martes, 24 de enero de 2023

Cada vez más miseria. Chicos que piden limosna en CABA... ¡VIVA PERÓN!

 

Crece la cantidad de chicos que piden limosna en las calles de la Ciudad

Unos viven acá. Otros vienen del GBA con sus familias. Deambulan y duermen en las calles porteñas, en situaciones de riesgo. Faltan respuestas oficiales. Testimonios de la peor postal de Buenos Aires.



En Cabildo y Sucre, frente a la sucursal Belgrano del Banco Nación, un nene de 9 años está solo, sentado sobre cartones y con la cabeza gacha. Sostiene un vaso de Burger King donde las personas que pasan le depositan dinero. 

Una señora se acerca a él y le regala una bolsa con tres paquetes de galletitas 9 de Oro. La historia de Joe se repite en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. Son muchos los chicos que piden.

Unos minutos después aparece Edgar, su papá, junto a Johnny, de 8 años, el hermano menor de Joe. Como el más chiquito quiso ir al baño, su papá lo llevó a Mc Donald's y por eso el de 9 quedó solo en la calle un rato.

"Me lastimé el dedo con la amoladora hace una semana, por eso venimos a pedir porque en la Provincia no hay plata. Trabajo en la construcción y en el Mercado Central, y vivimos en González Catán", cuenta el padre, en diálogo con Clarín, mientras levanta la gasa que tapa la herida de su mano derecha que tiene inmovilizada.

Un nene pide limosna en avenida Martín García y Tacuarí, en Barracas. Foto Fernando de la Orden
Un nene pide limosna en avenida Martín García y Tacuarí, en Barracas. Foto Fernando de la Orden

A tan solo tres cuadras de donde está sentado Joe, tres niños y dos jóvenes piden dinero en la puerta de la Parroquia Inmaculada Concepción de Belgrano. También en la entrada del supermercado Jumbo, en Santa Fe y Bonpland (en Palermo), está sentada Dori (39) con dos de sus nueve hijos.  

"Somos de José C. Paz. Hace cuatro años venimos a pedir, estaba embarazada de ella. Yo soy ama de casa, mamá soltera y tengo la pensión por tener más de 7 hijos, tenía 10 pero uno se me murió", cuenta.

Dori prefiere que la ayuden con comida, en vez de plata así se lleva los alimentos para cocinar en su casa. Una señora que se acerca con una bolsa de comida, se suma a la conversación y señala a la nena de 4 años: "De ella estabas embarazada cuando empezaste a venir acá".

A una cuadra del shopping Alto Palermo, en Santa Fe y Billinghurst, justo en la esquina de un bar de Havanna piden ayuda un nene y su madre. Tan solo un vidrio los separa de las personas que meriendan en el local. 

Florencia y uno de sus hijos piden limosna en la peatonal Florida. Foto Fernando de la Orden
Florencia y uno de sus hijos piden limosna en la peatonal Florida. Foto Fernando de la Orden

Esos dos mundos también se ven en la peatonal Florida. En la puerta de un negocio de Adidas, donde plotearon la vidriera con la foto de la Selección Argentina levantando la Copa del Mundo, Florencia y dos de sus hijos pasan sus días pidiendo dinero para pasar la noche en un hotel en la Ciudad. 

"Durante el día estamos seguros en la calle. A la noche no dormimos en los refugios del Gobierno porque te roban aunque no tengas el último celular", explica mientras su hija e hijo caminan a su alrededor con un difusor de aromas que se volvió su juguete. 

En la mano de enfrente canta su marido y lo acompaña su otra hija. "Vivíamos en Burzaco pero perdió el trabajo hace una semana, por eso vinimos a la Capital. Me habían ofrecido limpiar casas pero era una miseria", sostiene Florencia.

Qué dice la Ciudad

Desde el Gobierno de la Ciudad intentan desligarse de esta postal negra de Buenos Aires. Funcionarios de Desarrollo Humano y Hábitat explican que su programa Buenos Aires Presente (BAP) solo da asistencia a familias que viven en la calle. Pero admiten que no contempla brindar ayuda a quienes piden durante el día en la Ciudad.

"Son dos realidades muy distintas la de la persona que no tiene un techo donde dormir, que requiere de una política social que resuelva eso. Por otro lado, hay gente en la calle que pide durante el día en zonas donde hay movimiento y por lo general vienen de otros distritos", sostienen.

Pero también en la Ciudad hay niños que no tienen un lugar donde vivir. Paradójicamente en la puerta de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia, en pleno microcentro porteño (Perón 524), Santiago y su hija Cielo (5) piden comida y plata para poder alquilar. Su caso se viralizó con un video que se difundió en las redes sociales.

La familia de ocho integrantes tiene un cartel en inglés que una chica que pasó por allí los ayudó a hacer. Santiago, su esposa Gabriela, Sol (13), Luna (11), Santino (9), Estrella (6), Cielo (5) y Mateo (3) viven en un Renault 12. 

Por la zona pasan muchos turistas que les regalan dólares, pero cuando el sol cae las calles se van despoblando. Solo quedan en sus veredas quienes no tienen un hogar.

Desde Fundación Sí explican a Clarín que "a partir de la pandemia el número de personas que llegan a Capital durante el día aumentó". Y aclaran: "Los vemos circulando mayormente por la zona de micro y macrocentro, por Belgrano, Palermo y las zonas con mayor cantidad de comercios".

Eso mismo es lo que comprobó Clarín en una recorrida por distintos barrios porteños. Los chicos y sus padres explicaron a este diario que van al colegio, cobran planes sociales y antes de que se haga de noche vuelven a sus casas en la Provincia de Buenos Aires.

En las recorridas nocturnas que hace la ONG para conocer a las personas que viven en situación de calle notan que "hay muchas personas que no viven allí sino que vienen de día a trabajar y vuelven a dormir a sus hogares". Esto los lleva a confirmar que "existe gran circulación entre Capital y Provincia".

La facilidad para llegar a la Ciudad en trenes -y luego colectivos- les permite pedir ayuda en barrios donde residen personas con mayor poder adquisitivo y turistas.

De hecho, a la estación de trenes de Constitución llega la familia de Rodrigo (11). Su padrastro Eduardo cuenta su recorrido: "Agarro todo lo que veo por esta zona y mi mujer hace lo mismo en Once, después lo vendemos en las ferias por Florencio Varela, donde vivimos".

Mientras él camina, su hijo y su hijastro lo esperan sentados sobre la avenida Martín García y Tacuarí, donde se ubica una sucursal del Banco Ciudad. "Es más seguro que me esperen ellos sentados ahí", sostiene Eduardo.

En época de clases los chicos vienen a pedir los fines de semana. Pero en verano, desde hace ocho años, se acercan antes del mediodía y se van a las 19 en el tren Roca. "Pasé a sexto grado y mi hermano también. Acá el día se hace muy largo, pero venimos porque no nos alcanza". (Clarín


10 comentarios:

  1. Los padres los mandan a lismonear,cobran montón de guita con todo los que le dan el gobierno,tienen comederos ,merenderos ,nooo es una tomada de pelo que se caguen!!

    ResponderEliminar
  2. Buenos dias Julia y ventaneros tengo una pregunta,¿Se acuerdan del caso de la niña de escasos recursos que vivía en la calle junto con su madre llamada Maia que hace unos años mantuvo en vilo a todo el país por su desaparición?,Berni como siempre figuretti haciendosela de "superman" junto con la policía federal no pudieron rastrearla y al final la terminaron encontrando unos vecinos que alertaron que un tipo de bicicleta se la había llevado cubierta por una caja de cartón para no levantar sospechas .
    La madre de la niña era una adicta a las drogas que dejaba a su hija a cualquier otro indigente a cambio de plata para seguir consumiendo drogas y hasta se habo de explotación infantil.

    ResponderEliminar
  3. Esta noticia habla de la verdadera inclusión:https://tn.com.ar/deportes/2023/01/22/santiago-del-estero-un-nino-sin-una-pierna-fue-filmado-jugando-al-futbol-en-muletas-y-el-video-se-hizo-viral/?outputType=amp

    ResponderEliminar
  4. ayer aguante 5 min a Luis Novaresio en la Nacion mas a la noche. Estaba con una mujer, no recuerdo el nombre, era algo social. Pero la mujer sostenía que no había hambre en CABA. Que en los merenderos no había gente. Donde mas estaban explotados fue en el 2001 y 2018. Otra realidad que me gustaría pertenecer, porque en esta que me toca, hay hambre y mucha.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. unos postepmos mas abajo de este blog, Julia ya lo subio y yo no lo vi (Esta tipa debe circular con anteojos de vidrios polarizados, pero puestos del lado del revés)

      Eliminar
  5. Esto no es nada, si van por los barrios van a ver a cientos de niños en las calles, pidiendo plata. Los padres tiran las legumbres de las cajas de alimentos porque eso no comen. Las criaturas flacos, sucios, mal vestidos y los padres consumiendo en las veredas hasta inclusive con sus hijos adolescentes. Fumando dr0gas con los niñitos a upa. Eso si, a las marchas no faltan para gritar viva kristina. Estan sumidos en la miseria mas profunda, revueltos en su misma porqueria, pero se creen vivos porque viven de la limosna del estado y no trabajan.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los engendros de la LoKKa tienen 10 hijos no trabajan cobran planes se drogan y son chorros/asesinos

      Eliminar
  6. "...me habian ofrecido limpiar casas pero era una miseria..." dice la nota por ahí.
    mi vieja me llevaba a mi con ella porque no podia dejarme solito, me llevaba y me quedaba quietito en un rincon de las cocinas esperando que ella haga lo suyo, que limpie la suciedad ajena... y aunque era una miseria aprendía a valorar su esfuerzo, no iba a PumperNic, pero ibamos al cine cuando estrenaban una de disney o de palito ortega con Balá. Y la admiré siempre y respeté...
    todo sumaba, mi viejo obrero de la construcción y eramos cuatro en casa, saliamos adelante con dignidad, sin planes, en escuela pública, sin ir a comedores, comiendo lo que habia en casa, puchereando, pero juntos y sus hijos aprendimos a valorar el centavo, el trabajo y hoy no nos falta nada.
    entiendo el punto de que puedas ser usa por otro, pero no estamos en la edad media... hay infinidad de medios para que no estés en la calle.
    no sé, algo no me cierra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me hiciste emocionar hasta las lágrimas!
      Cuánta dignidad hay en tu relato!
      Trajiste a mi memoria a aquellos abuelos inmigrantes que venían a hacerse la América, pero siempre desde el orgullo del trabajo -a veces esclavizante- y con el sueño latente de llegar a tener "un hijo doctor", no por la ambición del título sino por el ideal de ser superados por sus descendientes y por el mérito de la superación. Siempre basándose en el trabajo para lograr el progreso.
      Tiempos aquellos!, que como diría el tango "No vuelven más".
      Te mando un gran y sentido abrazo valorando el orgullo que sentís por esa madre ejemplar, totalmente segura de que ella también lo siente o sintió por vos.
      De tal palo tal astilla, dice el refrán... Y seguro no está equivocado.
      ♥ ♥

      Eliminar

Si sos KAKA no entres a este espacio. No sos bienvenido.

Derecho de admisión... le dicen...

Ir abajo Ir arriba