jueves, 15 de agosto de 2019

La cruda confesión de Cacho Fontana: “Aníbal Troilo me inició en la droga” (con video)

Lo contó sin filtros y en cámara ante Jorge Rial, con dolor y arrepentimiento. “Le hice caso porque para mí era Gardel”



"La droga te vuelve un ser oscuro".
(Cacho Castaña, al cumplir 73 años)

Jueves 15 de agosto. Programa Intrusos. Jorge Rial. Bomba. Cacho Fontana (Norberto Palese), se desnuda en cámara:

-El hombre que me inició en la droga fue Aníbal Troilo.

Silencio. Asombro. Y siguió: "Yo tenía una audición en Mar del Plata, y pasé por donde estaba Olmedo, caído… (Nota: 5 de marzo de 1988). Y ahora voy a contar algo muy particular. En aquel tiempo era muy lógico que vieras a Pichuco… con una alegría superior. Tenía un paquetito, y le pregunté qué era. Me contestó: 'Mirá, acá tenés que aspirar, no hay que soplar"'. Insistí: ¿Para qué es? 'Para que veas las bujías con más potencia'. Y bueno: así empezó una etapa de mi vida…

Rial: –¿Consumiste alguna vez?

–Sí, en ese momento. Tal vez no se lo perdone nunca a Troilo…

Rial: –¿Él fue el que te hizo entrar?

–Era muy grande como para que yo dijera que no ¡Era Gardel para mí! Yo tenía que asumir todo lo que él hiciera. Porque después vinieron otros. Para mí siempre fue una distracción…

Rial: –¿Era recreativo?

–Se acentuó con Marcela…

Marcela es Marcela Tiraboschi. Ambos, protagonistas de un escándalo en un hotel por horas. Ese episodio policial interrumpió la carrera de Fontana por largos años. "Me escondí de todos por vergüenza", dijo más de una vez. Perdió todos sus bienes. Tito Lectoure, el amo del Luna Park, lo sostuvo anímica y económicamente.

-No tengo por qué negarlo -siguió Fontana-. Éramos muy felices. Un encuentro muy fuerte. Por dentro era una mujer muy normal. La conocí en un programa de Gerardo Sofovich. El mismo día en que salimos despertó el indio, el hombre. Bueno, así es la vida…

El bandoneón de Troilo

Aníbal Troilo, por buen nombre "Pichuco", perdió a su padre a los ocho años. Sobre su tumba, le prometió estudiar bandoneón. Seis meses después, su maestro, Juan Amendolaro, le dijo:

–Andáte, pibe. Ya no hay nada que pueda enseñarte.

Se fue. Y siguió una vida única. De genio, de luz, de sombras…
Aníbal Troilo: “Ël era muy inmenso para que yo dijera algo ¡Era Gardel!”, dijo Fontana en Intrusos

Su mujer de casi toda la vida, Dudul Kalacci, nacida en Grecia, porteña hasta la médula, Zita de eterno sobrenombre (murió en 1997, veintidós años después de Pichuco), dejó caer una frase memorable en una de las noches del Bandonéon Mayor en el mítico boliche tanguero Caño 14, todavía en Talcahuano al 900 antes de mudarse al corazón de la Recoleta: "Hoy va a tocar como Dios. Siempre toca como Dios cuando más cerca está del Diablo".

Con otras palabras pero el mismo significado, el gran bandoneonista Raúl Garello lo definió:

–En esa carrera de obstáculos que es la vida, Pichuco quemó las velas por las dos puntas, como Charlie Parker, como Miles Davis, como otros grandes…

Pero nada como la más simple y cruda confesión de Troilo:

–No vivo como debería hacerlo, sino como me sale. El peor enemigo de Troilo soy yo.

Alguna vez, el poeta Julián Centeya lo bautizó como "El bandoneón mayor de Buenos Aires", una frase feliz que involuntariamente opacó las otras dos grandes condiciones musicales de Pichuco: la de compositor y la de director.

Sobre lo primero, vale evocar algunas de sus composiciones: Barrio de tango, Pa' que bailen los muchachos, Garúa, María, Sur, Romance de barrio, Che bandoneón, Discepolín, Responso, Patio mío, Una canción, La cantina, Desencuentro, Toda mi vida o La última curda.

Y el director fue la suma de toda su personalidad. Troilo director era el equilibrio, una suerte de armonía budista entre la guardia vieja y la vanguardia. Tan lejos del estridente chan chán tradicional como de las incomprensibles disonancias elitistas. Tuvo grandes arregladores, a los que respetó en sus orquestaciones, pero siempre se reservó el derecho de usar su famosa gomita de lápiz, con la que desechaba algunos compases que no se ajustaban a su sensibilidad. Para él escribieron Piazzolla, Argentino Galván, Raúl Garello, Ismael Spitalnik , Emilio Balcarce, Roberto Pansera, Eduardo Rovira, Héctor Artola y Julián Plaza…

(con video)

4 comentarios:

  1. Todos estos "estrellados" son ejemplo de viciosos,con vidas muy nefastas.

    ResponderEliminar
  2. DESCONFIO... Un viejo blues

    ResponderEliminar
  3. Hay una serie en Netflix que se llama Lucifer, la particularidad de este Satanás en la tierra es que cuando mirá fijo a los mortales estos cuentan todas sus miserias y oscuros secretos...
    Igualito a wampas, no?

    ResponderEliminar
  4. Entonces tenía razón la Tiraboschi

    ResponderEliminar

Si sos KAKA no entres a este espacio. No sos bienvenido.

Derecho de admisión... le dicen...

...

Ir abajo Ir arriba