La "madre del Holocausto" arriesgó su vida en la Varsovia ocupada para salvar de la muerte a 2.500 niños ante las narices de los soldados nazis. Su historia se conoció recién en 1999, y recibió condecoraciones, homenajes y reconocimientos.
Mientras la figura del alemán Oscar Schindler es reconocida en todo el mundo como el salvador de mil judíos, Irena Sendler permaneció siempre como una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, ya que los años de régimen comunista relegaron su gesta al olvido.
Todo ello a pesar de que esta mujer, que falleció a los 98 años, fue la responsable de rescatar del gueto de Varsovia a 2.500 niños, que lograba sacar de las formas más impensables y que luego ocultaba en el seno de familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración, donde les esperaba una muerte segura.
Desde hacía varios años Irena Sender arrastraba un delicado estado de salud que se agravó en los últimos meses y que la obligó a permanecer ingresada en un hospital hasta su fallecimiento, llorado en todo el mundo por sus "hijos supervivientes del Holocausto".
Y es que la bravura de Sendler rozaba la inconsciencia, cuando rescataba ante las narices de los soldados nazis a los pequeños del gueto, escondidos entre la basura, en ataúdes o en cajas de herramientas.
Cuando se descubrió la trama, Irena Sendler fue brutalmente torturada por los alemanes e incluso condenada a muerte, aunque finalmente la resistencia logró rescatarla de manos de la Gestapo mientras era literalmente conducida al patíbulo.
A pesar de las torturas, los alemanes nunca descubrieron que enterrados bajo un manzano cercano a uno de sus cuarteles se escondían miles de botes de conserva con los nombres de los niños, sus nuevas identidades y las familias que los acogían.
Irena Sendler fue siempre una mujer de gran coraje, muy influida por su padre, un médico rural que murió cuando ella era sólo una niña y del que aprendió que a la gente se la divide en buenos y malos sólo por sus actos, no por sus posesiones materiales, y a ayudar siempre a quien lo necesitase.
Cuando Irena se hizo mayor, comenzó a trabajar en los servicios sociales del ayuntamiento de Varsovia, al tiempo que se unía al Partido Socialista Polaco, siempre con el afán por ayudar a pobres, huérfanos y ancianos tal y como le había enseñado su padre.
Esta historia era desconocida para la opinión pública hasta que en 1999 unos estudiantes de un instituto de Kansas, en Estados Unidos, descubrieron gracias a un trabajo de clase que una polaca había salvado la vida de, nada más y nada menos, 2.500 niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
A partir de ese momento comenzaron los homenajes, el reconocimiento, las visitas oficiales y las condecoraciones, algo desconocido para la humilde trabajadora social de Varsovia, que siempre ocultó su gesta incluso a los más cercanos, en una mezcla de vergüenza y miedo.
El pasado año, la "madre del Holocausto", como también se la conocía, fue propuesta por el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, para recibir el premio Nóbel de la Paz, que finalmente fue a parar al norteamericano Al Gore.
Hoy Hollywood prepara una película sobre la vida de esta mujer siguiendo el exitoso modelo de "La lista de Schindler", el film dirigido por Steven Spielberg que obtuvo siete Óscar en 1993, y que seguro será la forma definitiva de que por fin el mundo conozca quién fue de verdad Irena Sendler.
Todo ello a pesar de que esta mujer, que falleció a los 98 años, fue la responsable de rescatar del gueto de Varsovia a 2.500 niños, que lograba sacar de las formas más impensables y que luego ocultaba en el seno de familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración, donde les esperaba una muerte segura.
Desde hacía varios años Irena Sender arrastraba un delicado estado de salud que se agravó en los últimos meses y que la obligó a permanecer ingresada en un hospital hasta su fallecimiento, llorado en todo el mundo por sus "hijos supervivientes del Holocausto".
Y es que la bravura de Sendler rozaba la inconsciencia, cuando rescataba ante las narices de los soldados nazis a los pequeños del gueto, escondidos entre la basura, en ataúdes o en cajas de herramientas.
Cuando se descubrió la trama, Irena Sendler fue brutalmente torturada por los alemanes e incluso condenada a muerte, aunque finalmente la resistencia logró rescatarla de manos de la Gestapo mientras era literalmente conducida al patíbulo.
A pesar de las torturas, los alemanes nunca descubrieron que enterrados bajo un manzano cercano a uno de sus cuarteles se escondían miles de botes de conserva con los nombres de los niños, sus nuevas identidades y las familias que los acogían.
Irena Sendler fue siempre una mujer de gran coraje, muy influida por su padre, un médico rural que murió cuando ella era sólo una niña y del que aprendió que a la gente se la divide en buenos y malos sólo por sus actos, no por sus posesiones materiales, y a ayudar siempre a quien lo necesitase.
Cuando Irena se hizo mayor, comenzó a trabajar en los servicios sociales del ayuntamiento de Varsovia, al tiempo que se unía al Partido Socialista Polaco, siempre con el afán por ayudar a pobres, huérfanos y ancianos tal y como le había enseñado su padre.
Esta historia era desconocida para la opinión pública hasta que en 1999 unos estudiantes de un instituto de Kansas, en Estados Unidos, descubrieron gracias a un trabajo de clase que una polaca había salvado la vida de, nada más y nada menos, 2.500 niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
A partir de ese momento comenzaron los homenajes, el reconocimiento, las visitas oficiales y las condecoraciones, algo desconocido para la humilde trabajadora social de Varsovia, que siempre ocultó su gesta incluso a los más cercanos, en una mezcla de vergüenza y miedo.
El pasado año, la "madre del Holocausto", como también se la conocía, fue propuesta por el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, para recibir el premio Nóbel de la Paz, que finalmente fue a parar al norteamericano Al Gore.
Hoy Hollywood prepara una película sobre la vida de esta mujer siguiendo el exitoso modelo de "La lista de Schindler", el film dirigido por Steven Spielberg que obtuvo siete Óscar en 1993, y que seguro será la forma definitiva de que por fin el mundo conozca quién fue de verdad Irena Sendler.
Fuente: EFE
se me puso la piel de gallina por dos motivos:
ResponderEliminaruno es lo que hizo esta señora, que debe ser despedida con todos los honores habidos y la otra por que al ver su foto me hizo recordar mucho a mi abuela paterna, el parecido que tienen es impresionante..
Hubiera sido mejor que la película la filmaran mientras ella vivía pero bueh...
ResponderEliminarMis respetos a su memoria.
Que hermosa mujer!es conmovedora la grandeza que tuvo al arriesgar su vida para salvar a los niños, un ejemplo para todos.
ResponderEliminarES UNA MUJER QUE CUMPLIO UNA MISION,(PODIA NO CUMPLIRLA)ADEMAS TAMBIEN SUFRIENDO LAS INFIDELIDADES DE SU ESPOSO,FUE Y SERA UNA MUJER QUERIDA POR LA HUMANIDAD!SEGURO QUE ESTA EN EL BIEN!
ResponderEliminareste es un claro ejemplo, de que, una vez mas, un àngel vino a la tierra a cumplir una misiòn, lo trizte de todo esto, es que hay muchos àngeles entre nosotros haciendo cosas buenas, el tema es que estamos tan enajenados, que no los vemos. Y por supuesto, ahora, esta donde debe estar
ResponderEliminartodos los temas que tengan que ver con el Holocausto me eriza la piel, porque mi mente se niega a aceptar semejante horror.
ResponderEliminarlo que hizo esta mujer en ese tiempo de terror es lo que todavia nos hace pensar que no todo esta perdido.
un ejemplo de vida y de amor al projimo sin importarle arriesgar la suya.
que descanse en paz como se merece.