viernes, 16 de septiembre de 2016

La respuesta de un alumno del “profesor indignado”

Tras la viralización de un texto viejo que criticaba las actitudes de los alumnos del siglo XXI, Tomás Gaeta hizo llegar a NOTICIAS la réplica que escribió en su momento a quien fue su docente.
El martes 13 de septiembre fue publicada en un portal argentino una nota que mostraba la carta de Leonardo Haberkorn, un periodista y docente uruguayo que contaba por qué abandonaba la docencia supuestamente indignado con el accionar de sus alumnos, a quienes acusó de no leer al autor que al profesor le gusta, aburrirse con una película que a el profesor le apasiona, y “faltarle el respeto” al utilizar redes sociales y el celular. Lo insólito del hecho fue que la carta tenía más de un año,un dato al que no prestó atención nadie de los que estuvieron involucrados en la cadena de publicación.
Luego de que la página de NOTICIAS publicara una columna de opinión sobre el ejercicio docente, el periodismo y la actual forma de consumo de información, periodistas, docentes de distintas carreras y personas dedicadas a diferentes rubros dieron su visión particular de las cosas, a favor y en contra, como corresponde. El debate se dio en las redes sociales, también como corresponde para los tiempos que corren.
Entre los que criticaron a los alumnos, dijeron de todo: que eran irrespetuosos, que no tenían preparación, que eran burros y probablemente fueran zombies lobotomizados por el celular. Desde la otra orilla del Río de la Plata, finalmente, apareció uno de los afectados, un miembro de “la otra parte” de la misma noticia.Tomás Gaeta es uruguayo y fue parte de esa clase que “provocó” que el cuerpo docente de la universidad ORT perdiera a uno de sus miembros. Días después de que su profesor hiciera pública su catarsis –recordemos: en 2015– Gaeta publicó en su blog que, desde el título, plantea una contraposición a la visión de Haberkorn.
Aquí, la carta completa:
El Desinformante
Con los recientes episodios que tuvieron a Leonardo Haberkorn como protagonista, escribo esta nota con el único fin de informar y mostrar el punto de vista del otro protagonista que no tuvo la chance de poder expresarse: yo , estudiante.
Quiero dejar en claro lo mucho que disfruté el curso que nos dio. A propósito de eso ,el curso se llama “Introducción al Periodismo”, y como lo dice el nombre, éste pretende introducir al estudiante del ciclo básico de comunicación en el apasionante mundo del periodismo. Es decir, el estudiante tiene que comprender lo básico de la redacción del género periodístico. ¿Éste fue un detalle que olvidó mencionar? No lo creo. Demás está decir que tuve buenas calificaciones y que incluso lo llegué a citar como un referente en otros trabajos para otras materias. Así que, como verán, no tengo ningún tipo de rencor hacia él por haber tergiversado los hechos que desacreditaron mi calidad de estudiante y la de mis compañeros.
Pero mostró lo que es con esa nota, solo que muchos no se dieron cuenta. Todos aquellos seguidores del periodista, que se lanzaron a opinar y a insultarnos, que escribieron largos comentarios en Facebook o en el blog, hicieron mal. ¿Por qué? Porque les faltan elementos.
Admito antes de que sigan leyendo que en las últimas clases no estuve cien por ciento concentrado. Aun así no me siento responsable por la drástica decisión del docente en renunciar. No soy ese estudiante desinteresado en su curso que está endemoniado por las redes sociales. Ni tampoco soy comparable al protagonista de La naranja mecánica como dice él. En lo absoluto.
En primer lugar, hay que ver qué concepto de cultura Haberkorn tiene, o mejor dicho,qué espera de un estudiante de segundo semestre de la licenciatura de comunicación.
Nos califica de “desinformados” por no haber leído a Mario Vargas Llosa. Si, la verdad es que solo leí parte del ensayo “La civilización del espectáculo” para un trabajo de redacción, pero no me considero un inculto por eso. Ni considero que la mayoría de mis compañeros sean incultos.
Leí a García Márquez, a Paco Espínola, a Hemingway, a Luis Sepúlveda y a muchos más. Pero no escribí este texto para presumir. Además, no soy ninguna excepción. Mis compañeros también leen. Ese “bache que los muchachos arrastran”, como se puede leer en su segunda nota de aclaración, no nos atañe en lo absoluto. Y si ese bache existe como tal, entonces creo que es su deber hacer lo que estaba haciendo (con éxito), motivándonos a conocer el periodismo y su importancia en una sociedad democrática como la nuestra.
En segundo lugar, la decisión que Haberkorn tomó no fue la de un docente responsable y renombrado, sino la de un profesor frustrado que no supo cómo manejar los problemas que todos los docentes de secundaria y de universidad tienen: el uso de los celulares dentro del salón de clase.
No, no leí a Vargas Llosa. Leí a García Márquez, a Paco Espínola,a Hemingway, a Luis Sepúlveda y a muchos más”.
Él no planteó sus inquietudes a la Universidad para intentar solucionar el problema del que tanto habló en su blog. Anunció que iba a dejar el cargo y al día siguiente escribió su artículo. 
Todos sabemos que Leonardo es un excelente periodista y un escritor con una gran trayectoria. Eso está claro y no se discute. Parece sin embargo que la sed por escribir algo novedoso en su blog y ser parte de la agenda mediática fue más grande que uno de los mayores principios del periodismo: poner a la fuente en su contexto. Por ejemplo: el caso de una compañera de clase que fue citada por Haberkorn por haber traído una noticia que afirmaba que los quioscos vendían diarios y revistas. En primer lugar, la noticia no decía eso : lo sé porque la leí. En segundo lugar, el docente no mencionó que esa tarea fue para la primera clase, instancia en la cual nunca explicó el método para redactar la noticia.
Perdón, pero no me creo eso que me dijo hace unos días : “no pensé que iba a salir en tantos lados”. Alguien como él sabe lo que los medios quieren en su agenda y que casi nadie lee la segunda nota de aclaración que escribió. El daño ya está hecho.
Recuerdo varios debates interesante en clase. Lo más curioso es que cuando surgieron algunas dudas sobre temas de actualidad, tales como el conflicto en Siria, el docente se mostró gentil y nos subió materiales al grupo que tenemos en Facebook con el fin de informarnos y alimentar nuestro espíritu crítico. Pero a la hora de escribir en su blog, puso que nadie supo explicar el conflicto en Siria. Entendí luego que se refería a su otro grupo, lo cual me hizo enojar aun más. Es decir: el docente tomó los “peores casos” de cada clase para armar su texto.
El docente tomó los ‘peores casos’
de cada clase para armar su texto”.
El curso de Introducción al periodismo me enseñó muchas cosas. Pero nunca pensé aprender tanto luego de que éste terminara. Comprendí que Haberkorn quiere lo mismo que todos los docentes quieren de nosotros: convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos y aspirar siempre a la excelencia. Quizás no encontró los medios para hacernos ver esto. Pero ahora lo comprendo. Capaz no entendió que la docencia, como todo, es un proceso, y como tal, exige paciencia y perseverancia de ambas partes.
El mismo profesor que nos incitó a rebelarnos contra lo injusto fue la misma persona que me llevó a escribir esto. Así que gracias, Leo.

17 comentarios:

  1. Pendejito leé "autocrítica" en Wikipedia.
    Luisito.-

    ResponderEliminar
  2. Por algo el profesor enseña y el alumno aprende, porque sabe, supongo que eso deberia merecer respeto.
    Usar el celular para andar webeando mientras alguien se esta tomando su tiempo para darte una clase es de una educación pésima, le guste o no a Leo, me interesaría que dé su opinión sobre usar el celular mientras tenes a una persona real enfrente que te esta hablando, le parece normal?, le parece bien? no dijo nada al respecto.
    El profesor no agredio a nadie, conto lo que le pasaba, y le creo, como no va a estar frustrado? claro que está frustrado!!!
    Es horrible escuchar el zumbido del celular cuando le llego mensaje al nabo que tenes al lado en una clase donde estas tratando de aprender! y es una falta de respeto para tu compañero!!!
    Lo que no entiendo es como se permite su uso en clase en una universidad.
    Si no les interesa el metodo presencial de clases, rindan libre muchachos? o no les da para eso???
    Y si el profesor busca fama, este pibe que busca con esa "defensa" raquítica??
    Patetico, tipico del periodismo actual, muchas palabras en una hoja que no dicen nada y mantienen entretenida a la gran masa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. donde dice "le guste o no a leo", debio decir, "le guste o no a TOMÁS"

      Eliminar
  3. VOS habrás sido un alumno ejemplar!.. pero resulta que hubo otros 35 que les chup#@ un huevo todo!

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. 8:09 entonces...¿para qué entras a las 8 de la mañana a leer "información tergiversada"? Y encima insultar a la dueña del blog?
      Buscate otro lugar para leer y hace terapia contra la ira...

      Eliminar
    2. Ufffff, es el ente que cobra plancito y como no trabaja se aburre.

      Eliminar
    3. Jajaja! Bien ahí Juli ya los tenes identificados!! Te juro que hice un esfuerzo para contestarle sin insultar, como se merecía por atrevido...

      Eliminar
    4. Creeme que no vale la pena. Son NADIE.

      Eliminar
  5. Este alumno no ve la realidad del profesor.El admite q no estuvo muy concentrado algunas veces.En USA en las escuelas ponen un lugar,un display, donde dejar los celulares y es obligatorio dejarlo allì.

    ResponderEliminar
  6. Mi hermana fue alumna de Leonardo Haberkorn y es tan apasionado en su profesión que en plena facultad les mandaba deberes básicos, como buscar información de temas elementales que cualquier cuidadano uruguayo debería saber. Gracias a esos deberes mi hermana aprendió quiénes eran los ministros, qué era el grupo de resistencia Hamas o quién fue Abdon Porte, un jugador de Nacional que se mató en la cancha por sus colores. Y lo increíble es que no solo lo aprendió mi hermana, sino yo también porque ella comentaba en su casa lo que iba aprendiendo. Lo más increíble es que Haberkorn les mandó investigar la historia de este mártir de Nacional, siendo el profe hincha de penarol y habiendo escrito libros sobre su club. Quiebro una lanza por Haberkorn porque vi que en un ser cercano a mí logró despertar interés por temas que a ella no le interesaban. Y yo también le agradezco, porque sin haber sido su alumna, recogí frutos de su pasión por la docencia.

    ResponderEliminar
  7. No conozco ni al profesor ni al alumno pero sí puedo ver cómo el nivel de los periodistas de hoy en día es bajo, la gramática y sintáxis es mala, no cometen errores ortográficos porque tienen el corrector automático y muchas veces "el diccionario" les juega una mala pasada reemplazando por ejemplo basta por bosta. El "copiar y pegar" o el "traductor google" muchas veces es evidente. Y en lo que estoy totalmente de acuerdo con el profesor es que muchos estan convencidos de que escribir acá o aká es lo mismo. Noto que el alumno que escribió en ningún momento pudo negar que los estudiantes estan pendientes de sus teléfonos durante la lección, el problema que plantea el profesor es real y que las nuevas generaciones de periodistas conseguirán sus diplomas con menos dedicación y sacrificios también es real y triste.-

    ResponderEliminar
  8. y sino acá se hacen periodistas en seis meses o un año como mucho,van a la academia Rimolo y ya está.como la Dueña y muchos otros.

    ResponderEliminar
  9. El profesor trato de explicar lo desinformados y faltos de interes que son la mayoria de los alumnos. Para ser periodista tenes que saber historia,geografia,filosofia,lengua,etcsi no sabes lo basico no seas periodista. Es como querer ser Contador publico y no sabes sumar sin calculadora.

    ResponderEliminar
  10. No estoy de acuerdo con dejar los celulares cuando se ingresa a una clase. En ocasiones las clases pueden durar 3 hs y uno puede tener hijos o niños en la familia de los que estar pendiente, puede tener familiares enfermos.. Ante una emergencia uno no puede estar sin ser ubicado por horas. Simplemente se deben poner en silencio y si llegan mensajes y uno nota por la vibración... Ve si es algo importante, sale de la clase y si es una pavada lo contesta luego de la clase. No me parece para juzgar ninguna de las dos posturas, el docente está en todo su derecho de sentirse desgastado y querer dejar quizás por siempre, quizás por un tiempo hasta que recobre energías. Estoy de acuerdo en que si usualmente tenés que luchar con estudiantes irrespetuosos eso produce un desgaste por más vocación que tengas si esto es prolongado en el tiempo, año tras año. Por otro lado estoy de acuerdo con el estudiante en el espíritu de su mensaje. Tuve varios compañeros desde la primaria, secundaria, universidad que no daban bolilla o incluso eran irrespetuosos hasta la clase de un profesor que lograba entusiasmarlos y parecían otras personas, hacían tareas, preguntaban, se interesaban en aprender, se concentraban, participaban de dar sus opiniones y debatir. El docente influye mucho y es básicamente esa la tarea, incentivar. Una frase que me gusta dice que la educación no consiste en llenar un balde sino en encender una hoguera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La realidad es que los celulares deben quedar fuera de la clase. En esas tres horas, si ocurriese la "famosa tragedia", el llamado telefónico se debería realizar a la Dirección del Establecimiento que se encargará de avisar al receptor de las malas noticias. Si un alumno esta "pendiente" del teléfono....vamos! ya sabemos lo que pasa. Además, eso de ver si algo es importante...es muy subjetivo.

      Eliminar
  11. Muy floja la defensa del tal Gaeta, solo logra que me ponga aun mas del lado del docente cuestionado.

    ResponderEliminar

AVISO: Perdí la paciencia...

Ir abajo Ir arriba