viernes, 2 de diciembre de 2016

Magnetto revela las ofertas que le hizo Néstor Kirchner para asociarse con Clarín

En el libro “Así lo viví”, anticipado por NOTICIAS, el hombre fuerte del multimedios cuenta los secretos de su relación con el ex presidente y Cristina.



El libro se llama “Así lo viví”. Es una larga y reveladora charla en la que Héctor Magnetto, el hombre fuerte del Grupo Clarín, le cuenta a Marcos Novaro cómo hizo para ganar la guerra que marcó los últimos años de la escena política y mediática argentina: la que enfrentó al principal multimedios del país con el gobierno de los Kirchner. Es la primera vez que Magnetto se refiere al asunto con tal grado de detalle y crudeza. A continuación, el anticipo exclusivo con los fragmentos en los que Magnetto revela las ofertas que Néstor Kirchner le hizo para tenerlo de su lado.

Marcos Novaro: Se ha hablado mucho también de las reuniones que por entonces usted mantuvo con Néstor. ¿Cuántas fueron? ¿Qué se discutía en ellas? ¿Se discutían oportunidades de negocios a cambio de un tratamiento amigable de ciertos temas que le interesaban al gobierno? Porque la sospecha es que algo de eso hubo.

Héctor Magnetto: Cada vez que un presidente me ha invitado a una reunión he ido. Los presidentes se reúnen con empresarios, no sólo de medios. Todo el tiempo y en todos lados. En el caso de Kirchner, calculo que no habrán sido más de siete u ocho veces en los cuatro años que duró su mandato. Y un par de veces más desde que asumió Cristina. 

Frente a las fantasías que se han tejido, ya he contado en algún reportaje que estas reuniones no tenían nada fuera de lo común. Se hablaba de lo de siempre, de política, de economía, de la realidad del país. Los temas obviamente los sacaba él, y cuando me pedía opiniones yo se las daba. Respecto de lo periodístico, es bastante habitual que los presidentes se quejen de los medios, y al principio no pasaba de eso. Me parece que en los primeros años, Kirchner se mostraba más contenido con nosotros, nos iba relojeando, quería evitar situaciones que pudieran no tener retorno. A medida que se acentuaron los problemas de gestión ya no pudo disimular y dejó más expuesto su carácter transaccional.

En la crisis del campo llegó a hacer insinuaciones de que con él podíamos ser los más ricos de la Argentina. Y antes me había preguntado si nos interesaba el negocio petrolero y hasta mencionó áreas en el Orinoco, en Venezuela. Yo trataba de zafar con elegancia. Le decía que nos sentíamos cómodos en nuestra industria y que más de un bife por día no comía, y eso cuando podía comer. Creo que él hasta llegó a fantasear con algún tipo de sociedad con nosotros. De hecho, quiso apostar a algo así con el tema Telecom. (…) Creo, además, que la guerra no fue la primera opción para ellos; habrían preferido que cediéramos y nos subordináramos. Fue cuando se resignaron a descartar esa opción, lanzaron la ofensiva abierta, aunque ni siquiera entonces dejaron de plantear ofertas; apretaban por un lado y por otro abrían una puerta para que cediéramos. Eso intentaron hacerlo durante muchos meses; le diría que hasta las elecciones de 2009. Por más que intensificaron el conflicto con nosotros, no habían descartado una negociación. En esos días (de la guerra con el campo) Néstor Kirchner siguió llamándonos para presionarnos. En una de esas conversaciones me lo dijo directamente: “A mí los millones de las retenciones me importan un pito. Yo tengo que destruir políticamente a estos tipos. Si gano esta, no queda nada enfrente. Limpio de malezas el camino al 2020”. Creo que me dijo la verdad. Y agregó: “Para esta pelea los quiero tener al lado. Así destruyo la Mesa de Enlace en menos de treinta días”. Esta era la idea. Aleccionar, disciplinar y desarmar a un actor de la sociedad que lo desafiaba, y para eso, utilizar todos los recursos del Estado y también los medios. Que no quedara nada enfrente. Le dije que creía que se estaba equivocando. Que la base social del conflicto no era la elite agropecuaria, que él veía con una lente que atrasaba años. Eran los chacareros, el veterinario, el farmacéutico, el concesionario de los pueblos agrícolas, el gran entramado social de ese sector. “Te estás peleando con la gente, no con la dirigencia”, fue mi respuesta. Obviamente, se dio cuenta de que no lo acompañaríamos en esa pelea. Entonces dijo que, si se lo proponía, él podía sacar una ley de medios para complicarnos la vida. Fue la primera vez que usó ese tema como amenaza. Y creo que fue la última vez que me habló con cierta sinceridad. (Noticias)


7 comentarios:

  1. Se trata de dos pesos pesados, uno con más training y oficio y el muerto !!-

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  2. Interesante su análisis y no tengo dudas que en lo que se refiere a los K, 100 % preciso. Obvio que a sus móviles propios, a los pactos entre ellos que sí fueron aceptados y demás, los mantiene convenientemente ocultos.

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  3. esas propuestas a mi parecer eran personales para su beneficio.no hablaba de beneficios para la republica,al final todo lo que robo no lo pudo disfrutar

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  4. Moreno debe estar como laaaaaaaaaaacaaaaaaaaa

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  5. Más allá de todo, se dan cuenta el gran poder que tiene este hombre? Ni con todos los recursos del Estado, ni el aparato para-estatal pisándole los talones, ni con toda la campaña de desprestigio nunca antes vista, ni con la unificación del resto de los medios en su contra pudieron vencer a un "viejo canceroso" como lo llamaban despectivamente los ciber-k o bots. Cuando me trenzaba en redes con los kumpas les decía justamente eso y que si según ellos Cristina era víctima de Magnetto entonces era una inútil y una burra que mejor nos gobernara el. Jajaja!!! Como se enojaban!

    Por otra parte es de temer alguien con semejante poder...Así como ayudó a Macri para sacar a la colifata hoy esta detrás de Massa, Margarita y cada tanto desempolva a Scioli. Siempre moviendo fichas estratégicamente y poniendo porotos en varias canastas. Habrá que observar...
    El comportamiento de los medios y las operetas apocalípticas las atribuía a la militancia o falta de pauta. Pero todavía estoy sorprendida de como Zunino se dio vuelta y ahora pontifica a Cristina tipo Asis o el mismisimo Bergoglio. Esto es una señal y significa hay que abrir los ojos porque se están cocinando cosas a espaldas de la gente.

    Por lo pronto he visto que los kumpas están usando las mismas profecías de Parra que interpretamos como señales del final del kirchnerismo para asustar a la gente hoy. Están instalando en el chip de sus acólitos la premisa de que estamos en guerra (dictadura) y que ellos deben resistir atacando al gobierno. Ver profecía sobre la revolución a la francesa y de los funcionarios colgados de los postes de luz. Encima con el Papa bendiciendo sus maniobras destituyentes: bingo! Y ya sabemos que el kirchnerismo es una secta y sus fieles son tan peligrosos como los fundamentalistas islámicos que no aceptan otro gobierno ni otra autoridad más que su líder.

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  6. No te preocupes ,acá no colgamos a nadie, al contrario a los corruptos los envidian y esperan llegar para hacer lo mismo.De todos modos no está bueno poner todos los huevos en la misma canasta, en eso el empresario yiene razón.-

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