Mostrando entradas con la etiqueta ARTURO UMBERTO ILLIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ARTURO UMBERTO ILLIA. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de mayo de 2021

domingo, 11 de marzo de 2018

MM le pone límites a los laboratorios




domingo, 8 de noviembre de 2015

sábado, 7 de noviembre de 2015

Arturo Illia: Último mensaje antes del golpe (26-06-1966). Videos

Fragmento


Discurso completo


¡Qué diferencia en el discurso y en los tonos de este gran demócrata y lo que hoy hay!, ¿no? Sobre todo cuando emplea la palabra "diálogo"... 

¿Alguna vez escuchaste esa palabra en boca de la monarca?

domingo, 18 de enero de 2015

sábado, 11 de mayo de 2013

UN POCO DE PUREZA ANTE TANTA MALARIA. HOY MÁS QUE NUNCA LO NECESITAMOS

Illia en pijama

Tiempo atrás, en su glorioso recital, Jairo contó una vivencia estremecedora de su Cruz del Eje natal.



Sabias palabras, ¿no? Todo un visionario, ya que podrían ser aplicadas a nuestro presente

Una madrugada su hermanita no paraba de temblar mientras se iba poniendo morada. Sus padres estaban desesperados. No sabían que hacer. Temían que se les muriera y fueron a golpear la puerta de la casa del médico del pueblo. El doctor Arturo Illia se puso un sobretodo sobre el pijama , se trepó a su bicicleta y pedaleó hasta la casa de los González. Apenas vio a la nenita dijo: “ Hipotermia ”. - “ No sé si mi padre entendió lo que esa palabra rara quería decir ”, contó Jairo.

La sabiduría del médico ordenó algo muy simple y profundo. Que el padre se sacara la camisa, el abrigo y que con su torso desnudo abrazara fuertemente a la chiquita a la que cubrieron con un par de mantas.

- “ ¿ No le va a dar un remedio, doctor ? ”, preguntó ansiosa la madre. Y Arturo Illia le dijo que para esos temblores no había mejor medicamento que el calor del cuerpo de su padre. A la hora la chiquita empezó a recuperar los colores. Y a las 5 de la mañana, cuando ya estaba totalmente repuesta, don Arturo se puso otra vez su gastado sobretodo, se subió a la bicicleta y se perdió en la noche.

Jairo dijo que lo contó por primera vez en su vida. Tal vez esa sabiduría popular, esa actitud solidaria, esa austeridad franciscana lo marcó para siempre. El teatro se llenó de lágrimas. Los aplausos en la sala denotaron que gran parte de la gente sabía quien había sido ese médico rural que llegó a ser presidente de la Nación. Pero afuera me di cuenta que muchos jóvenes desconocían la dimensión ética de aquél hombre sencillo y patriota.

Y les prometí que hoy, en esta columna les iba a contar algo de lo que fue esa leyenda republicana.

Llegó a la presidencia en 1963, el mismo año en que el mundo se conmovía por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y lloraba la muerte del Papa Bueno, Juan XXIII. Tal vez no fue una casualidad. El mismo día que murió Juan XXIII nació Illia como un presidente bueno. Hoy todos lo colocan en el altar de los próceres de la democracia.

Le doy apenas algunas cifras para tomar dimensión de lo que fue su gobierno. 

El Producto Bruto Interno (PBI ) en 1964 creció el 10,3 % y en 1965 el 9,1 %. “ Tasas chinas ”, diríamos ahora. 

En los dos años anteriores, el país no había crecido, había tenido números negativos. Ese año la desocupación era del 6,1 %. Asumió con 23 millones de dólares de reservas en el Banco Central y cuando se fue había 363 millones. Parece de otro planeta. Pero quiero ser lo mas riguroso posible con la historia. Argentina tampoco era un paraíso. El gobierno tenía una gran debilidad de origen. Había asumido aquel 12 de octubre de 1963 solamente con el 25,2 % de los votos y en elecciones donde el peronismo estuvo proscripto. Le doy un dato más: el voto en blanco rozó el 20 % y por lo tanto el radicalismo no tuvo mayoría en el Congreso.

Tampoco hay que olvidar el encarnizado plan de lucha que el Lobo Vandor y el sindicalismo peronista le hizo para debilitarlo sin piedad. Por supuesto que el gobierno también tenía errores como todos los gobiernos. Pero la gran verdad es que Illia fue derrocado por sus aciertos y no por sus errores. Por su histórica honradez, por la autonomía frente a los poderosos de adentro y de afuera. Tuvo el coraje de meter el bisturí en los dos negocios que incluso hoy más facturan en el planeta: los medicamentos y el petróleo. 

Nunca le perdonaron tanta independencia. Por eso le hicieron la cruz y le apuntaron los cañones. Por eso digo que a Illia lo voltearon los militares fascistas como Onganía que defendían los intereses económicos de los monopolios extranjeros. Él lo dijo con toda claridad: a mi me derrocaron las 20 manzanas que rodean a la Casa de Gobierno.

Nunca más un presidente en nuestro país volvió a viajar en subte o a tomar café en los bolichones. Nunca más un presidente hizo lo que el hizo con los fondos reservados: no los tocó.

Nació en Pergamino pero se encariñó con Cruz del Eje donde ejerció su vocación del arte de curar personas con la medicina y de curar sociedades con la política. Allí conoció a don González el padre de Marito, es decir, de Jairo. Atendió a los humildes y peleó por la libertad y la justicia para todos.

A Don Arturo Humberto Illia lo vamos a extrañar por el resto de nuestros días. Porque hacía sin robar. Porque se fue del gobierno mucho más pobre de lo que entró y eso que entró pobre. Su modesta casa y el consultorio fueron donaciones de los vecinos y en los últimos días de su vida atendía en la panadería de un amigo. Fue la ética sentada en el sillón de Rivadavia. Yo tenía 11 años cuando los golpistas lo arrancaron de la casa de gobierno. Mi padre que lo había votado y lo admiraba profundamente se agarró la cabeza y me dijo: - Pobre de nosotros los argentinos. Todavía no sabemos los dramas que nos esperan. Y mi viejo tuvo razón. Mucha tragedia le esperaba a este bendito país. Yo tenía 11 años pero todavía recuerdo su cabeza blanca, su frente alta y su conciencia limpia.

Marito "Jairo" González


sábado, 4 de agosto de 2012

Dr. Arturo Umberto Illia: 112 años de su nacimiento

Hace 112 años, en un día como hoy, 4 de agosto, nació un ilustre argentino, el doctor Arturo Umberto Illia, en la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires. Cursó sus estudios primarios y secundarios en  Capital Federal y, en marzo de 1918 dio el examen de ingreso a la Facultad de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. En 1927 obtiene su título universitario y, dos años después, durante el gobierno de Hipólito Irigoyen, es designado médico en los talleres ferroviarios de Cruz del Eje, Córdoba.

Entre otras actividades de su vida poco difundidas se encuentran las de médico rural e investigador, junto a Salvador Mazza, para erradicar enfermedades endémicas, ocupó varios cargos legislativos y ejecutivos.

El 7 de julio de 1963 el binomio Illia-Perette gana las elecciones presidenciales con casi dos millones  y medio de votos.

Durante su gestión en el Poder Ejecutivo puede destacarse: aumento de la producción y disminución del gasto público; se recuperó la explotación de la riqueza del subsuelo para la nación. El día del golpe de estado que lo derrocara, 28 de junio de 1966, había en el BCRA más reservas que al asumir el gobierno de la nación.

Cuando fue desalojado por el golpe de estado, en la Argentina el índice de desocupación era del 5,2 %.
En septiembre de 1970 visitó La Quiaca y pasó por la iglesia de Yavi. Su último viaje a Jujuy fue en el año 1980, estuvo junto a destacados correligionarios.

Su honestidad y transparencia: en el Parlamento, el Gobierno o el llano, fue el ciudadano Arturo Illia, el demócrata cabal, el hombre fiel a su palabra y a sus compromisos, querido y respetado por su pueblo, aún por sus adversarios, es un nombre que siempre se mantiene presente en el recuerdo de todos. La dignidad, la honradez y la humildad eran sus grandes causas, valores que muchos políticos de hoy debieran imitar.

El 18 de enero de 1983 fallece. Su mensaje es recogido por millones de argentinos. Quienes lo han conocido, siempre han expresado loas de su persona, pero de sus virtudes han destacado su bondad y la paz que transmitía, sin que ello implicara debilidad alguna.

Su lema fue “Es difícil ser radical pero vale la pena serlo”.

La Fundación que hoy lleva su nombre lo recuerda con orgullo e invita a la colocación de una ofrenda floral a las 12.30 en el monolito que lo recuerda en el barrio Los Perales y a la misa que se celebrará en la Iglesia San Francisco, hoy a las 20.

César "Chacho" Méndez

El Tribuno 
Habría que volver a crear el mundo para encontrar políticos con estas características...