

La frase, que rápidamente se viralizó, tiene un fondo de verdad incómodo para el propio Gobierno. Caputo, señalado como uno de los hombres con más poder real dentro de la administración libertaria, no ocupa ningún cargo formal en el organigrama oficial. Está contratado por la Secretaría General de la Presidencia, que conduce Karina Milei, bajo la figura de "prestación de servicios profesionales autónomos": el mismo esquema que usa cualquier monotributista para facturar changas sueltas.
De hecho, Caputo factura como monotributista categoría B, la segunda más baja de la escala, un dato que contrasta con la magnitud de las áreas sensibles del Estado donde, según distintas fuentes, tiene incidencia directa.
Esa asimetría entre el poder real y la falta de cargo formal es, precisamente, uno de los ejes centrales de las críticas que recibe: al no firmar decretos ni resoluciones, no asume la responsabilidad política de las decisiones que impulsa. El propio jefe de Gabinete, Guillermo Francos, lo dejó entrever meses atrás al hablar de "actores del Gabinete o del equipo de gobierno que no están en el Gabinete, que no tienen responsabilidad de gestión y, por ahí, están tomando decisiones".
El tuit de Caputo fue reposteado por Daniel "Gordo Dan" Parisini, reconocido militante libertario, lo que amplificó su alcance, y volvió a poner sobre la mesa un debate que lo acompaña desde el inicio de la gestión: qué margen de control existe sobre alguien que opera con enorme influencia pero sin figurar, en los papeles, como funcionario público. (Perfil)
Debe aportar el monotributo en la categoría más baja, me juego la cabeza.
ResponderEliminarEl se cree un elegido iluminado, pobre, otro al que la falopa le quemó el cerebrito. Bueh, que siga haciendo changas, es para lo único que sirve.... "llevar y traer".
ResponderEliminaradorni, este, la kari, el javo., la pato, el kici...estamos meados por los perros
ResponderEliminarESTO es lo ÚNICO que les VA KEDANDO.
ResponderEliminarEva