En 2019, el Gobierno anterior logró ubicar el resultado primario dentro del margen acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La meta pactada era cerrar el año con déficit primario cero, pero la misma tenía un rango de tolerancia de un déficit de hasta 0,5% sobre el Producto Interno Bruto (PIB). No obstante, el resultado era previsible, ya que la evolución del desempeño de los últimos meses de 2019 proyectaba que la cifra final se ubicaría dentro del límite estipulado.