El 25 de noviembre de 1995, el cordobés Víctor Saldaño fue detenido en una ciudad de Texas, en los Estados Unidos, acusado de haber asesinado a un vendedor de computadoras. Un año después, un jurado popular lo condenó a la pena de muerte.
Sin embargo, su defensa planteó que le habían dado esa pena por motivos racistas: lo consideraban peligroso por ser argentino. A partir de entonces, su historia quedó marcada por apelaciones, nuevas condenas y decisiones polémicas que llegaron a la Corte Suprema de los Estados Unidos. Ahora, cuando parece que Saldaño es un muerto que vive desde hace más de 30 años, sus abogados mantienen una última estrategia: demostrar que su deterioro mental impide legalmente su ejecución, la del único argentino condenado a pena de muerte en la historia. ¿Saldaño es un asesino que debe pagar con su vida o un hombre atrapado en un sistema que también cometió errores? ¿Qué ocurrió realmente y cuál es la última oportunidad que tiene para escapar del corredor de la muerte?
Y...?? tenemos que tenerle lastima?
ResponderEliminarlo que se le vino encima el lo busco.
Y en nuestro país que tal ,ni preso van ,lo devuelven a su país de mierda y vienen otra a robar y matar .
ResponderEliminarAños de gastos y gastos. Cometió un delito. La madre ,las organizaciones y los abogados caranchos extendieron su agonía en el pasillo. Estamos muy cansados, este caso no genera empatía.
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