Ana me cuenta en un mail que hace un año que se sumó a LVI y que el viernes sufrió la pérdida de su querida mascotita Emilio.
Con profundo dolor pide que le sea publicado su homenaje.
5/6/2015
"Un Vacío Lleno de Amor
En memoria a mi hijito de plumitas verdes…"
"Y dentro de este gran vacío quedaron tus cosas. Tus juguetes, algunos todavía en el piso desde que ayer jugaste por última vez, tu casita, tu tarrito de girasol, las semillas de calabaza y las de mijo que tanto te gustaban, la caja de fósforos toda picoteada, algunas plumitas tuyas por toda la casa! Voy a prender la luz, tu aro está a oscuras y no tiene que estarlo! No comiste la zanahoria que te había dado. Tus lugares están vacíos pero tus marcas están presentes.
Y yo estoy así con esta pena, con culpa, con el alma desgarrada y otro pedazo de mi corazón también muerto. Tengo la misma ropa, así también con tus marcas y me hacés falta!
A esta hora de la madrugada vos acompañabas este silencio mientras me esperabas, a veces sobre mi hombro pegado a mi cuello y otras veces arriba de mi cabeza; y ahora estoy sola y necesito de tu mirada! Esa que me hablaba, esa que me decía “no estés mal, yo estoy con vos”.
¿Ayer a la mañana ya sabias esto? ¿Fue una despedida que no me despertaras igual que todas las otras mañanas? Te acostaste al lado mío, te apoyaste en mi nariz y dejaste que te acariciara, después así te dormiste un ratito y volviste a moverte para que otra vez te acariciara.
Hice el comentario “qué raro, hoy Emilio no me despertó picándome la nariz”, era claro, no quisiste hacerlo porque sabías que a la mañana siguiente ya no te tendría ¡Qué lejos llegó tu amor por mí! Y te juro que te amé con mi vida! Sin dudas lo nuestro era recíproco pero vos me diste sin medida!
Me queda tu presencia que no veo y más de tres años de recuerdos y todos buenos! ¿Qué sabe la muerte de esto? Seguramente se estará riendo por habernos separado y de verme con las manos vacías, la mirada perdida, mis ojos hinchados y el corazón en agonía; habría que decirle que su competidor a veces falla porque tanto amor no lo mata ni la muerte y ni la ausencia, y que lo único que logra es el largo camino del dolor y de la pena, de la desesperación y la impotencia; pero no tiene en cuenta que todo se hace más llevadero cuando el amor le da vida a los recuerdos y entre ellos alguna sonrisa se asoma porque lo nuestro no fueron más que cosas buenas, muchos momentos de ternuras, risas y juegos! ¿Cómo puede la muerte matar eso? ¡Escoria estúpida! No podés con eso! Sí, no está! Sus alitas lo llevaron al cielo! ¿Pero quién te dijo que no lo tengo? Estúpida y más estúpida! ¿no ves que está conmigo y que no necesito verlo para saberlo?
Mi lorito Emilio, un ser extremadamente tierno! No, no era mi mascota! Era mi hijito verde y pequeño pero con una capacidad de amar tan grande como el cielo.
Estábamos juntos todo el día! A veces me picaba la oreja para que le diera atención mientras escribía! Hoy te escribo a vos mi bien amado hijito para agradecerte que hayas confiado en mis manos y por haberme dado tanto amor a cambio. Fuiste mi cable a tierra, mi sonrisa cuando me veías angustiada, hiciste más cortas mis penas, me mirabas y te acercabas cuando te dabas cuenta que te necesitaba; me acompañabas en las tareas y cuando descansaba…..siempre y de todo querías comer! Y todo querías saber! Cuando no te veía, te llamaba y me respondías o te asomabas de donde estabas jugando como diciendo “acá estoy mamí” y rápido venías a mi hombro, apoyabas tu piquito en mi mejilla como dándome un beso. Así eras, así sos! La expresión más pura y más incondicional del amor!
Sé que no te fuiste! Mis lágrimas son porque no puedo verte y porque te extraño tanto que mis manos intentan acariciarte pero vuelven sin haberte sentido y se quedan quietas apoyadas en mi regazo.
Te amo mi ternurita!! Cuando la Eternidad lo diga, vení a buscarme, llévame en tus alas, yo te voy a estar esperando!
P.D: A quienes no entienden esto los compadezco! Y a quienes lloraron mis lágrimas se los agradezco!"
