martes, 2 de marzo de 2021

¡Un pUema! Un especialista en comunicación política y lenguaje no verbal analizó la apertura de sesiones

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Escenario

Cuestión de gestos: las señales de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en la apertura de sesiones ordinarias 2021

Un especialista en comunicación política y lenguaje no verbal analizó la apertura de sesiones.

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Por José María Rodríguez Saráchaga

Especialista en comunicación política y lenguaje no verbal

El año pasado marcábamos el absoluto desinterés de Cristina Kirchner por escuchar al presidente. Este año ese desinterés se transformó directamente en molestia. Mucho antes de la llegada de Alberto Fernandez, la vicepresidenta hizo su habitual show de desplantes que tuvieron su punto culminante cuando en plena ceremonia protocolar comenzó su alocución antes del cierre del himno y lejos de excusarse se mofó del cierre de Blas Parera con un “Chan… muy bien chan” sin terminar de comprender la trascendencia del acto institucional que se desarrollaba. Otro ejemplo de su desapego por las normas se manifestó en su afán de mostrarse sin tapabocas a pesar de todas las recomendaciones del gobierno en ese sentido.

A poco de recibir a Alberto Fernandez en la entrada del Congreso se adelantó y lo dejó solo en la puerta a punto tal que el presidente tuvo que cortar los saludos y apurar el paso para alcanzar a Cristina que ya estaba en otro salón. Para que no quedaran dudas de quién manda recriminó al titular del ejecutivo por escribir una línea además de firmar el libro del congreso con una frase para la historia “No era con opinión”. Casi un recordatorio de los retos del 2020 en el mismo lugar.

Alberto Fernandez por su parte convalidó constantemente estas actitudes respondiendo con cabeza gacha cada vez que tuvo que interactuar con Cristina.

Como todo discurso kirchnerista, la culpa es del otro. El presidente culpó a Juntos por el Cambio, a los medios, a los manifestantes y al Covid por todos los problemas de su gestión y se quejó de la herencia recibida sin reparar en el efecto boomerang de estas palabras ya que de los últimos veinte años él y su vice fueron parte del gobierno durante dieciséis.

Cristina lo ignoró todo el tiempo, ni siquiera lo miró para hacerlo callar cuando el presidente le contestó a Fernando Iglesias. Se limitó a tomarlo del brazo sin girar la cabeza que permaneció clavada en un punto fijo durante toda la alocución de Alberto. El momento de mayor empatía, entre muchísimas comillas, fue cuando él la nombró en su discurso con un elogio y ella le dedicó una mueca que no llegó ni a media sonrisa. Solo cambió el foco cuando ostensiblemente aburrida comenzó a mirar las hojas que leía el presidente, pero aun así evitó mirarlo a la cara.

Cuando se refirió a la justicia todo empeoró para Alberto. Arrancó con una aclaración que oscureció todo cuando remarcó que buscaba reformar la justicia, pero no para favorecer a nadie, cosa que de ser cierta sería innecesaria y cuya mención solo logra reforzar esa creencia. El enésimo “no piensen en un elefante” error de semiótica para principiantes que exhibe y remarca aquello que se busca ocultar.

Así el presidente terminó su discurso perdido, cansado, con innumerables errores en su lectura (casi uno por renglón) sin convicción, sin fuerza y casi sin aire bajo la severa mirada de Cristina que venía observando el reloj y se apresuró en irse. Quizá la expresidente consideró que se había estirado demasiado. Al fin y al cabo “no era con opinión”. (Clarín)

8 comentarios:

  1. Se acuerdan cuando teníamos un presidente que no daba vergüenza ajena?

    Así y todo muchos no lo sabían apreciar.
    Ahora estamos mucho mejor, no?

    https://www.perfil.com/noticias/politica/mauricio-macri-discurso-congreso-insultos.phtml

    Ya hasta se extraña al pelotudo de Marcos Peña y la inoperante de Gabriela Michetti

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  2. Guerra civil y matar a todos estos hijos de puta empezando por la vieja bipolar empastillada.

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  3. No soy un experto, solo creo haber aprendido de mi abuela que a pesar de ser analfabeta era dueña de una sabiduria envidiable todo lo que nos transmitio. La tana, sobreviviente de la primera guerra tenia una mirada erudita. Sabía comprender los gestos, los modos, " la mirada, la manera de sentarte, de charlar o estar parada, O ese cuerpo acostumbrado..... como dice el tago, de todos los que la rodeaban, mira sus zapatos, sus manos. Presta atencion a su piel, y si tiene callos en las manos. Como se para, como mueve sus extermidades, nos decia..... Lo de esta mina es clara y totalmente evidente, Se la adivina desde lejos!..... No puede ser que los cumpas no se den cuenta....o si...

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  4. En pleno desarrollo CICLOTIMICO, apenas si se puede contener. Que se sepa, ningun vice le calzaba bien. Tampoco el actual, de presidente.
    Solo ella, ella y despues ella. No hay lugar para ningun otro mas. Ni tan siquiera hubo lugar para el regreso de su marido. Porque segun ella, ELLA ERA LA MEJOR.

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  5. y ASÍ entró por la ventana del fondo Amado Boudou.....pasiones invernales no son buenas consejeras.

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  6. Un títere aflautado y sin bolas que se autopercibe presidente.
    Una vieja psiquiátrica en calzas que se autopercibe modelito de pasarela de veinte.
    Un revoltoso de centro de estudiantes con acné que se autopercibe gobernador.
    Un borracho criador de cerdos que se autopercibía ministro de salud.
    Un gamer falopero chorro que se disfraza de Robin Hood y que no se autopercibe de nada, sigue siendo un gamer falopero y chorro.
    Qué podría salir mal?

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  7. la miro y no puedo creer la falta de huevos de todos los que le rinden pleitesía, por los motivos que sea nada justifica semejante conchudismo, delitos cometieron todos seguramente pero ellos también tienen a favor que conocen los delitos de ella desde adentro y ella no se va a arriesgar si se le rebelan.

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  8. Excelente nota!!!!
    Y concuerdo con el primer comentario. Estos lacras me causan vergüenza ajena. Extraño a Mauricio y a Juliana: elegantes, moderados, ubicados, educados...

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