lunes, 12 de octubre de 2020

De tal palo tal astilla: La descendencia parásita del mercenario

Image from Gyazo 

La firma de ropa que conformó Candelaria Tinelli junto a su socia Tatiana Saal en 2014 atravesó graves problemas por el cese de actividad producto de la cuarentena decretada por Alberto Fernández.

A mediados de 2019 la «it girl» quedó envuelta en una fuerte controversia por hablar de «macrisis», en referencia a la crisis económica durante la presidencia de Macri, y contar que tuvo que alquilar su departamento, recibiendo fuertes críticas en redes sociales por la cómoda situación de su familia. Tras esos cruces viajó a Disney y se olvidó del tema.

FUENTE: Banco Central.
FUENTE: Banco Central.

Distinta postura pública tomó ante la debacle actual, afectada por la imposibilidad de vender indumentaria con su empresa Madness Clothing. Los reclamos parecen más suavizados sin tanto contenido político, a pesar que emitió 41 cheques sin fondos por un monto de $1.913.891, en el período que coincide con el inicio de la cuarentena y su desarrollo. Pudo cubrir posteriormente los pagos pero no todos: queda uno de casi $50 mil como deuda.

Si bien Candelaria no integra el gigante engranaje societario de Marcelo Tinelli ni sus sistemáticos problemas financieros y estafas que rodean a su entorno, el karma de los cheques aparece como un fantasma recurrente. Figura junto a Marcelo además en otra compañía llamada Publicidad e Imagen SRL dedicada a la producción de publicidad, creada en 2019.

En sintonía con su padre, la empresaria de la ropa ya se acomodó al discurso oficial. (Impacto Periodismo)


4 comentarios:

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