domingo, 6 de febrero de 2022

Para quienes preguntan por la bufanda roja que Alverso lució muy orondo en China, aquí van los detalles de cómo se la colgó (con video)

 



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Dicen los que saben...





6 comentarios:

  1. Gracias por la explicación!

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  2. July, mi Cielo, sabés cuánto te quiero y cuanto aprendemos uno del otro. Por eso, en tanto especialista en el tema, quiero hacerte un aporte:

    Eso no es una Bufanda, sino una "Si Dai", o en este caso una Hong Si Dai ("Cinta Roja") que se pone al cuello de los visitantes para cubrirlos de Prosperidad y protegerlos del ataque del "Yin", que es de donde provienen los Demonios.

    El Rojo es el mas "Yang" y luminoso de los colores para los chinos, pues representa la virtud y permanencia de las Brasas durante el largo invierno, y no tanto del Fuego que es efímero. Por eso, su bandera es roja (no por "la sangre de los trabajadores" como la ex bandera soviética)

    Por eso, la Sidái de Bienvenida es larga y cubre a la persona como un escudo, siendo además de Seda fina o Brocado. Fijate que tienen bordados dorados de hilos entrelazados, porque para el protocolo de hospitalidad china hacia los Mandatarios sería desidia obsequiarles sidáis con simples estampados. Ergo, ahí hay flor de brocado.

    Alverso de esto no tiene la mas pálida idea, y por suerte se la dejó así como venia.

    Pero los otros infelices se la metieron abajo de la campera como si fuera una Bufanda, aún dándose cuenta que es de Seda y no abriga un pomo.

    Eso, para el Protocolo Chino es tan ofensivo como si se las hubieran atado en la cabeza onda Jimmy Hendrix. Encima, no se sacan las manos de los bolsillos, lo cual es como escupir en el suelo.

    No quiero imaginar la impresión de los chinos ante estos bestiunes, con menos modales que un mono gibón.

    Aunque deben estar alertados: Fijate que no los acompaña ni el portero que pasa la escoba en la Sala del Dragón (lo que al principio esta viendo el tarado de Alverso, donde se sentaba el Emperador)

    Sigue///

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  3. ///continúa:

    Para que ponderes la cosa te cuento esto:

    Una vez yo cometí la herejía de llegar 4 minutos tarde a una cena de la Embajada, que celebraban en Belgrano. Me era muy cómodo tomar el tren, pero tuvo un parate en el camino por un problema eléctrico, y -obviamente- en medio de la vía no podés bajarte.

    Como salí con mucho tiempo de anticipación, no me hice dramas y ya en la estación Lacroze, tome un taxi. Llegué pisando el pucho, y mi demora estaba completamente justificada.

    Cuando aparezco, me ve el bueno de An Ching Liou (el profe de Literatura del instituto) se levanta de la mesa y viene hacia mí corriendo. Me llevó de nuevo a la entrada y estuvo 5 minutos explicándome el Protocolo de Disculpas, que comenzaba con pararme ante la mesa como un soldado en falta, inclinar la cabeza, y arrancar con "Perdón, llegué tarde" pero en chino para dar una mejor impresión el Embajador y al 2º Secretario de Cultura (¡no me olvido más de esa mesa, ni de ese "Duíbu chi: Wo lái wanlé!")

    A eso siguíó la explicacion de mi "falta" (lo del tren era anecdótico: yo tendria que haber "previsto" esas dificultades y salir 10 horas antes, maso), mas la cantada a cuetes con harto amabilidad del Director chino del instituto durante 1 semana entera.

    Me dijo que había hablado amablemente con las autoridades de la Embajada, disculpándome y explicandoles que "el director responsable del pabellón de Cultura e Historia aún era como una Banana". Léase: Amarillo por fuera y blanco por dentro.

    Como los chinos republicanos recién se estaban afincando aquí, en la Embajada perdonaron al "Banana", por mucho que ya me conocieran.

    Te cuento esto para que ponderes cómo toman una "falta" mínima, así tenga toda justificación del mundo.

    Por eso, cuando veo a estos Hotentotes meter la pata de las 1.001 maneras allí en el "Reino del Medio", no quiero imaginar la pateadura diplomático-politico-económica que se viene de rebote, dado que los chinos quedarían muy mal ante el Mundo si les dieran 30 azotes en el lomo con una vara, como solían hacerlo.

    Ojo, no es broma: Si te cachás en los protocolos, les demostrás desprecio y falta de confiabilidad. A partir de ahi, no te compran ni un choripán.

    Y con eso de las "bufandas" y los garfios en los bolsillos, estos nabos empezaron bárbaro.

    Te mando un beso!!!!

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    1. Gracias Addams!

      Más tarde convierto tu comentario en post, para "alertar a la población" de lo que debemos esperar cuando muy pronto ya nos hayan colonizado.

      Beso!

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  4. Se pensaron que eran bufandas de hinchada !

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