martes, 17 de enero de 2017

Lagomarsino aprendió a tirar con el mismo espía que lo recomendó para trabajar con Nisman

Quién es el agente Moro Rodríguez y por qué huyó de la Argentina. La trama de las relaciones del dueño de la Bersa que mató al fiscal. Las prácticas en el Tiro Federal de San Fernando y las guerras de Inteligencia.
Carlos el moro Rodríguez

Entre las muchas preguntas que surgieron tras la muerte de Alberto Nisman figuran los interrogantes sobre cómo llegó el informático Diego Lagomarsino a ser hombre de confianza del fiscal. Según la primera versión, publicada por el diario Página 12, un juez de San Isidro que usaba los servicios técnicos de Lagomarsino se lo recomendó a Nisman. Pero la historia es otra. El que recomendó a Lagomarsino fue Carlos Rodríguez, alias El Moro, un hombre de los servicios de Inteligencia, que también le enseñó a tirar con la Bersa 22, la misma de donde salió el balazo que terminó con la vida del fiscal que había denunciado tres días antes por encubrimiento a Cristina Kirchner.

El contacto. Tal vez porque hubiese sido agregar más intrigas a su situación en ese momento, Lagomarsino transmitió aquella primera versión de su acercamiento a Nisman a través de una jueza amiga. Pero la realidad es que fue el agente de la ex Policía Aeronaútica Nacional (PAN) que estaba asignado al despacho del juez Jorge Brugo, quien lo recomendó a Nisman, cuando el fiscal fue nombrado al frente de unidad que se ocuparía sólo de la causa AMIA.
La relación inicial de Lagomarsino fue con un hermano del Moro Rodríguez, a quien le solucionaba los problemas de la PC. Y aunque El Moro es casi veinte años mayor que Lagomarsino, el técnico informático enseguida se deslumbró con el agente al que todos conocían por ese apodo que aún conserva, pese a que ya se retiró o "lo retiraron" de su actividad.
Imagen de la Bersa Thunder 22. Un arma vieja con proyectiles nuevos: de acuerdo al informe, el 80% de los suicidas apoyan el arma en la sien.

Durante los años 90, Carlos Rodríguez vivía bronceado, viajaba mucho a Miami y tenía estrecha relación con la DEA. Como en los procedimientos contra el narcotráfico no usaban los nombres reales sino “indicativos”, una colega lo bautizó por sus ojos verdosos y bronceado permanente. Desde entonces, Rodríguez es El Moro.
Tal vez el juego de esconder identidades hizo escuela en Lagomarsino. Es un dato poco conocido que está en la causa: Gladys Gallardo, la mujer que realizaba las tareas domésticas en lo de Nisman, declaró que le había abierto la puerta siete u ocho veces al informático en el departamento de Le Parc, pero para ella se llamaba "Luis".
El ex agente de la PAN que tenía estrecha relación con la DEA.
El Moro Rodríguez no sólo lo había recomendado ante Brugo y Nisman, sino que ya era parte del círculo familiar del informático. A tal punto, que cuando Lagomarsino se casó con Josefina, el agente filmó el único video que le quedó a los protagonistas de la boda. En esa época no existía el iPhone y los videos se filmaban con filmadoras.
El arma. Cuando Lagomarsino “heredó” la Bersa Calibre 22 en el 2002, llamó a su conocido que más sabía de armas: El Moro Rodríguez le dijo que anotara el número y el modelo y fuera al Registro Nacional de las Armas para obtener la credencial de usuario.
Luego, el mismo agente se encargó de limpiar el arma N* 88.821, porque llevaba varios años en desuso, guardada en un galpón sin demasiado cuidado. Y decidieron ir a probarla al Tiro Federal de San Fernando. Allí, Lagomarsino aprendió a tirar con la Bersa 22 y Rodríguez le enseñó las reglas básicas de seguridad para manejo de un arma.

2 comentarios:

  1. nisman no era ningun santo. ahora; peor es la vieja usurera.

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  2. largomansindo tiene cara de ser un forrest gump, jaj no lo veo como un super espia sicario. aqui como siempre no se va a saber hay que ver quien gana con todo esto y ver el bosque completo, como encaja esta ficha dentro del rompecabeza internacional, antes de sacar conclusiones, creo que trasciende a cfk hay que ver qquien o que es lo que esta en el top.

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