FALLO DE LA CORTE SUPREMA La Corte Suprema de Justicia de la Nación con los votos de sus cuatro integrantes: Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda, rechazó el último recurso presentado por el relator oficialista en la causa por la retransmisión de un partido de fútbol por Canal 7 cuyos derechos tenía la empresa Cablevisión. Con la decisión del máximo tribunal ahora Víctor Hugo Morales deberá pagarle al Grupo Clarín unos $3 millones y deberá hacerse cargo de las costas del juicio e incluso los honorarios de los abogados del multimedios.
Duro revés judicial para Víctor Hugo Morales en su guerra personal contra el Grupo Clarín. La Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó por unanimidad un recurso presentado por su abogado Miguel Ángel Pierri y desestimó una apelación similar presentada por Eduardo Oscar Tell Montellanos, en representación de la entonces ATC, canal oficial que transmitió la final de un partido de Boca Juniors-Real Madrid en el año 2000, cuyos derechos había comprado la empresa Cablevisión que por entonces no había sido adquirida por el Grupo Clarín, quien luego hereda el litigio contra el periodista que transmitió las imágenes en su programa de TV con un monitor frente a las cámaras. Víctor Hugo estaba originalmente afuera de la condena. La sanción por la violación a los derechos de transmisión había recaído en el canal estatal y en el productor del programa, Edgardo Metzger. Pero la Sala D de la Cámara en lo Comercial, en un fallo firmado por los jueces Juan José Dieuzeide, Pablo Damián Heredia y Gerardo Vasallo, hizo extensiva la condena también al periodista “en forma concurrente, indistinta o in solidum”, según la terminología legal. El diario paraoficialista Tiempo Argentino consigna este jueves (17/9) que el 26 de febrero pasado, el tribunal comercial rechazó “el recurso extraordinario” presentado por Morales, al entender que “la cuestión resuelta atañe a circunstancias de hecho, regidas por el derecho común y procesal, cuya valoración excluye, como principio, la posibilidad de habilitar esa vía extraordinaria”. En ese contexto, los jueces determinaron, pese a que estaba en juego la libertad de expresión y que había una situación de virtual colisión de derechos, que “tampoco se advierte que concurran en el caso razones suficientes para apartarse excepcionalmente de dicho criterio, en tanto la decisión cuestionada cuenta con adecuados fundamentos que obstan a su descalificación como acto jurisdiccional, circunstancia que excluye la tacha de arbitrariedad invocada”. La propia Cámara, que había incluido en la condena a Morales, se negaba a que fuera la Corte Suprema la encargada de revisar esa sentencia. Morales y ATC fueron igualmente hasta la Corte con un “recurso de queja”, una vía excepcional que pocas veces tiene éxito. Los cuatro jueces de la Corte consideraron que “la queja por denegación del recurso extraordinario no ha cumplido con el recaudo exigido en el artículo 7º, inciso C, del reglamento aprobado por la acordada 4/07” ¿Qué dice ese artículo? Establece que el recurso de queja “deberá estar acompañado por copias simples, claramente legibles” de una serie de documentos. La falta de uno de ellos, una cuestión meramente protocolar, determinó que la queja fuera “desestimada”. El relator se quejó de la decisión de la Corte. Consideró "risueño el motivo por el que desechó el recurso de queja" presentado en su defensa. "Argumentaron que faltaba la copia simple de uno de los artículos... una cuestión formal, y lo hicieron porque prefirieron evitar la discusión de fondo que hubiera incluido pasar vista a la Procuradora General de la Nación. Sabían que era insostenible desde el punto de vista jurídico", apuntó Víctor Hugo en declaraciones a Radio del Plata. Consultado sobre si estaba arrepentido de haber violado los derechos de transmisión en el partido de Boca y Real Madrid desde su programa Desayuno en ATC, respondió: "No, de ninguna manera" y disparó que "desde el punto de vista jurídico el fallo es una vergüenza". Agregó que "yo no fui el responsable de subir la palanca, pero zapateaba de placer por la decisión que tomó el canal esa mañana" y advirtió que "no" se entregará "de brazos cruzados a Clarín y Magnetto" sino que va a "tratar de que les dé trabajo consumar el hecho de esta estafa moral que significa el fallo". "Siempre vinieron por dinero, tratan de golpearte en ese lugar al no haber posibilidades de ir preso, a mí me gustaría la metáfora de ir preso yo y Magnetto estar libre, porque esa sería una linda manera de definir la sociedad", concluyó Víctor Hugo. Víctor Hugo deberá pagarle $ 3 millones a Cablevisión más las costas del juicio y honorarios de los abogados del Grupo Clarín. (U24)
Condenan a Víctor Hugo y a Canal 7 por piratear un partido
La cámara falló en favor de Cablevisión, que reclama por la emisión de un encuentro Boca - Real Madrid sin tener los derechos
Víctor Hugo Morales también deberá resarcir a Cablevisión. Así lo confirmó la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal al corregir el fallo de primera instancia del juez Fernando Saravia que lo exculpaba de responsabilidad en la transmisión de prepo por parte de Canal 7 (entonces ATC) de buena parte del partido entre Boca y el Real Madrid por la Copa Intercontinental jugado el 28 de noviembre de 2000 en Tokio.
Las imágenes se vieron en el transcurso del programa Desayuno, que conducía el relator uruguayo. Cablevisión había pagado al club Boca Juniors, entonces presidido por Mauricio Macri, 1.068.687 dólares por la comercialización exclusiva de la transmisión de ese partido.
En 2013, el productor de ese programa, Eduardo Metzger, apeló el fallo que lo condenaba a pagar 800.000 pesos (unos 3 millones, sumados los intereses).
Es que, después de años de chapear con la proeza de haberle birlado gran parte de ese partido a CV para pasarlo por la TV Pública, los abogados le aconsejaron a Morales bajar el perfil y alegar que él sólo había recibido órdenes. La estrategia le dio resultado al periodista y fue exculpado en primera instancia. Pero ahora el tribunal superior acaba de sumarlo a los otros codemandados de manera "concurrente".
Cuando estos hechos sucedieron, Cablevisión no era del Grupo Clarín, que compró esa empresa seis años más tarde. A partir de ese momento, el odio obsesivo del relator charrúa hacia el holding, y en particular a CV, se acentuó.
Paradojas de la vida: Víctor Hugo Morales, quien en los últimos años se convirtió en un cruzado del progresismo bolivariano, quiso alegar "obediencia debida" en el expediente, como que sólo había sido un empleado dócil que nada tuvo que ver con lo sucedido aquel día. Para desgracia del uruguayo, sobran los videos y las notas donde desde entonces se ha jactado de esa travesura. Ahora el tribunal superior le dice que aun habiendo sido sólo un empleado sin voz ni voto "la obediencia debida como causa de eximición de responsabilidad no puede ser invocada" y agrega que "el deber de obediencia en una democracia no es ilimitado ni ciego". Apunta, para que quede más claro, que "una orden del patrón, empleador o comitente no justifica en modo alguno la comisión de un acto ilícito por parte del empleado o dependiente".
En el caso de Víctor Hugo Morales la situación se complica más por ser el "autor intelectual" de la ocurrencia, con la que se ha promocionado desde entonces en varias ocasiones.
El expediente da cuenta puntillosamente de cómo fueron los hechos aquel día: al arrancar la edición de Desayuno de 28 de noviembre de 2000, a las 7 de la mañana, cuando el partido aún no había comenzado, Morales anunció a la audiencia que iban a poder mirarlo "de refilón" por esa pantalla. A las 7.15 se vio el primer gol de Boca, pero ya no en el monitor que estaba detrás del conductor, sino en primer plano, con la respectiva repetición y los festejos. Cinco minutos más tarde llegó el segundo tanto del equipo argentino y el procedimiento fue el mismo. "Vamos a seguir viendo el partido continuamente", informó al aire el locutor. Lo que al principio pareció un tímido uso de las imágenes generadas por Cablevisión fue cediendo a un usufructo cada vez más desinhibido a media pantalla y, en menor medida, a pantalla completa.
Cuando Cablevisión inició la demanda, tanto el canal como la empresa productora de Desayuno, el magazine de noticias que conducía Víctor Hugo en aquella época, alegaron que habían mostrado algunas imágenes sólo a título informativo. La Cámara alega que esa necesidad se podía cubrir con un máximo de tres minutos de imágenes de ese encuentro deportivo, pero que lo que sucedió ese día "excedió cualquier otra utilización razonablemente proporcionada al fin informativo que se pretendía alcanzar", ya que fue "mucho más que un breve extracto". Se emitieron exactamente 76 minutos de ese partido.
Los doctores Pablo Heredia, Gerardo Vassallo, Juan José Dieuzeide y Julio Passarón, integrantes de la Cámara que revisó el fallo, lo criticaron severamente por ser "autocontradictorio" precisamente a la hora de juzgar la conducta de Morales "después de haber destacado la participación protagónica que tuvo en los hechos", ya que "conocía la ilegalidad del acto, supo con anticipación su ocurrencia, avaló su comisión y alentó al televidente a ver las imágenes ilícitamente captadas".
Apuntan los jueces de la Sala D de la Cámara de Apelaciones que "Morales obtuvo un usufructo personal directo en cuanto a su imagen e indirecto en término de ganancias para sus empleadores". (La Nación)
¿Con cuánto tendrá que "ponerse"? ¿Sus arcas se verán afectadas lo suficiente como para no poder volver a ver Ópera en París?
MARTES, 28 DE AGOSTO DE 2012 La Corte paralizó la causa que inició el Grupo UNO contra Cablevisión Le ordenó al juez federal Walter Bento que se abstenga de tomar ninguna decisión en ese expediente. La Corte Suprema resolvió hoy paralizar la tramitación de la causa que inició en Mendoza el Grupo Vila-Manzano contra Cablevisión y le ordenó al juez federal Walter Bento que se abstenga de tomar ninguna decisión en ese expediente.
El máximo tribunal resolvió asumir el “conflicto de competencia“ trabado entre el fuero en lo Civil y Comercial Federal de la Capital Federal y la Justicia Federal de Mendoza, que recíprocamente reivindican su facultad para intervenir en el expediente. La Corte decidió pedir dictamen a la Procuración General de la Nación para determinar quién deberá intervenir en el expediente, pero dispuso que en el entretanto no se adopte ninguna decisión en la causa. El grupo Vila-Manzano lleva adelante una estrategia para quedarse con Cablevisión, objetivo funcional a la decisión del Poder Ejecutivo de desarticular el Grupo Clarín. La cableoperadora es una de las principales empresas del Grupo Clarín, con 3,4 millones de abonados, y posee la marca Fibertel, que tiene 1,5 millones de asociados. Además, desde su fusión con Multicanal, invirtió 1.100 millones de dólares y tendió una red de fibra óptica que es muy codiciada por sus competidores.
Fallo de la Cámara Federal Fracasó la nueva embestida de Daniel Vila/José Luis Manzano/Grupo Uno/Supercanal, con el apoyo del juez de Mendoza, Walter Bento, y la simpatía del Ejecutivo Nacional, para lograr la intervención de Cablevisión.
La Cámara Federal Civil y Comercial de la Capital Federal rechazó la competencia del juez mendocino Walter Bento. Por lo tanto, se suspendieron todos los procedimientos y quedó sin efecto la nueva intervención que había dictado ese juez, con competencia en Mendoza, donde Cablevisión no tiene presencia, a pedido del Grupo Vila-Manzano, y con el apoyo del Gobierno.
Técnicos y empleados de Cablevisión cortaban la calle frente a la empresa en "defensa" de sus fuentes de trabajo ante la posibilidad de una intervención judicial de la compañía.
Ante la posibilidad de que la empresa sufra una intervención judicial que lleve a su desguace, trabajadores de la empresa Cablevisión cortan la calle General Hornos al 600, frente a las oficinas de la empresa en el barrio de Constitución, en "defensa de sus fuentes de trabajo".
El corte se realiza desde la mañana de este lunes (13/08), después de que durante el fin de semana trascendiera que el juez federal de Mendoza, Walter Bento habría emitido una nueva orden de intervención y desguace de la compañía de cable, tras una denuncia del Grupo Vila-Manzano, dueños de Supercanal y competidores de Cablevisión.
El juez Bento necesita que un juez federal con jurisdicción local, avale su nueva ofensiva contra la compañía de cable.
El 20 de diciembre del año pasado, por orden de Bento y tras una denuncia del Grupo Vila-Manzano, la Gendarmería Nacional allanó la sede de Cablevisión, aunque el procedimiento fue desestimado por la Justicia, quien lo declaró “incompetente” para actuar.
De allí, Bento está buscando un juez federal con jurisdicción local, para que avale su nueva ofensiva contra la empresa del Grupo Clarín, a partir de una Resolución que pretendería dividir la compañía y avanzar también contra Fibertel.
Bento fue llevado a juicio político por el allanamiento y el 5 de julio el Consejo de la Magistratura, que domina el kirchnerismo, resolvió que no había motivo para avanzar en ese procedimiento.
También el juez federal Claudio Bonadío lo denunció penalmente, junto a la ministra de Seguridad, Nilda Garré por haber facilitado los efectivos de la Gendarmería.
En su denuncia original en Mendoza, el Grupo Vila-Manzano denunció que la empresa Artear había incumplido un contrato con un operador de la provincia de Salta, en lo que fue una diferencia de precio entre el Canal 13 capitalino (de aire) y un cable salteño.
En ese momento, Cablevisión, quien no tiene operaciones en la provincia cuyana, señaló que no tenía nada que ver con la controversia y que el problema estaba radicado en Salta, por lo que el juez mendocino no tenía jurisdicción.
Y como siempre, en la lucha de poderes, la gente queda en el medio...