
Hoy, el mundo de la moda se detuvo para despedir a Valentino Garavani, el diseñador italiano que reimaginó la belleza femenina y dejó una huella indeleble en la historia del estilo. Según comunicó la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti, el maestro falleció serenamente en su residencia en Roma a los 93 años, rodeado de sus seres queridos.
La elegancia como lenguaje universal: el legado
Valentino Clemente Ludovico Garavani no fue simplemente un modisto; fue el artesano de la elegancia moderna. Nacido en Voghera, Lombardía, en 1932, su gusto por la moda lo llevó de Milán a París, donde aprendió en los grandes talleres antes de fundar su propia casa en Roma en 1960.
Durante más de 45 años al frente de su maison, Valentino definió el ideal contemporáneo de la alta costura: una mezcla de artesanía impecable, lujo discreto y sensualidad refinada. Su paleta se hizo inseparable de un tono profundo y vibrante: el “rojo Valentino”, un color que trascendió las pasarelas y se convirtió en emblema del poder femenino.
Figuras políticas, celebridades y líderes culturales rindieron homenaje inmediato tras su muerte, destacando su contribución no solo a la moda sino a la cultura global. El primer ministro italiano lo recordó como un “maestro indiscutido del estilo”, y colegas como Donatella Versace, Cindy Crawford y Gina Lollobrigida resaltaron su generosidad y visión estética.
Además de vestir a reinas y estrellas de Hollywood, Valentino llevó la alta costura al corazón de la cultura pop: desde cameo en películas como “El diablo se viste de Prada” hasta ser retratado en el documental “Valentino: The Last Emperor”, su vida y obra se contaron con admiración mundial.
Musas que inspiraron una era
Valentino entendió que un vestido no solo envuelve un cuerpo, sino que cuenta la historia de quien lo lleva. A lo largo de su carrera, su atelier fue el santuario elegido por algunas de las musas más emblemáticas del siglo XX y XXI:
· Jacqueline Kennedy Onassis, cuyo estilo impecable encontró en Valentino un eco perfecto para sus momentos más icónicos.
· Audrey Hepburn, etérea y sofisticada, encarnó el espíritu romántico de sus líneas.
· Naty Abascal, paradigma de la elegancia española y amiga cercana del diseñador.
· Julia Roberts y Cate Blanchett, quienes llevaron sus creaciones a la alfombra roja del cine moderno.
· Reinas y primeras damas de Europa y Oriente Medio, que confiaron en su visión para definiciones de estilo que trascendieron fronteras.
Sus clientas no eran meras portadoras de moda: eran compañeras de viaje en una exploración constante de la feminidad como fuerza y presencia. Cada vestido contaba una historia, cada bordado era una declaración de intención.
Homenajes, ceremonial y la moda como continuidad
La despedida de Valentino será una celebración de su vida y su contribución a la moda. El cuerpo será velado el 21 y 22 de enero en Piazza Mignanelli 23, Roma, donde amigos, familiares y figuras del estilo podrán rendirle homenaje. El funeral se celebrará el viernes 23 de enero en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri.
En un mundo que evoluciona vertiginosamente, el legado de Valentino se mantiene firme: su equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo, su pasión por la artesanía y su lealtad a una visión romántica y elegante de la moda seguirán siendo faros para futuras generaciones de diseñadores y amantes del estilo.
Porque, como él mismo solía recordar a quienes lo buscaban para consejo: la moda no solo se lleva, se siente. (Elle)

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