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domingo, 3 de agosto de 2025

"Qué feo eso de igualar a los Milei con los Kirchner", por Carlos M. Reymundo Roberts (Humor Político)


🗣️| *Qué feo eso de igualar a los Milei con los Kirchner* ✍️| Carlos M. Reymundo Roberts Odio cuando los periodistas, en busca de impacto, caen en la tentación de forzar paralelismos. “Mastantuono es el nuevo Messi” (un ridículo llegó a decir: “golazo de Messintuono”); o Peter Lamelas, el flamante embajador de los gringos, “es la reencarnación de Braden”; o equiparar el ingenio de Toto Caputo (“¿Está barato? Comprá, campeón”) con el célebre “el que apuesta al dólar pierde”, de Sigaut. *Me resultan patéticos*. Sigaut dolarizó el país en 24 horas, mientras que Toto apenas llevó la cotización de 1200 a casi 1400 gracias a que es un tipo creíble y la gente le hizo caso. Hay que terminar con ese jueguito, altamente peligroso: ni Santi Caputo, Caputín, es Rasputín, ni el Fake, 7, 8 de Adorni es 6,7,8, ni Vicky Villarruel tiene el “no positivo” fácil de Cobos. Las Fuerzas del Cielo no son una agencia de empleos tipo La Cámpora, más allá de haber convertido a vaguitos que tuiteaban en funcionarios con secretaria, auto y chofer. Que esta semana en la Justicia de Estados Unidos hayan involucrado en el caso $LIBRA a Karina, la Gran Hermana, no la asimila al cajero De Vido; a Kari le faltan cuatro o cinco expedientes, muchas otras estafas y recaudaciones arriba de seis ceros *para que semejante comparación empiece a tener sentido*. Pues bien, ahora a los cagatintas se les da por decir que “Leonardo Scatturice es a Milei lo que Lázaro Báez fue a los Kirchner”. Por Dios, qué desproporción. A Lázaro lo inventaron, no esssistía, mientras que el entrepreneur Scattu cuenta con una aquilatada foja de servicios como proveedor del Estado y es un respetadísimo multiplicador de panes y peces. OK, Scattu abre y cierra puertas en el Gobierno, sus aviones aterrizan en Aeroparque con una pasajera y 50 valijas que nadie controla, se compró Flybondi, frecuenta a espías y consiguió un contrato informático por 80 millones de dólares después de hacer echar a funcionarios que se negaban a firmar y contrariando advertencias de la Sigen. ¿Eso lo convierte en socio de los Milei? ¿Todos sus negocios se tiñen de violeta? ¿Siguiendo sus inversiones se descubrirá “la ruta del dinero M”? Please, paren la mano. *Hago un llamado a la responsabilidad*. No podemos ensuciar a un señor de cuya integridad habla un hecho irrefutable: es amigo de Trump. Vieron la foto en la que están los dos de esmoquin, riendo y con el pulgar para arriba, en modo Javi? Frente a tantos embusteros que saturan las redes, cuánta transparencia en esa imagen, cuánto expresionismo; sí, hay caras y expresiones que muestran el alma. Dos veteranos del business ahora comprometidos en la cosa pública, Trump como presidente y Scattu arrimando el bochín. Porque al mundo lo salvan los millonarios o no lo salva nadie. *Donald y Leo lo aprendieron de Néstor y Cristina*. Me distraje con esa foto, que se ve que me removió. Vuelvo a mi inquietud de estas horas. Puedo entender que se ponga en duda si la economía está todo lo bien que aparenta; un amigo me dice: “¿Te parece lógico que salga más barato un bife en Nueva York que en Buenos Aires?”. También puedo entender que, después de ver cómo se armaron las listas de La Libertad Avanza en la provincia, la guerra santa contra la casta haya perdido el fulgor de su primera juventud. Acepto que la cultura del insulto, canonizada por el Pelu, para algunos resulte un insulto a la cultura. Es lógico pensar que el “triángulo de hierro” ha dejado de ser triángulo o ha devenido en un metal menos resistente. En fin: todo eso es comprensible. Ahora, *de ahí a caer en comparaciones odiosas el salto es demasiado grande*. Ayer, Florencia Donovan escribió acá que “libertarios y kirchneristas actúan de igual manera en momentos de tensión”; se refería a la reacción del Gobierno por la corrida cambiaria de esta semana. Es cierto que intenta frenarla con piedras y palos, y que les echa la culpa a especuladores y a la oposición. Pero, Florcita, no te confundas: las similitudes con los kukas terminan ahí. Fijate que Cris hubiese disparado una cadena nacional, mientras que Javi, Toto Caputo y Bausili solo le invadieron el streaming a Ale Fantino para decir que no había de qué preocuparse, que la casa estaba en orden. El único desorden era que los preocupados parecían ellos: ¿qué hacían juntos el Presi, el ministro de Economía y el jefe del Banco Central si no estaba pasando nada? Pregunté en la Casa Rosada y la respuesta fue que “se encontraron ahí de casualidad”. No creo en esas casualidades. Para mí, fue providencial; *quiero decir: lo dispuso la Providencia. Oia, la Providencia* también está preocupada. Muchachos, a ver si se juntan más seguido. Hay colegas que llevan el parentesco de los M con los K hasta extremos inadmisibles. Por ejemplo, los emparejan en la falta de escrúpulos. Odiemos al periodismo que alimenta ese fantasma. Armemos un ejército real, no solo digital, que, como pidió el Gordo Dan, salga a cortar cabezas. Pongamos al frente de las milicias del bien a un general de acero dispuesto a jugar su hacienda y su sangre en el campo de batalla. *Ya lo tengo: Scattu*.

lunes, 31 de marzo de 2025

✍️| 🗣️| La Argentina de Javi, más feliz que nunca: Carlos M. Reymundo Roberts (Humor Político)

Me tomé una semana de descanso, aunque no estaba cansado. Sentía la imperiosa necesidad de reflexionar sobre el país y sus circunstancias. Hablé con mucha gente, caminé las calles, llegué hasta el interior profundo; por ejemplo, San Isidro, cosa de que nadie me acusara de estar inmerso en un microclima. Al cabo de esos días, creo tener un balance de los primeros 15 meses de gobierno. Para calmar a los espíritus más exaltados, *balance superavitario por donde se lo mire*. Si un argentino hubiese dormido una siesta entre diciembre de 2023 y estos últimos días de marzo, poco después de abrir los ojos preguntaría: “¿Por qué estoy en Finlandia?”. Según el informe del World Happiness Report 2025, que acaba de conocerse, Finlandia es el país más feliz del mundo; lleva años en el liderazgo, no sé si porque está realmente bien o porque los finlandeses, unos vivos bárbaros, les tiran cualquier verdura a los encuestadores del WHR. ¿La Argentina de Milei está segunda? No. ¿Tercera, cuarta, quinta? Tampoco. El ranking ya me resulta sospechoso. ¿Está 20, 30? Olvídense. Ocupa el lugar 42 (sobre 140 países, no suena mal). Aunque es su mejor posición desde 2019, cuando Alberto, brioso amador, tomó las riendas, nos sabe a poco. El más perfecto programa económico que se haya dado el género humano merecía otra suerte. Además, falta el dato de cuándo se hizo el relevamiento entre los argentinos. Porque, ponele, una cosa es entrevistarlos apenas se supo que Javi invitaba a timbear con criptos truchas, *y otra, muy distinta, después del baile que le pegamos a Brasil*.

Volvamos al balance. El pibe de la larga siesta se pellizcaría ante el cambio radical que ha experimentado el país. De aquellas peleas destempladas entre Beto y Cristina a esta convivencia en la diversidad de Javi y Victoria; de esa Justicia que nadie personificó tan bien como el juez Oyarbide al saneamiento de la Corte con Lijo; del viejo Congreso invadido por la casta a la casta reconvertida para votarle al Gobierno; del populismo de izquierda, amigo de Chávez, Correa y Ortega, al populismo discípulo de Trump; de la tragedia de la grieta a un combate con tonalidades épicas entre el cielo y el infierno. Pensar que antes la recaudación se hacía con cuadernos; hoy, Karina se ha puesto al frente de un esquema tecnodigital. *El pibe dormilón quiere echarse un rato más*. Hay cambios subterráneos –de esos se ocupa Santi Caputo, Caputín– y otros que están a la vista: del frente del Palacio Libertad sacaron su anterior nombre, “Centro Cultural Kirchner”; tengo ganas de aplaudir hasta que me sangren las manos. Cris había hecho poner en el hall de entrada una placa en la que se explicaba que CCK no era por su marido, sino por su suegro. El motivo es entrañable, y la placa lo contaba muy bien: su suegro había sido cartero. *Cris, una preciosura de nuera.* Pocas cosas grafican tanto la transformación del país como la agenda de Hugo Alconada Mon: pasó de investigar a los Kirchner a investigar a los Milei. Olvidate, Huguito: no vas a encontrar nada. En materia económica no puede hablarse sino de milagro. En los supermercados se ha generalizado la práctica de repositores dando vuelta por las góndolas con una foto de Milei: *los precios le tienen tanto miedo que, cuando la foto se acerca, bajan*. Si cae la inflación, cae la pobreza: algo buenísimo para el país, pero malo para el peronismo, que siempre se nutrió de gente desesperanzada. Con su sola presencia, el Pelu mantuvo el dólar a raya durante nueve, diez meses, gracias a lo cual nos fuimos de vacaciones a Brasil, a Miami, y volvieron los tours de compras a los países vecinos y el “deme dos”. Este verano fui a comprar una TV a un shopping de Santiago (Chile, no Santiago del Estero), me asombró lo barato que estaban, pedí dos, fui feliz y al volver al país tiré a la basura los manuales de autoayuda; salí a comprar libros de historia argentina, *cosa de regodearme con los tiempos de la “plata dulce*”. Por estos días, como que el dólar está pegando un respingo, seguramente porque a los yanquis no les salió bien la jugada de votar por un desequilibrado. Se van a venir en oleadas a la Argentina. En un intento de calmar los mercados, Caputo el Bueno, Luis, le pidió permiso a Georgieva para anunciar que el préstamo del Fondo Monetario, todavía no aprobado por el staff del organismo, sería de 20.000 millones. Ella, una divina, lo autorizó. Luisito tiró la cifra y los mercados casi que ni se mosquearon. Los conocemos: *son unos angurrientos que siempre piden más*. Qué difícil para Javi, un hombre de Dios, lidiar con gente sin fe. Repasando: turbulencia en la City, llamado urgente a la búlgara, un anuncio para aquietar los ánimos que no estaría funcionando, y el país de rodillas a la espera de que el staff diga a todo que sí y nos llegue la guita. Si las cosas van bien, y van a ir bien, nos endeudaremos con el Fondo Monetario. *Impresionante lo que ha cambiado el país*.

domingo, 16 de marzo de 2025

Confirmado: Milei no es un peronista con peluca (✍️ Carlos M. Reymundo Roberts) - HUMOR POLÍTICO

🗣️| *Confirmado: Milei no es un peronista con peluca* ✍️ Carlos M. Reymundo Roberts Hay semanas tortuosas, crueles, miserables, y hay semanas peronistas, como esta; son las peores. Los kirchos hicieron lo que mejor les sale: *empiojar*. Gobernando, mamita querida; pero con qué aptitud obstruyen, alquilan barrabravas, tiran piedras, prenden fuego y buscan sangre. Pato Bullrich, que fue pirucha, monto y tiraba bombas en jardines de infantes (según Milei: no se la agarren conmigo), no iba a ceder ante estos imberbes: mandó sus tropas a aniquilar la protesta por los jubilados, que tuvo de todo, aunque se echó de menos a los jubilados. Aniquilar no es un verbo de grata memoria; a Pato le encanta. Difícil que haya visto Desorden público, la flamante serie de Netflix que muestra cómo se debe reprimir la violencia callejera en un régimen democrático; menos mal: *la necesitamos con las botas bien puestas*. A los enemigos, ni justicia. Che, es tremendo: no consigo deshacerme de la terminología peroncha de los años 50 y 70. Prometo prescindir de ese glosario luctuoso, rémora de tiempos felizmente ya superados. *Por cada libertario que caiga, caerán cinco de la casta*. De los 150 detenidos durante los disturbios, antes de que cantara el gallo la jueza Andrade liberó a 160; quería asegurarse de que no quedara ninguno. El Congreso, adentro y afuera, excita a los soldados del General. Adentro, *o pudren todo o venden caras sus contribuciones; afuera, hacha y tiza*. ¿Estoy siendo un poco injusto? Más que un poco. Qué es esto de mirar para un solo lado cuando Lousteau, presidente de los radichetas, llamó hipócritas a sus compañeros de bloque, que devolvieron la gentileza recordándole que fue ministro de Cristina y embajador de Macri. Suelta de agravios y carpetazos no en un comité o en un pasillo: en plena sesión, sentados en sus bancas. La violencia de arriba –digo, de la Cámara alta– engendra la violencia de abajo: en Diputados se boxearon y se tiraron vasos de agua. Hay que anotar los nombres y volver a votarlos, *cosa de que nunca les falte material a los que escriben columnas costumbristas*. El Senado transita horas gloriosas. Que hasta aquí haya habido más consenso para aprobar a Oyarbide Lijo que a Manuel García-Mansilla es un sketch que le debemos a Javi. Me hace acordar a la bromita de Diego: Messi compartiendo vestuario en Sudáfrica con el Chino Garcé, aquel 4 de Colón (dicho esto más por Garcé que por Messi: que Manuel no se la crea). A esta altura de la soirée es imposible saber si quedará uno, los dos o ninguno. Está la posibilidad de que a G-M lo boche el Senado y siga en la Corte en comisión, historia que podría terminar en el Tribunal de La Haya o en Hollywood. Otra vez: a retener los nombres y no olvidar el ingenio del Pelu, que ha convertido la integración de la Corte en el set de Gran Hermano. Entre otras cosas, al Presi le admiro su piel dura. Antes del escándalo de $LIBRA se había animado a promocionar una universidad privada, Eseade, hija de Alberto Benegas Lynch, “el prócer”. Divulgó en las redes un programa que se llama, en su honor, Presidencia de la Nación, y que lleva su imagen. Imagino que a partir de ahora veremos la marca Milei en otras iniciativas y productos: peluquerías, veterinarias, congresos de la lengua, *y*, *por qué no, en una criptomoneda*. Lo digo muy en serio: el propio Trump tiene su meme coin, obviamente conocida como TrumpCoin, y Melania también lanzó la suya. Serás lo que debas ser, o si no serás vendedor de tokens. Anteayer, Trump fue por más y organizó en los jardines de la Casa Blanca una exhibición de autos Tesla, los que hace Elon Musk, funcionario de su gobierno; además, le compró uno. Tomá mate y no te olvides de los bizcochos, porque no todos los días se ve a la Casa Blanca convertida en concesionaria. Asombrosa la evolución de los líderes de la nueva derecha: lejos de aquellos pelos al ras o engominados; de sacos azules y pantalones grises; de discursos graves y ceremoniosos. *Hoy hacen la guerra cultural con perfil de rockeros, tienen roperos eclécticos, viven en las redes y se volvieron populistas*. Su vínculo con la moral y las buenas costumbres es difuso: difunden otros valores. Javi, por suerte, lleva su propia agenda. Seis días después de la inundación cayó en Bahía Blanca, sin avisar; muy bien: si avisaba lo hubiesen recibido kirchos o barrabravas. Que las víctimas de esa tragedia inconmensurable le perdonen la demora y la sorpresa: es un año electoral, *y en el alma de un presidente lastima más una rechifla que el agua*. Sobre el vuelo privado que trajo a Ezeiza a la jovencita Laura Belén Arrieta, con más de diez valijas que las autoridades de la Aduana prohibieron requisar, no tengo mucho para agregar: la nota de anteayer de Carlos Pagni lo explica todo. En realidad, casi todo: faltó decir que el misterioso avión, la misteriosa escala de siete días y la misteriosa carga sin revisar no habrían perturbado nuestras vidas *si no fuera porque seguramente hubo un agente de la Aduana que buchoneó*. ¿Agente de la Aduana buchón? La pesada herencia de Massita. Y, no lo olvidemos, *de Cristina Antonini Wilson*.

domingo, 9 de marzo de 2025

🗣️ "Decretazo, la fórmula contra el cristiterrorismo", humor político (Carlos M. Reymundo Roberts)

 

sábado, 22 de febrero de 2025

🗣️| Horror: Javi es de carne y hueso, como nosotros


 🗣️| *Horror: Javi es de carne y hueso, como nosotros*

✍️| *Carlos M. Reymundo Roberts* Lo más inquietante del criptogate es que ha quedado en duda la infalibilidad del sumo pontífice, Javi Milei. Hasta aquí venía invicto. Ganaba elecciones, era suceso global por sus éxitos económicos y se hizo Rey León en la selva de las redes. El primer traspié feíto ocurrió en Davos, en enero, cuando Agustín Laje le escribió disparates que Javi leyó muy suelto de cuerpo ante los dueños del mundo. Ahora, en el megacurro, el disparate lo escribió él. No podríamos decir, con Osvaldo Príncipi, que “madura el nocaut”. Ni mucho menos. Pero anda a los tumbos. Trastabilló con la cultura woke y se dio de bruces con la cultura token. No aprende: ¡hay que huir de los K! Imposible negar que sus amigos estamos preocupados. Como que cambió el viento. A mí, las referencias climatológicas siempre me dan indicios. Pasamos de las fiestorras tropicales con Trump en Mar-a-Lago a cacarearse de frío con Georgieva en Washington, anteayer. Donald es la espuma de la vida, y Kristalina, bueno, es Kris, está todo dicho. No quiero ser cruel, pero el Pelu bajó del auto con 2° bajo cero y cuando empezaba a aclimatarse dentro del edificio del FMI tuvo que sentarse a hablar con esta mujer: no hay termómetro que aguante eso. Para peor, Kris venía de ponerles la oreja a las críticas del sindicalista Gerardo Martínez contra el ajuste salvaje de Milei; además, le regaló sonrisa y foto; digámoslo: una guachita picarona, la búlgara. Con Javi hizo un esfuerzo para mostrarse empática. “Sé la angustia que estás viviendo por el escándalo de la cripto. Pero quedate tranquilo. No compré”. Lo único que no cambia de Miami a la capital del imperio, de Roma a Davos, de París a Jerusalén, es que a su lado siempre está Karina, suerte de primera dama, dama con suerte, tremenda acumulación de millas; mientras, Yuyito concede entrevistas, su forma de dar señales de vida. “No creo que nos casemos”, declaró; yo tampoco. Kari –perfecto haber ido al FMI con un capote animal print: marcó presencia; “acá estoy yo, the sister”– llegó a Washington con los pies embarrados: carga con la acusación de ser la abrepuertas de esos sacados que parieron $LIBRA. Digo: las puertas de la Casa Rosada, de Olivos y del despacho de Javi. Comprensivo e indulgente, él no la va a echar; a los sacados tampoco. Los que quieren a Kari (lo mío es más admiración que amor) dicen que su hermano le dio el encargo de que nunca falte agua en la pecera. Soy malo con las metáforas, pero creo entender lo del agua. El “triángulo de hierro” completo ha quedado bajo escrutinio; en realidad, bajo fuego, y, qué cruel puede ser la vida, también fuego amigo. Ni Javi se salva. En los pasillos de Balcarce 50 he escuchado cosas de mal gusto: “¿Qué estará tomando al desayuno?”; “Se pasó cinco pueblos” (sí, el que lo dijo vivió en España); “Quizá fue operando con cripto que se compraron cuatro departamentos en Miami”. Ese halo de invencible, de GOAT (le traduzco a Cafierito: el más grande de todos los tiempos), ha quedado en el pasado. Hoy descreen de su naturaleza divina y sostienen que es de carne y hueso, como cualquiera de nosotros. Ayer volvió a irse de mambo. Le sonó el celu cuando exponía en el BID y su inmediata reacción fue sulfurarse y decir que se trataba de una llamada intencional de algún argentino para interrumpir la transmisión por Instagram. “¡Cabezas de pulpo!”, bardeó, y me imagino las risitas en la platea: en esos foros hay de todo menos tan fresca espontaneidad. “Cabezas de pulpo”, “nido de ratas”, “víboras”, “mandriles”... ¿Qué me parece esa forma de denigrar a alguien? Una animalada. A las toses y el parloteo para molestarlo se ha sumado, entonces, esto de llamarlo a su teléfono. Mi principal sospechosa: Yuyito. El tercer vértice, Caputín, está tratando de salir de ese asuntillo incómodo de haber interrumpido al Presi y a Joni Viale durante la entrevista del martes. Al Presi, por no saber qué tenía que decir, y a Joni, para que aprenda a preguntar. “Innecesario”, lo frenó Javi después. Después de la entrevista: en ese momento le pareció perfecto y solo se le oyeron tres palabras: “Sí”, “claro”, “obvio”. Faltaron otras tres: “A sus órdenes”. En el Senado hubo arena y cal. Nos sacamos de encima las PASO, no se votó la incorporación de Lijo a la Corte y no habrá comisión que investigue el criptogate. Lo escribí con mucho cuidado, para no enredarme y poner: paso a paso nos sacamos de encima a Lijo y se pagaron comisiones para cortar la investigación del criptogate. Mis palmas al jefe del bloque radical, este señor Vischi, que firmó el dictamen que creaba la comisión y cuando el dictamen llegó al recinto, 9 minutos después, votó en contra. Un misterio. Apenas se sabe que lo llamaron a su celular y contestó: “Sí, claro, obvio”. Las semanas, igual que las horas, los días, los meses y los años, tienen ese ciclo irreversible de empezar y terminar, siempre puntualmente. Quizás estemos ante un hecho histórico: no estoy seguro de que la semana del criptogate haya terminado.

sábado, 1 de febrero de 2025

🗣️| *Quiero llevar tranquilidad: Milei está bien* (✍️ Carlos M. Reymundo Roberts) - HUMOR POLÍTICO

🗣️| *Quiero llevar tranquilidad: Milei está bien*

✍️ Carlos M. Reymundo Roberts Empiezo con una afirmación de impacto global: Milei está muy bien. Lo digo de una y sin dejar resquicio de duda porque en las redes están circulando versiones afiebradas: sostienen que su regreso sin gloria de Davos y episodios locales han logrado, acaso por primera vez, ponerlo a la defensiva. Nada que ver. Totalmente infundado. Fake news. Estiércol. Javi está mejor que nunca. ¿Cómo lo sé? Elemental, Watson: me lo dijo él. Tuvo la deferencia de recibirme en Olivos: un poco porque quería salir a cortar de cuajo esos rumores, y otro poco porque dice que últimamente me veía “extraviado”. ¿Extraviado? “Sí, no pegás una”. Eso fue antes de que empezara la entrevista, y admito que por un momento sentí ganas no de hacerle preguntas, sino zancadillas. Digamos, un diálogo a cara de perro. Desistí por dos motivos. El primero, mi respeto a la investidura presidencial. El segundo: poner cara de perro con Milei rema en contra; te convierte en un hijo de cuatro patas. Ya más calmo, le propuse hablar un poco de todo. Avieso, hiriente, en ese modo hater que le ha dado fama mundial, dijo que era “imposible hablar de todo con un cagatintas que no sabe nada de nada”. –Javi, ¿cómo estás? –Muy bien. Nunca estuve mejor. –Me refiero a esas cosas que se están diciendo. Que estás golpeado. –Leíste mal: estoy golpeando. Al que se me pone enfrente, ¡pumba! Fijate lo de Ramiro Marra. –Te iba a preguntar por él. Amigo tuyo, aliado de la primera hora, y lo echaron como a una rata. –Lo que pasó es muy sencillo: Marra marró y le dimos una murra. Vieras cómo le quedó el morro, jajaja. –Muy ingenioso, pero no es divertido. Insisto. Era línea fundadora de La Libertad Avanza. –Hasta que se vendió al oro de Jorge Macri. Lo adornaron y empezó a votarle todo. Eso no tiene perdón. –Claro: como Kueider, pero al revés. –No te hagás el vivo, RR [así me llama cuando se enoja]. Los dólares que le encontraron a Kueider eran ahorros. Tan poco acostumbrado estaba a viajar con plata que le pidió ayuda a la secretaria. –Habrás visto las reacciones de la gente de Marra: acusan a Pilar Ramírez, su gran enemiga desde que lo reemplazó en la jefatura del bloque, de ser una camporista confesa. –Ella confesó hace años ser kirchnerista y ahora confiesa ser libertaria. Y antes de dar ese paso se confesó con Karina. En cambio, lo de Marra es inconfesable. Dudo de que hayas leído a Clemenceau, que dijo: si uno de tu partido se va a otro, es un traidor. Y si uno de otro partido se pasa al tuyo, es un converso. –En lo personal, ¿cómo te afectó haber tenido que echar a Ramiro, y todo el escándalo que se armó? –Por mi formación, hago cuentas: esta semana en el bloque de la Legislatura perdimos a uno y sumamos a tres; los tres que responden a Patricia Bullrich. Bueno, 3 a 1 es goleada, ¿no? –No. Tienen que ser tres goles de diferencia. –Esperá: el partido no terminó. –También revoleaste al secretario de Medios, Eduardo Serenellini, otro amigo tuyo. –Es un caso muy distinto. A Marra lo echamos. A Eduardo lo removimos. –De paso, felicitaciones por lo de Luis Juez. Sacudiste el mercado. –No tanto: vino regalado. –No me queda claro si con Pro van a un acuerdo o a la guerra. –Quiero ser muy respetuoso con Mauricio, un expresidente y buen amigo. O se baja los lienzos y acepta ir como furgón de cola, o va a terminar siendo cómplice electoral del kirchnerismo. –Javier, a nadie le gusta bajarse los lienzos y ser furgón de cola. –Tiene que elegir: juega para mí o para Cristina. ¿Te parece tan complicado? –A ver: vos llevás un buen tiempo pactando con Cristina. Por ejemplo, los votos a la candidatura de Lijo. –Es una regla de tres simple. Por necesidades estratégicas me veo obligado a recurrir a gente como Santi Caputo, Dani Scioli, Andrés Vázquez, Diego Kravetz… Y si tenés adentro a Santi, Dani, Andrés y Diego, no dormís tranquilo sin un Lijo en la Corte. –¿Esa es la regla de tres? –En un enunciado supersencillo para que vos lo entiendas. –¿Qué sentiste al enterarte de que Vázquez ascendió a su mujer y le triplicó el sueldo? –Que la quiere mucho. –¿Cómo procesaste tu paso en falso en Davos? En realidad, del que te escribió el discurso, que, calculo, habrá sido Agustín Laje. Hacerte decir, entre otras barbaridades, que los gays son pedófilos, mamita… –Ha sido mi discurso en el exterior con más interacciones en las redes. Un discurso viralizado en el mundo entero. Me hiciste acordar: tengo que llamar a Agustín para agradecerle. –El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella marcó en enero una caída del 2% respecto de diciembre. ¿Te preocupa? –Lo preocupante es que me preguntes por una caída del 2%. Además, es bien sabido que yo mido mejor que mi gobierno. –Me encanta cuando decís que no sos “libertarado”. ¡Pragmatismo puro, Javito! –Lo primero sensato que decís desde que empezó la entrevista, RR. Obvio que privilegio los hechos, la realidad. El mejor ejemplo es que me hice pagar la campaña por Massa para ganarle al macrismo, y en la segunda vuelta me hice pagar por el macrismo para ganarle a Massa. ¿Te gustó esa? –Extraordinario. Gardel, Lepera y los dos guitarristas. –Eran tres. –Sí, pero creo que el tercero era medio zurdo: por eso lo ignoro. La guerra cultural me permite esta licencia de cambiar la historia. –Segundo acierto. Terminemos acá.ß

domingo, 1 de diciembre de 2024

Javi-Cris: un pacto para cambiar la historia, por Carlos M. Reymundo Roberts (Humor político)

 🗣️| *Javi-Cris: un pacto para cambiar la historia*

✍️| *Carlos M. Reymundo Roberts* LA NACION [Humor político] La fiebre Milei es contagiosa, al menos en el Río de la Plata. Enfrentados en las elecciones de Uruguay un zurdo y un liberal, un casta y un alma pura, ¿quién ganó? El comunista. Recalculando, uruguayos. Nosotros les damos lecciones, les adelantamos los signos de los tiempos, y ustedes votan a un tipo de nombre Yamandú. “Yamandú” lo dice todo, es una declaración de principios: seguro que es indigenista, feminista, ecologista, estatista, chavista, kirchnerista. El mensaje más fervoroso que recibió fue el de Cristina, que acaba de sumar a José Ignacio como posible destino en caso de un exilio. En el río se va a cruzar con las oleadas de uruguayos que huirán a nado o en gomones de la dictadura marxista de este pibe. Nuestros hermanos orientales están perdidos: han contribuido a la expansión de la mancha roja. Boric, Petro, Arce Catacora (Catacora: a revisar urgente sus ancestros), Xiomara Castro (Xiomara, ni hace falta buscar), Maduro, Ortega, Lula, Yamandú... Javi, nos rodearon la manzana. ¡A los botes! ¡A Punta del Este con Cris! Como que a las fuerzas del cielo les está costando hacer pie en América Latina. Donald querido, ya ves lo solos que estamos: tiranos un hueso. O la revolución de la libertad empieza en estas playas o va a haber bases chinas hasta en el Maracaná. Podría hacerse una lectura indulgente de las elecciones uruguayas: todo el affaire Bielsa en la selección los tiene distraídos. Suele pasar. Nuestro gobierno, de impecable rigor a la hora de expresarse en foros internacionales, acaba de condenar en la ONU la violencia contra mujeres y niños, 11 días después de haber votado allí mismo exactamente lo contrario. Yo en ese momento aplaudí la bravura con que nuestra cancillería le dio la espalda a la satánica agenda woke, diferenciándose de casi todo el mundo. Y ahora aplaudo la humildad con que, en un reconocimiento de aquel error, dimos marcha para atriqui. Un postrer homenaje a Mondino, que era mejor woke que Werthein. No fui el único que pedaleó en el aire. El facho star de estas horas, Agustín Laje, creyó morir de emoción con el primer voto, y con el segundo se quería matar. La realidad es dinámica, Agus, y la política en manos de Javi, arte. ¿Improvisación? ¿Despistes? ¿Incoherencia? Nada que ver. El Presi sigue la impronta de Machado (o de Serrat, no me acuerdo): se hace camino al andar; sin volver la vista atrás, para no extraviarse en el bulevar de los sueños rotos (¿Perales? ¿Abel Pintos?). Todos hemos madurado desde el 10 de diciembre. Ahora sabemos que haber llamado dolarización a la más radical recuperación del peso pelea el Nobel de Marketing con el salariazo de Menem y la institucionalización de Cristina. Ahora sabemos, con Clausewitz, que Lijo en la Corte es la continuación de la guerra a la casta por otros medios, y que se puede correr en la escudería de Dios y petardear “ficha limpia” como parte de un acuerdo con el kirchnerismo en temas sensibles. ¿Acuerdo Milei-Cristina? Sí, y nada de rasgarse las vestiduras: un renunciamiento histórico de ambas partes ha permitido, por fin, que demos por terminada la grieta que desangró a nuestra sociedad. El Operativo Pantalla (cortarle las jubilaciones de privilegio a Cris, beneficios que, como corresponde, ya le serán devueltos por un juez) cumplió su objetivo de distraernos mientras negociaban la letra chica del tratado de paz y amistad; tratado que reconoce su inspiración en el que Milei firmó en campaña con Massita, con el mismo objetivo: sacar al macrismo de la cancha. Javi, digámoslo, es un monstruo. “Monstruo” en su acepción futbolera: lo bien que le pega con las dos. Parecían días de extrema tensión, por las peleas del Presi con Vicky Villarruel, con el Papa (“el jefe de la oposición” lo llaman en la Casa Rosada), con la UIA, hasta que los primeros rumores de pacto en las altas cumbres tuvieron un efecto beatífico. “Bienaventurados los que trabajan por la paz” (Mateo 5). Bienaventurado Javi, que ha logrado dinamitar Juntos por el Cambio, dividir a Pro y a la UCR, partir la CGT; no sé si con el peronismo fracasó o le gusta verlo así, un rebaño que se mantiene unido y dócil a la voz de su pastora. Finalmente, con alguien hay que sentarse a negociar cuando se gobierna en minoría. Él es un buen cumplidor de lo que firma, siempre en un contexto de vínculos líquidos. Talibán en lo doctrinario, hiperpragmático en el día a día; le prohíbe a su mano derecha enterarse de las cosas feítas en las que se mete la izquierda. Es lo que pasó en la ONU: mandó a prender fuego a esas movidas progres y enseguida mandó a bendecirlas. Un hombre de mando. La foto de anteayer del gabinete es un cuadro de época. Él, el único sentado. Pegadas, las tres mujeres del equipo. Sobre la mesa, la motosierra. Con la camisa afuera, Santi Caputo, el que armó ese circo. Escenografía, actores, relato. Para celebrar el pacto, un homenaje a la cultura kirchnerista.

domingo, 13 de octubre de 2024

✍️| Carlos M. Reymundo Roberts (Humor Político)

🗣️| *Triste: ningún premio Nobel para Milei*

✍️| Carlos M. Reymundo Roberts (Humor Político) Odio ser mensajero de malas noticias, pero no me queda otra. En la Casa Rosada cunde el desánimo, por no decir la bronca, por no decir que en cualquier momento Milei clava una cadena nacional para llenarse la boca de insultos –algunos, inéditos– y anunciar que el país está en guerra. ¿Con quién? ¿Con el Reino Unido gobernado por la lacra laborista? ¿El Brasil de Lula? ¿La Santa Cruz de los Kirchner, donde recibieron con huevazos a Martín Menem? No. Con los suecos del Nobel, por no haberlo tenido en cuenta. “¡Zurdos!” “¡Ignorantes!”. Y una última adjetivación, ocurrente: “¡Zapatos!”. Anteayer se conoció el de Literatura y no repararon –protesta– en su actividad tuitera, profusa, carismática y comprometida. “Pensar que hace años se lo dieron a Bob Dylan por componer temas que después cantaba Alberto Fernández…”. Pasó el de la Paz, ayer, y tampoco. Los noruegos se lo dieron a una ONG japonesa. Cualquiera. Él creía tener sobrados méritos: terminó con los piquetes, tijereteó las jubilaciones sin que volara una piedra, calmó las fieras en Rosario, en las Naciones Unidas les ofreció un ramo de laurel a las dictaduras más sangrientas y, wow, pacificó la quinta de Olivos. Queda el que más busca, el de Economía, que se anunciará pasado mañana. Fue postulado por al menos cuatro cartas, ceremoniosas y documentadas: de Trump, Elon Musk, Sturzenegger y Karina. Básicamente sostienen que los cambios que implementó terminaron con 80 años de decadencia del país: el fortalecimiento del peso frente al dólar, prolongar la vida del cepo, garantizar la continuidad del Banco Central y ponerse a disposición de los chinos. “No atiendan lo que prometió en la campaña: vean lo que está haciendo ahora”, escribió Karina, que pronto viajará a Pekín con sus tres sombreros: jefa de La Libertad Avanza, canciller y hermana. Lamentablemente, al Gobierno ya le adelantaron que Javi no debe ilusionarse tampoco con el de Economía. Se lo van a dar a un economista. Yo entiendo las aspiraciones del Presi, y si no presenté mi propia carta fue porque nadie me la pidió. Pero convengamos en que darle el Nobel ahora suena un tanto prematuro. Especialmente, en esas tres disciplinas. En Eco, por ejemplo, yo esperaría: cuando la pobreza caiga del 53% al 51, 52, Santi Caputo monta un buen circo –tipo “el milagro argentino”– y se vuelven a mandar. Javi le tenía fe al combito primoroso de inflación en baja, acumulación de reservas, frente fiscal despejado, suba de los títulos de la deuda… Tremendos pergaminos si no compitieran con esa rareza sociológica de que en medio año cinco millones de pobres salieron de abajo de las piedras. En Liter no me presentaría como tuitero –qué saben de redes los suecos–, sino que iría al frente con el libro que presentó en mayo en el Luna Park; ¿lo acusaron de plagiar párrafos enteros? Que los borre. Lo mismo para el de la Peace: que elimine entrevistas, tuits, retuits y discursos. Acaso pudo haber intentado con el de Química, por conseguir la fusión de moléculas en principio antagónicas: Scioli en un gobierno anticasta, Lijo en la Corte Suprema. O con el de Medicina, hasta que mandó cerrar un hospital psiquiátrico. Un meme dice que si siguen con el ajuste en salud mental van a llegar a la mismísima… Uh, me olvidé el remate. La gran noticia de la semana es que el veto a la ley que daba más fondos a las universidades públicas fue confirmado por el Congreso. ¡Marche otro asado! Total, no hay Nobel de Educación. Fue clave el apoyo de Macri, al que Javi le pidió que antes de que Pro fijara su posición se reuniera con Santi Caputo. Por Dios, qué intrigas me suscita ese encuentro. Se detestan, se necesitan, se bardean, se juntan. Pero, bueno, parece que Santi lo convenció. En ese rubro es un capo: para hablar con Pablo Moyano se hace camionero; con Grabois, revolucionario; con Vicky Villarruel, facho; con Macri, Juliana. En las familias de diputados peronistas y radicales devenidos en héroes por bancar a Milei pueden darse diálogos como este: Papá, ¿vos votaste a favor de que a abu le recorten la jubilación? Bueno, sí, dejame explicarte que… Papá, ¿es cierto que votaste para que las universidades tengan que ahorrar apagando las luces? Es cierto, voté eso, pero… Papá, no te vuelvo a votar. Al enterarme de que el oficialismo consiguió blindar el veto gracias también a ausencias por razones de salud (resfríos, conjuntivitis, calambres), como las de la cordobesa Alejandra Torres y el chubutense Jorge Ávila, me pregunto si es mucho pedirle a la tecnología que en esos casos puedan votar digitalmente desde su casa. Las dos cámaras sesionaban así en pandemia. Es cierto que se vieron en pantallas cosas muy feas. OK, retiro la propuesta. Javi, da vuelta la página de los Nobel. El año que viene, duro en el gym y vas por el de Física.ß Carlos M. Reymundo Roberts

domingo, 29 de septiembre de 2024

🗣️| *Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No, es Milei!*

✍️| Carlos M. Reymundo Roberts (Humor político) LA NACION De “¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No, es Superman!”, a “¿Es un genio? ¿Es un loco? ¡No, es Milei!”. Así estamos los argentinos: todavía intentando desentrañar a nuestro Presi. Y podríamos seguir con las preguntas: ¿es un estadista, un profeta, un marciano, un kamikaze, un hombre de las tinieblas? Como que su fulgurante aparición –de la inexistencia a la presidencia– nos tiene desconcertados. Él viaja y viaja (en kilómetros, ya dio seis vueltas al mundo), y en todos lados pasa lo mismo: se sorprenden, les divierte, a algunos los maravilla y otros no saben si habla en serio. Welcome! Intentaré acá develar la gran incógnita: si es un pájaro o un avión. Esta semana habló en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, y no lo escucharon 40 empleados del organismo haciéndose pasar por público, como suele ocurrir cuando le toca el turno al presidente de un país marginal, sino 60. El tipo atrae, de eso no hay duda. Al promediar el discurso quedaban cinco. Obvio: le dedicó severísimas parrafadas a la ONU, a la que calificó de socialista, perversa, inservible y casta (lo de casta lo agregué yo, pero la ONU se lo merece). Fustigó también el Pacto del Futuro, un programa de desarrollo que acababa de ser aprobado por amplio consenso. Javi, siempre disruptivo, se alineó así con Rusia, Nicaragua, Irán, Siria y Corea del Norte, unas monaditas, y se desalineó del Occidente democrático; ni Cristina se hubiese animado a tanto. A cambio propuso una Agenda de la Libertad; es decir, quiere exportar –ahora que se cae el precio de la soja– su plan anarcocapitalista. Dramático: se rajaron los últimos cinco empleados de la ONU. El Presi sí cosechó grandes aplausos en la Bolsa de Nueva York. No dijo nada importante o novedoso y tampoco dio precisiones sobre el rumbo económico, que era lo que esperaban los operadores. Pero al terminar, para el célebre toque de campana que marca el comienzo de la rueda puso cara de loco, de muy loco, y fue allí cuando surgió la ovación. Si no hay pan, que no falte el circo. Se reunió con Elon Musk, su magnate de cabecera, único empresario al que le dispensó unos minutos. Creo que este año ya se juntaron cuatro o cinco veces; o Elon se está por comprar media Argentina, o Javi tiene asegurado un puestito en Tesla. Nuestro corresponsal, Rafael Mathus Ruiz, contó que en la Bolsa parloteó 40 minutos, pero se negó a responder preguntas; al Consejo de las Américas, cita obligada para los presidentes de la región, se negó a ir, y también se negó a dar entrevistas. ¡Ese es mi pollo! Un distinto. ¿Balance del paso por Manhattan? Extraordinario: Santiago Oría, el cineasta que lo acompaña a sol y sombra, grabó material para 1500 posteos. Alberto se gestionaba sus propios videos y, convengamos, le salían entretenidos. Al volver del viaje, lo primero que hizo fue correrse a Córdoba, otra vez víctima de feroces incendios. Bien: mostró compasión y reflejos. Lástima eso de echarles la culpa a perversos militantes kirchneristas, versión rápidamente desmentida por el gobierno cordobés. Y lástima que se calzó una campera de combate, cuando solo recorrió la zona en helicóptero. Nadie le avisó que las llamas no eran tan altas. ¿Estamos ante un genio? Desde que asumió y mandó a Patricia Bullrich a encarar el drama de la violencia narco en Rosario, las muertes cayeron un 65%; en agosto hubo dos, contra 24 de agosto del año pasado. ¿O ante un desalmado? La recesión causa estragos, no solo en las encuestas: según el Indec, en el primer semestre la pobreza alcanzó al 53% de la población, la cifra más alta en 20 años. Por Dios, no es una cifra: es una tragedia; pasamos de “no hay plata” a “no hay comida”. Estadista: a partir de la Ley Bases, la revolución energética está en marcha, Vaca Muerta es un estallido de producción y por primera vez en 19 años dejamos de importar gas de Bolivia, un ahorro anual de 900 millones de dólares. Mago: logró lo que parecía imposible, flexibilizar el mercado laboral y sacarles poder a los sindicatos, cuya mayor reacción fue ir a lamentarse con el Papa, es decir, a llorar a la iglesia. Dicho sea de paso, Francisco fue más duro con Milei que con todos los presidentes anteriores juntos; tiene razón: cómo va a enterarse por los diarios de que están llegando las Fuerzas del Cielo. Iluminado: el RIGI promete tantas inversiones que hasta Kichi, un marxistón que ve un empresario y sale corriendo, se lo intenta copiar en la provincia de Buenos Aires; un RIGI con las narices tapadas y golpeándose el pecho, porque el destino se empeña es hacerles la vida imposible a los hijos de Cristina. Profeta: anunció la dolarización, el cierre del Banco Central y el levantamiento del cepo, medidas ya en vigencia y que el periodismo ensobrado y empautado se niega a publicar. Pájaro? ¿Avión? A pura complicidad con Su Giménez en el mítico balcón: es Gardel.ß Carlos M. Reymundo Roberts

sábado, 31 de agosto de 2024

🗣️| "Chicas picantes, el karma de Javi Milei"

  🗣️| Chicas picantes, el karma de Javi Milei

✍️| Carlos M. Reymundo Roberts (Humor Político - La Nación) Por sus frutos los conoceréis. Sí, OK. Pero antes, por su gente. Milei debería hablarnos de su gente. Dime con quién andas y te diré si la libertad avanza. Por ejemplo, estas chicas revoltosas que empiojan todo en el Congreso. Lilia Lemoine pasó, en meses, de disfrazarse para animar fiestas a diputada nacional; de maquilladora y estilista del Presi a disciplinadora oficial del espacio. Hay que ver si después de ese tremendo viaje no le ha quedado un poco de jet lag. Hoy es la voz, la ira y el látigo del Presi. Y pegue, y pegue, y pegue Lili pegue. En el audio trending topic de la semana dice que José Luis Espert, compañero de bancada y figura en ascenso, es gay, y su mujer, “fea”, “boluda” e “hipócrita”. Mirá la rubia qué atrevida. Fue una distracción: su blanco preferido es Vicky Villarruel, a la que cada dos o tres días vuelve a atender. Con esos modos y a punta de rímel parece que se ha adueñado del bloque; se lo fumó a Gabriel Bornoroni. Ojo con Lilia Adela Bolukalo Lemoine. A retener las señas: nace una estrella. Vicky sigue con su agenda, que solo por un eventual error coincide con la de Milei. La novedad es que le acaba de copiar el estilo y el blanco: los periodistas. Enojada porque los senadores libertarios echaron del bloque a Francisco Paoltroni, rebelado contra la candidatura de Lijo a la Corte Suprema, tuiteó: “Al periodismo pautero y mala leche le digo que deje de buscar titulares que dividen y dedíquense a informar sin hacer amarillismo”. En los comentarios a esta columna suelen llamarme también pautero, así que aprovecho para contestar. No me molesta la acusación, sino no estar contemplado en ninguna pauta. Lourdes Arrieta, la de rulitos, ¿qué onda? Formó parte de la excursión de diputados oficialistas al penal de Ezeiza; turismo de aventura: se trataba de avistar represores. Descubierto el paseo, pelada la gallina, adujo que la habían llevado engañada. Mi amor, qué desencanto: pensó que iban al aeropuerto y de pronto salen a recibirla Astiz, Suárez Mason, Pernía... En la foto que dio la vuelta al mundo, ella está en primera fila, en el centro, dibujando una sonrisa: tremenda actitud ante la adversidad. Después se defendió heroicamente, con histeriqueos y acusaciones a sus compañeros del tour carcelero. Cuando estaban por echarla del bloque, se echó ella. Una estratega. En el reparto de chicas picantes reclama su lugar Carolina Píparo, candidata a gobernadora de Buenos Aires por LLA en octubre, hoy apartada, híbrido de leona herida y oveja descarriada: declara su admiración por Milei y, con el mismo aliento, se lamenta de lo mal que está haciendo todo. Solo Yuyito pone mesura: “Nos casamos”, tiró. ¿Dónde? En su programa de televisión. Va por todo. Por favor te lo pido, Javi: que no crezca esa maleza en los jardines de Olivos. ¿Será que no es bueno eligiendo? No hablo del corazón. Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema no estarían siendo las mejores opciones. Lijo, porque a su prontuario solo le faltaba el peor delito: la disposición a votarlo del pleno de la bancada kirchnerista; por supuesto, eso en el caso de que Javi hocique y acepte lo que le están pidiendo: el oro y el moro, sin decoro. Lorenzetti, responsable del scouting del que surgió la perla Ariel, remueve por estas horas cielo y tierra en busca de apoyos a la postulación. Un senador que fue víctima de ese lobby reveló cuál es el principal argumento de Lorenzetti: “Con él adentro dormimos todos tranquilos”. A García-Mansilla lo arrojaron a la jauría de kirchos, que no le perdonan su honorabilidad. Ya supone una afrenta hacerle compartir cartel con Lijo, tipo La bella y la bestia. Le leo los labios al Presi: el clásico mecanismo de compensación. ¿Compensar con la bella a una Corte a punto de ser ultrajada? No, compensar a la casta con la bestia. Allá por el año 2014, a Javi se le presentó un dilema parecido: trabajar o no para la candidatura presidencial de Scioli, entonces gobernador kirchnerista de Buenos Aires. Imagínense: un alma pura y libertaria arrimándole el bochín a alguien tan, tan Scioli. Eligió bien: aceptó sumarse, pero sin cobrar un peso. Por esa misma época empezó a presentar facturas (en papel, escritas a mano, muy parecidas a las truchas) por servicios de asesoría a Provincia Seguros, empresa del Banco Provincia, sin la debida tributación fiscal y sin que haya constancia de tales servicios. La cosa saltó a la AFIP y Javi se vio obligado a acogerse a una moratoria. Le salió carísimo: durante cinco años tuvo que destinar la mitad de sus ingresos en Corporación América a saldar esa deuda. Y también barato: no terminó en la Justicia. Todo por ayudar a Dani. De estos pecados de juventud nos enteramos por una nota del martes de Hugo Alconada Mon, que estuvo un año investigando el entuerto. Hugo le hizo llegar la consulta al Presi, que nunca le contestó. Lógico: quién se puede acordar de lo que pasó hace 10 años. Me corrijo: no está de más tener a la perla Ariel en la Corte.ß