En Lima, vienen tildando de vivillo a este policía que tan cariñosamente consuela a la señorita que había sido víctima de secuestro, dentro de un banco, en una toma de rehenes durante un robo.
Algunos piensan que se quiso aprovechar del momento de confusión y miedo por el que estaba pasando la muchacha y otros, que simplemente fue un gesto de gran corazón. Todo duró hasta que apaeció en escena el novio de la chica.
Sea como sea se lo ve "muuuuy contenedor..."
pobrecito! quedo todo apachuchado! ja!
ResponderEliminarun amor los polis peruanos, cuanto cariño.
ResponderEliminar