dólares, esto es absolutamente falso. No han comenzado negociaciones con el Tesoro de EE.UU." pic.twitter.com/Z7knfPBxCB
Busca disciplinar a la "casta diplomática" con una reforma total de la Cancillería. Disciplinamiento, jubilaciones récord y la Convención de Viena al rescate.

El pedido de renuncias girado inmediatamente a prácticamente todos los funcionarios con designación, después de la jura de Werthein como canciller frente a Javier Milei, fue la primera luz de alerta que se encendió en el cuerpo diplomático. A eso se sumaron las declaraciones de los voceros informales del Gobierno, como Daniel Parisini -conocido en las redes por el apodo Gordo Dan-, que agitaron el fantasma de una purga ideológica de la estructura encargada de representar al país ante otras naciones y organismos multilaterales.
Desde esos mismos canales comenzaron a difundirse también las versiones sobre una modificación del régimen laboral y previsional que tiene Cancillería con el objetivo de "recortar todo lo que pueda", según luego explicó Manuel Adorni en su conferencia de prensa del martes. La dirección de Recursos Humanos de Cancillería fue el termómetro del impacto de las versiones: en apenas una semana 13 diplomáticos ingresaron el pedido para iniciar el trámite jubilatorio. El número duplica al que se tramita habitualmente durante cualquier otro mes del año.
Gerardo Werthein sólo quiere leales
“Son traidores a la patria. Estamos viendo la forma de echarlos y hacerlos pagar. La política exterior la fija el Presidente, si querés hacer lo que te parece, tenés que ganar las elecciones”. Bajo esta premisa dictada por el propio presidente Javier Milei, Werthein comenzó a explorar cuál es la alquimia para garantizar que funcionarios afines o incluso personajes ajenos a la carrera diplomática comiencen a desplazar a los de carrera.
A sabiendas de lo costoso y engorroso que implica desplazar funcionarios de la casa, en sus primeros días en su cargo el Canciller comenzó a diseñar una estrategia que busca redefinir la institucionalidad de la representación exterior argentina. Esto es, busca modificar la estructura de la Cancillería eliminando la figura de las embajadas para reemplazarlas por Agencia Nacionales que se asumirían las funciones administrativas de las representaciones consulares pero, sobre todo, permitiría colocar funcionarios "alineados ideológicamente" al frente de ellas sin necesidad de que pertenezcan al servicio exterior.
El primer paso del plan comenzó con el anuncio genérico de cierre de embajadas en aquellos países con los que se mantenga "escaso o nulo intercambio comercial". En el Palacio San Martín abundan los rumores sobre una reducción de hasta un 50% de las representaciones, entre fusiones o cierre de sedes diplomáticas, pero también de la posibilidad de que áreas clave para el comercio exterior se trasladen a otras dependencias.
Esa presunción tiene un antecedente inmediato en la decisión de Karina Milei de trasladar de Cancillería a la Secretaría General de la Presidencia a la Fundación Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional. Al frente de esa agencia colocó al periodista Diego Sucalesca, un funcionario que por estas horas suena como posible reemplazo de Marcelo Cima, el ahora exsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, caído en desgracia tras los últimos cambios en la cartera.
LA CASA NO ESTÁ EN ORDEN ✖️
— LETRA P (@Letra_P) November 7, 2024
Cancillería: la caza de brujas de Milei ya comenzó
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Entre los miembros de la carrera reina el desconcierto y el escepticismo sobre la posibilidad de reemplazar embajadas por agencias conducidas por funcionarios ajenos al mundo diplomático, tal como está escrito en el Plan W. "Afirmar que van a designar a dedo a quienes vayan a representar al país en el exterior demuestra que ignoran completamente el funcionamiento del sistema de relaciones internacionales", considera un funcionario en actividad con una extensa trayectoria en la Cancillería.
La misma fuente remite a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, suscrita por la Argentina desde su creación en 1941, en la que quedan refrendadas las normas del derecho internacional para la representación ante otros Estados. El primer escollo para el objetivo de Werthein y Milei es que esa convención establece que la representación se realizará exclusivamente a través de personal diplomático, lo que pondría en crisis la posibilidad de colocar a otro tipo de funcionarios.
La opción W de paralelizar las sedes consulares mediante nuevas agencias también es una maniobra endeble, ya que la mencionada convención plantea que "el Estado acreditante no podrá, sin el consentimiento previo y expreso del Estado receptor, establecer oficinas que formen parte de la misión en localidades distintas de aquella en que radique la propia misión".
"Una cosa es cierta, hoy Argentina está en el centro de la conversación de la diplomacia internacional, pero no por las razones que piensa el gobierno de Milei. Al contrario, la preocupación está extendida en todo el medio por las declaraciones sobre los alineamiento ideológicos y la persecución de supuestos disidentes o traidores, así lo están haciendo saber de manera informal", concluyó la misma fuente diplomática. (Letrap)
"Recibí presiones personales de Gerardo Werthein para no entrevistar a políticos rivales de Néstor Kirchner"
— Todos Los Videos (@losvideosok) November 1, 2024
Longobardi amaneció picante 🌶️ y mandó al frente al nuevo Canciller designado por Milei 🔥🔥🔥 pic.twitter.com/JmgwAj65zX

Gerardo Werthein año 2011 elecciones presidenciales: "Para mi el mejor candidato es Cristina Kirchner" (¿Cómo se vuelve de esto?) y prosiguió con tantos halagos que me empalagó. Incluso hace referencia a la ley que creó el ENARD a través de un impuesto a celulares que el mismo… pic.twitter.com/BeBWhbsX6C
— Ricardo Raúl Benedetti (@RicBenedetti) October 31, 2024



















Bueno en TN confirman que lo de Mondino fue una cama de Karina Milei como todos lo sospechamos pic.twitter.com/aT2qIx42TS
— Felipe R Lahiteau🌈 (@felipelahiteau) October 30, 2024









Menemismo low cost



¡¡HEMOS CANTADO BINGO!!
El tipo borró su cuenta para que no lo "carpeteen" 😁😁😂😂