viernes, 9 de mayo de 2008

Absuelven a un carnicero juzgado por el brutal crimen de una nena

Romina Soto, de 11 años, fue asesinada en su casa de Llavallol, en noviembre de 2004. Fue degollada, el cuerpo tenía mutiladas siete falanges y los genitales apuñalados. Los investigadores sostenían una venganza contra su madre. El Tribunal Oral en lo Criminal 7 de Lomas de Zamora absolvió a un carnicero que estaba siendo juzgado por el crimen de Romina Soto, una chiquita de 10 años que en 2004 fue asesinada a puñaladas y mutilada en la localidad bonaerense de Llavallol. En la última jornada del debate, el fiscal Bernardo Schell desistió de acusar por falta de pruebas al único imputado, Ramón Jacinto Mesa, de 32 años, y pidió la absolución. La abogada querellante, Analía Pignone, sostuvo la acusación y reclamó la pena de prisión perpetua.

En el juicio, el acusado aseguró que al momento del homicidio él estaba en un frigorífico de Monte Grande donde trabajaba y sólo lo dejaban salir durante un máximo de 15 minutos, por lo que no es posible que haya ido hasta el lugar del asesinato en ese lapso.

Tras los alegatos, Mesa hizo uso de sus "últimas palabras" y reiteró su inocencia. Romina, hija de un matrimonio de inmigrantes bolivianos, fue asesinada el 5 de noviembre de 2004 en un dormitorio de su casa de Llavallol, en Lomas de Zamora.

La chiquita recibió 27 puñaladas, un corte en el cuello y el asesino le seccionó además las diez primeras falanges de los dedos de sus manos y le extrajo la vagina. Según los investigadores, la intención del homicida fue borrar posibles rastros de semen de los genitales de la chica y restos de piel o cabellos de debajo de sus uñas que permitieran su identificación mediante un análisis de ADN.

De todas maneras, al profundizarse los análisis forenses fueron hallados restos de líquido seminal, pero cuando se hicieron exámenes comparativos con el detenido, dieron negativo. Además, tres cabellos hallados en el lugar del hecho, aportados por la familia de la víctima, fueron analizados durante el proceso oral y pertenecían a mujeres.

Cinco compañeros de trabajo de Mesa confirmaron su coartada al señalar que al momento del crimen se encontraba en el frigorífico y que nunca salió. Además, una testigo que había dicho que vio a Mesa cambiándose de ropa en unos pastizales poco después del homicidio, se mostró dudosa durante el juicio. Mesa llegó al juicio en libertad por decisión de la Cámara Penal de Lomas de Zamora.

¿Habrá que felicitar al abogado del imputado?... ¡Síiii... el mismo... el Dr. Peón!!


Fuente: Clarín

7 comentarios:

  1. Hasta yo ganaría el juicio si fuera contra la misma fiscalía inoperante que llevó a un acusado a juicio casi sin pruebas.

    Yemmi volverá a postear??
    Yemmi posteará medicado o seguirá sin obedecer las indicaciones de su psiquiatra?
    Yemmi sabrá que es Yemmi??

    Cuántas preguntas sin respuesta y sin importancia,che.



    P.D:ojalá que la poli y la fiscalía muevan las cachas para aprehender al verdadero asesino o,si fue el carnicero,que esta vez hagan bien el procesamiento.

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  2. Un desastre como funciona nuestra justicia....

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  3. siempre defendiendo lo indefendible,Padre Grassi, Rimolo, etc, pero esta vez tuvo suerte.

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  4. No pasa nada. En este país los bogas son inimputables y por eso pasan estas ridiculeces.

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  5. ¿El padre Grassi también?? Esa no la tenía!

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